lunes, 28 de junio de 2021

 

LA SORDERA INMORAL

 “No hay peor sordo que el que no quiere oír. Resultan inútiles las razones con que se intenta persuadir al que con tenacidad y malicia no quiere atender a las razones de otro” (Diccionario).

“El dolor y la culpabilidad por no hacer caso(vid Melta)

 

COMENTARIO

La terquedad humana es una estrechez de pensamiento ocasionada por voluntarismo al dar demasiado crédito a la autonomía individual y aferrarse a ella.

Toda persona, cuando está en sus buenos cabales, cuenta con las opiniones y consejos de los demás que enriquecen y mejoran sus puntos de vista.

 

La mala educación

Las terquedades de los adultos pueden tener su origen en los engreimientos permitidos en el hogar. Cuando el niño quiere que sus padres le den todo lo que pide.

La familia que consciente los antojos de un niño, contribuye a deformar su voluntad. Ese niño que pide y decide sin escuchar consejos de las personas que le razonan porque lo quieren, es un necio. Si no se corrige a tiempo su voluntarismo lo hará un tirano.

 

Sordos para la verdad

Hoy muchas mamás se quejan porque su hijo no le hace caso. No quiere oír las razones, está cerrado y es muy difícil convencerlo.

A esta realidad cada vez más extendida le echa más leña la mala educación que hay en los colegios y en las universidades, cuando se fomenta en los alumnos una autonomía o independencia con respecto a sus padres o a personas buenas que aconsejan.

Cuando le dicen al alumno: “tú tienes que hacer lo que tú decidas” si más, sin darle explicaciones, como si la libertad fuera solo hacer lo que me da la gana, libre e independiente sin tener en cuenta el criterio de los demás.

De esa mala educación surge la “sordera inmoral”, el no querer oír las razones, como si no importara la verdad sino la conveniencia personal por el beneficio que se va a recibir o porque la imaginación, que es “la loca de la casa”  crea en la cabeza una fantasía.

Hoy muchas personas que han descuidado su formación, construyen con el voluntarismo  una “verdad” falsa y se empeñan en defenderla.

Renuncian a usar la razón porque tienen una fuerte voluntad que la sustituye. Estos son los fanáticos que puede usar cualquier medio para conseguir lo que ellos quieren.

 

La siembra y la cosecha del odio

Como no tienen un amor ordenado son víctimas de la siembra de odio (que es también un amor de resentimiento) que ocupa su corazón y los impulsa a defender “con las uñas” la falsa verdad que es una mentira tejida con acciones inmorales por los sembradores impuros del odio.

Nunca de un mal puede salir un bien, y si se ha generalizado la complicidad de los que se han apuntado a una causa indigna, en poco tiempo empiezan a pelearse y traicionarse los más ambiciosos, mientras llevan a los demás al descalabro.

Lo malo es que no solo los maliciosos se perjudican, también caen los imberbes, los ignorantes y, lamentablemente, muchas personas sencillas que fueron engañadas.

En estos tiempos las advertencias para que se hagan las cosas bien suelen caer en saco roto.

El descuido en la educación de los chicos en las familias y en los colegios se nota en todos los ambientes laborales de una sociedad.

Hay “sordos” en las empresas, en el parlamento, en las autoridades, en los políticos.

Se señala la verdad con pruebas fehacientes y no hay una reacción de reconocimiento y aceptación. Hay un silencio atroz, y cuando sea necesario se crean cortinas de humo para que no se vea la realidad.

 

La ceguera y sordera inmoral

Hay sordera y ceguera inmoral. No se quiere oír y no se quiere ver. La suerte está echada. Ya está todo decidido, como el niño engreído que quiere conseguir, de todas maneras, lo que él pide. Él no ha hecho ningún esfuerzo solo quiere el beneficio para tener más y no le importa nada más.

Esta es una enfermedad social que clama al Cielo. No es solo el amor a la democracia, ni el amor al país. Es el amor a la verdad, que eso es lo que  está faltando y lo que nos hace libres y felices a todos.

En otras palabras, el amor a la verdad es lo que da autenticidad al amor a Dios, a nuestra familia y por lo tanto a nuestro país. La democracia es un medio, para que las instituciones del país, funcionen para el desarrollo, progreso y libertad de cada persona.

Solo nos queda rezar para que Dios mueva la cabeza y los corazones de los que tendrían que encontrar la verdad para ser libres. (P. Manuel Tamayo)

lunes, 21 de junio de 2021

 

EL PODER DEL MALO

Malo es lo que no es de buena calidad “ (Diccionario)

Malo es lo que es perjudicial o dañino” (Diccionario)

Malévolo es en que implica maldad o mala intención” (Diccionario)

La maldad, por lo tanto, se asocia a aquello que constituye un mal. Una acción que se realiza con maldad busca generar un perjuicio o, al menos, a su ejecutor no le interesan sus consecuencias, por más negativas que sean” (Diccionario).

“La malicia es una intención encubierta con que se dice o hace una cosa para beneficiarse en algo o perjudicar a alguien” (Diccionario).

Maligno es una persona que tiene tendencia a hacer daño o desear el mal de los demás. Se llama también maligno al demonio”, (Diccionario).

Mediocre es el que no tiene un talento especial o no tiene suficiente capacidad para la actividad que realiza” (Diccionario).

