jueves, 28 de octubre de 2021

 LA PATENTE DE CORSO ¿puede justificarse?

“tener patente de corso” quiere decir tener permiso de una autoridad para cometer ilícitos con impunidad. (Diccionario)

Pirata es el ladrón que roba en el mar. Quienes lo hacían en los siglos XVII y XVIII contra las posesiones españolas de ultramar se llamaban bucaneros y los que por esa misma época depredaban en el mar de las Antillas eran los filibusteros. Corsarios, en cambio, eran los piratas que actuaban por cuenta y al servicio de reyes y príncipes para atacar y robar los barcos comerciales y puertos de sus enemigos, para lo cual portaban una autorización legal: la patente de corso, expedida por los respectivos gobiernos monárquicos”. (Wikipedia)

“Se denomina espionaje a la práctica y al conjunto de técnicas asociadas a la obtención encubierta de datos, de información confidencial o de cualquier género de secretos. Las técnicas comunes del espionaje han sido históricamente la infiltración y la penetración, en ambas es posible el uso del soborno y el chantaje(Wikipedia)

El espía ingresa al territorio del enemigo de su gobierno e intenta cumplir algunos objetivos: boicotear acciones, desactivar posibles amenazas y, sobre todo, conocer las intenciones del enemigo. En este contexto, descifrar los códigos ocultos es una de las dificultades que enfrentan los espías. (Wikipedia).

“El positivismo jurídico parte de que el científico del Derecho no puede detenerse en los valores o principios a que éste responde, aunque lógicamente promueve la crítica del Derecho positivo para su ajuste a aquellos valores y principios” (Wolter Kluguer).

 

COMENTARIO

Cuando en una sociedad el incumplimiento de las leyes permite situaciones de piratería, con acuerdos establecidos por ambiciones de poder, para establecer un status quo “legalizado” se hace tremendamente difícil corregir esas deficiencias solo con los procedimientos legales establecidos.

Las diversas interpretaciones jurídicas que puedan darse a los hechos consumados pueden generar situaciones de un caos perenne que giran como un carrusel de idas y venidas, con el cuento de no acabar. 

No tendría sentido una legislación que no pueda solucionar situaciones graves y urgentes que se deberían eliminar, lo más rápido posible, para no caer en un trágico descalabro, con grandes pérdidas, que podrían llevar incluso a la muerte de muchas personas. 

 

Las fuerzas del orden

Cuando se habla de golpe se señala una situación de ilegalidad, que no debería darse nunca en un gobierno democrático. Un golpista es el que quiere arreglar las cosas con la violencia de las armas y los tanques, aduciendo que una situación caótica lo justificaría. Si fuera estrictamente eso, estaríamos todos de acuerdo en quen no hay justificación alguna..

Cuando las fuerzas legalmente establecidas en un país democrático persiguen la delincuencia no estarían dando un golpe aunque utilicen las armas para lograr esos objetivos. 

Se entiende por delincuente a una persona  que ha cometido una infracción, es decir, de cualquier acto previsto y castigado por la ley penal y que puede ser objeto de una investigación en este campo

Por otro lado, nos encontramos con la conocida delincuencia organizada. Esta es la que lleva a cabo un grupo que está perfectamente estructurado, que tiene sus jerarquías y que planifica de manera concienzuda todas y cada una de las acciones delictivas que va a realizar, junto con otras que no lo son, y que sirven como justificación para seguir adelante.

Las leyes deben darse de tal modo que no se encuentren vacíos o entrampamientos, que permitan que situaciones delictivas entrampadas en los puestos principales, que terminaría llevando a toda una sociedad al descalabro.

Formación humanística

La formación humanística es de vital importancia para conocer bien la historia y estar advertidos de las ideologías o corrientes que han sido, y continúan siendo, nefastas para la libertad de los hombres y el progreso de la sociedad. 

Si una sociedad se ve entrampada porque ha sido engañada tiene derecho a protestar y usar los medios a su alcance para revertir situaciones escabrosas. 

No es un llamado a la violencia sino a todas las fuerzas para lograr quitar lo que está generando, o pueda generar, con el caos la “normalización” de la delincuencia.  Una suerte de invasión de auténticos piratas que llegan para robar y quedarse con el botín.  Si antes se robo acudamos a la justicia, queremos gente idónea y honrada, no nuevos filibusteros. (P. Manuel Tamayo)

 

 

 

 

lunes, 18 de octubre de 2021

 COMPADRAZGOS CON RABOS DE PAJA

“Se suele llamar compadrazgo al acuerdo entre dos o más personas para favorecerse mutuamente, por lo general causando daño a otra” (Diccionario).

“En Perú, es muy usado también "compadre" cuando se refiere a un amigo y de cariño "compadrito". (Wikipedia)

 

“Etimológicamente significaría "quien coopera con el padre". Dentro de los sistemas de parentesco religiosos del catolicismo, se nombra compadre al padrino de un niño respecto de los padres de este” (Wikipedia).

“Se dice Rabo de paja cuando una persona tiene malos antecedentes que le hacen vulnerable para actuar con justicia, integridad y honestidad” (Diccionario)

“Si una persona tiene un defecto no debe juzgar a sus semejantes y menos aún por ese tipo de defecto. El que tiene rabo de paja no se arrima a la candela, porque se le puede quemar accidentalmente” (Entre palabras).

 

COMENTARIO

Se le dice “compadre”, de acuerdo a su sentido etimológico, al que coopera con el padre en la educación de su hijo, lo que constituye un padrinazgo. Cuando falta el padre el padrino hace las veces de este.  Además, se le suele escoger teniendo en cuenta su calidad moral y el aprecio que le tiene a la familia, para que pueda ser un colaborador ejemplar, con las buenas costumbres de la casa y su expertiz de paternidad para beneficio del ahijado.

 

El compadre corrupto

Lamentablemente la palabra “compadre” tiene otras connotaciones, que son además peyorativas, y que indican más bien la corrupción de la paternidad. Se emplea para designar a dos “amigotes” que se juntan para apoyarse el uno al otro, en cualquier tema, aunque se trate de algo ilícito.

Los compadres están más cerca de la complicidad que de la amistad. Son capaces de cubrirse entre ellos amarrando situaciones irregulares que incluso perjudican a terceros. Los compadres se comprometen tácitamente a guardarse “lealtad”

Los hay en todos los campos y forman grupos donde el compadrazgo es el elemento de unión; manejan modos de relacionarse originales con apodos o chapas peculiares y signos o modos de singularizarse.

Entre ellos se entienden, y si las situaciones son delictivas, forman un frente común de comunicación que ellos manejan con bastante discreción. Son auténticas mafias que buscan enquistarse en un poder. Su filosofía no es para conseguir el bien común sino para favorecerse ellos y poder tener más. Para lograr esos objetivos manipulan, mienten, falsean documentos; como para ellos todo vale, arremeten sin escrúpulos rompiendo lo que haga falta, aunque el costo sea muy elevado, eso no les importa.

Reacción de la sociedad

Ninguna sociedad debe tolerar el manejo de unos “compadres” que son cómplices para robar lo que ellos nunca han ganado y quieren hacerlo habiendo corrompido antes a las autoridades para poder entra de una forma “legal”

Ninguna ley, por muy democrática que sea, puede favorecer a la delincuencia. Las empresas, las instituciones y los estados deben tener mecanismos de defensa que actúen de inmediato para expulsar a los compadres con rabo de paja de los lugares que deben ser ocupados por personas notables en su conducta y calidad profesional.

Los seres humanos no debemos buscar algo distinto sino algo mejor. No es lógico cambiar los automóviles viejos por carretas. Lo lógico es cambiarlos por autos modernos, que tienen un mejor funcionamiento.

Los seres humanos competentes son los que se han esforzado en trabajar y han conseguido un nivel alto en su capacidad profesional, y son idóneos cuando los acompaña también una hoja de vida inmaculada y meritoria.  (P. Manuel Tamayo)

lunes, 11 de octubre de 2021

 PRESENCIA Y AUSENCIA DE LAS NUEVAS GENERACIONES

“Nacidos en un mundo globalizado, marcado por la omnipresencia de Internet y la telefonía móvil, los chicos de hoy no ha necesitado adaptarse a las pantallas ni a la tecnología, son los auténticos nativos digitales. Su mundo no puede concebirse al margen de los ‘smartphones’, o la tecnología y estas herramientas condicionan, no solo su forma de comunicarse con los demás, sino su capacidad para generar cambios significativos en el entramado social” (Revista de los jóvenes).

“La diversión en exceso puede ser una forma de encubrir una gran infelicidad” (Revista de los jóvenes).

“Una de las palabras más espeluznantes en el mundo de hoy es el "aburrimiento". Y se presume que el opuesto del aburrimiento es el dinamismo en exceso, muchos "fines de semana" divertidos. Muchas personas dicen: "Lo que más me gusta en él es que me hace reír" o "Lo que más me gusta es que no toma las cosas tan en serio". La obligación de divertirse es tan fuerte que a veces nos sentimos culpables cuando pensamos que no estamos disfrutando lo suficiente, o que no tenemos las herramientas emocionales para aprovechar como Dios manda. La diversión, el momento de fiesta, aparece en la historia de la humanidad como algo sagrado. Muchos jóvenes se alejan de la iglesia porque no sienten a Dios, dicen: está "distante", "o muerto", o "es irrelevante para mi"; muchos dicen "no noto a Dios"   Para la mayoría de los jóvenes de hoy la Iglesia y la religión tienen poca importancia en su vida diaria. Comparada con la escuela, los medios sociales, el entretenimiento popular, los deportes y demás diversiones, la Iglesia no les atrae ni les interesa no se sabe que rumbo tomara el mundo. En general podemos afirmar en principio, porque no conocen la fe, es decir, no conocen a Cristo; razón y fundamento para creer, para tener fe. Si no se conoce a Cristo, ¿qué relación pueden tener con El? así mismo ¿cómo conocerlo? No se puede amar y confiar en alguien a quien no se conoce”. (Guerrera, Blogspot).

 

COMENTARIO

Las circunstancias actuales ayudan a poner el reflector en las nuevas generaciones y nos hacen ver cómo reaccionan frente a los acontecimientos que han aparecido de una forma intempestiva produciendo cambios inesperados y sorpresivos.

Si los adultos estamos asombrados de la coyuntura actual por el modo y la velocidad con la que vienen situaciones que no se han visto en el pasado, al ver a los jóvenes, notamos en ellos una parsimonia preocupante. Ellos encuentran una suerte de “felicidad artificial” cerrando los ojos a la realidad.

 

Diversiones que ciegan

Muchos jóvenes piensan que han venido al mundo a divertirse y buscan situaciones de diversión a como de lugar. Parece que las situaciones graves por la que pasan muchas personas y el país en general no van con ellos. Es cuestión de otros.

Los más acuciosos consiguen observar en el presente los logros de estructuras sólidas ganadas a pulso por sus padres y abuelos, como la familia y situaciones económicas solventes. La mayoría piensa que todas esas conquistas son estables y no pueden perderse nunca. Tienen una “tranquilidad”  irresponsable que no les durará mucho.

 

Las consecuencias de la inexperiencia

No tienen la experiencia de los años de guerra o de terrorismo que fueron realmente catastróficos para toda la población y generadores de injusticias y situaciones de miseria que claman al cielo y que existen en la actualidad en los países de regímenes totalitarios donde no hay libertad.

A esto contribuye los problemas psicológicos que padece un gran sector de la población. Las heridas del espíritu causan un descontento de fondo y tal vez un trauma que les lleva a pensar que los culpables de su situación son las generaciones anteriores que lo han hecho muy mal, algunos incluyen a sus mismos familiares pensando que la solución está en la ruptura.

Muchos de los que hablan por la propia herida, gritan indignados, para que venga algo distinto que pueda curarles la herida.

Los otros imberbes que viven “tranquilos” en su burbuja dorada, le dan la razón a los indignados y apuestan también por el cambio.

Estos jóvenes, que desconocen el pasado y la auténtica antropología del ser humano, lazan la piedra con los ojos cerrados, azuzados por políticos ambiciosos de poder que se presentan como los liberadores de las causas justas y son verdaderos lobos vestidos de oveja.

Da pena verles despistados, engañados y convencidos de una “sabiduría” que no tienen y que defienden con una tozudez, en algunos casos bastante enfermiza, al haber dejado que se cuelen odios y resentimientos reclamando derechos que no les corresponde.

 

Defender la lucha para ser mejor y edificar y no la que busca destruir para ganar.

Muchos jóvenes de hoy están presentes para protestar contra los sistemas establecidos y están ausentes cuando se trata de defender las estructuras buenas que hacen posible vivir en paz con el respeto a las personas y a las instituciones que se crearon para cuidar y defender los valores que respetan la libertad de las personas.

¿Dónde están los jóvenes que defienden la vida? ¿Dónde están los que defienden la paz y las familias? ¿Dónde están los jóvenes voluntarios que ayudan a los más necesitados? ¿Dónde están los que aman realmente a su país y no lo destruyen?  Parece que no están y son la mayoría, solo hace falta que se manifiesten por amor a la Patria. (P. Manuel Tamayo).