 

COMENTARIO

De lo malo nada bueno puede salir. Lo malo perjudica siempre, destruye y puede llevar a graves conflictos. Un pequeño agujero en un barco puede hundirlo por completo. El cáncer que empieza en un punto si no se detecta a tiempo para eliminarlo termina matando a la persona.

Es un error cerrar los ojos para no querer ver el mal cuando se piensa que también hay aspectos buenos. Los descuidos o ingenuidades que permiten posturas permisivas pagan luego grandes facturas.

El mal siempre se combate y es mejor combatirlo antes que después.

 

El mal físico y el mal moral

En el ser humano el mal puede ser físico o moral. Nadie tiene reparos en combatir el mal físico; por ejemplo, todos están de acuerdo para combatir la pandemia.

En cambio en el mal moral es donde se encuentran las mayores dificultades y las causas son la malicia, la ignorancia, el descuido y la temeridad.

Los maliciosos buscan a los ignorantes para engañarlos y conseguir beneficios personales y de grupo. Como son maliciosos hacen trampas, roban, mienten y se disfrazan de “oveja” para que los ingenuos le crean. No les importa ser injustos y sembrar odio para conseguir sus objetivos. Suelen ser violentos, displicentes, atrevidos y sinvergüenzas.

Los maliciosos no respetan las reglas establecidas, las instituciones. Solo es válido lo que es conveniente para ellos. Viven cargados de resentimiento y envidia y piensan que la libertad está en derrotar y eliminar al que tiene. El objetivo de los maliciosos es tremendamente egoísta.

 

La siembra del amor

Lo que hace grandiosa y digna a una persona es el desarrollo de su capacidad de amar. A través del amor ordenado el ser humano consigue la ansiada civilización del amor donde unos se preocupan por otros y todos se apoyan. La sociedad entera sería como una familia donde todos se conocen, se comprenden y se aman.

 

La siembra del odio

La siembra de odio por resentimientos es lo más burdo que puede haber porque es denigrar completamente a la persona animalizándola; es querer llegar a la “justicia” con las bajezas del pecado.

En ese ejercicio zafio y desatinado se origina un círculo vicioso que genera más pobreza, odios y resentimientos y jamás se llega al “paraíso” que han prometido los sembradores impuros del odio.  Estos últimos se corrompen siempre con las “riquezas” del botín robado y denigran totalmente su ser como persona. Se convierten en tiranos abominables.

El mal hay que exterminarlo siempre. No se puede cerrar los ojos y admitir lo que está mal porque esa permisividad sacará factura tarde o temprano.

 

La ignorancia y la culpabilidad

El hombre necesita formarse siempre con la ayuda de otros hombres y todos con la ayuda de Dios para no ser malo. El ignorante y el ingenuo son malos sin mayor culpabilidad, el malicioso es malo a sabiendas y es totalmente culpable de sus actos. No dejemos que los maliciosos manejen a los ignorantes, a los ingenuos y a los imberbes pulpines. No dejemos que el ser humano, que debe ser bueno, lo conviertan en malo y además le den un poder engañándolo.

No queremos, de ninguna manera que el poder esté en manos del malo. Ni del que es mediocre porque no está capacitado, ni del que es malicioso, porque lo buscará solo para beneficiarse él su gente, sin que le importe un bledo el resto.

Los gobernantes

Recemos para que los gobernantes sean buenos. No es bueno el que se proclama bueno sino el que lo es de verdad, por su conducta y sus obras. Es bueno el que ama la verdad y vive una vida honesta, sacrificada y generosa. El que quiere a su familia y respeta la libertad de todos (P. Manuel Tamayo)

lunes, 14 de junio de 2021

LA EMBOSCADA FORMAL

“Una emboscada es la ocultación de una o de varias personas para atacar por sorpresa a otras” (Diccionario).

La formalidad es una actitud para un comportamiento cuidadoso y cumplidor al realizar una acción” (Diccionario).
 

“La estrategia es un plan mediante el cual se busca lograr una meta. La estrategia es una táctica planteada” (Diccionario).

 

COMENTARIO

Cuando éramos niños nos ponían las películas de vaqueros donde se veían las emboscadas que planeaban los ladrones para robarse el botín de las diligencias que pasaban por el camino.

En nuestros tiempos se planean y se organizan tácticas para tomar los gobiernos y el control de la población, de tal modo que la gente esté al servicio de esas organizaciones corruptas que buscan el poder para quedarse.

Lo malo y lo terrible de estos planes es que se hacen por lo bajo y atentan la libertad de las personas. Es prácticamente la organización de un motín general para capturar el botín que permita vivir con holgura a una elite dirigente que maneje todo.

 

Las oclocracias de la historia

Las últimas experiencias de países que han caído bajo esos sistemas son espantosas y aterradoras. Veamos en unas pocas líneas lo que ocurrió en Ruanda hace muy pocos años, en los umbrales del siglo XXI.

A finales del siglo XX las estrategias y tácticas de los hutus en Ruanda estuvieron a punto de lograr el exterminio de los tutsis. Ambos son habitantes de un mismo país que vivían en paz y armonía antes de los conflictos, sin embargo, los grupos extremistas consiguieron una división social con consecuencias devastadoras.

Los tutsis habían sido (con la ayuda de Bélgica) la clase dominante y los hutus estaban sometidos al servicio de los tutsis. Las rivalidades, por abusos inevitables, fueron creciendo con el paso de los años y las relaciones se fueron deteriorando poco a poco.

Cuando las cosas empeoraron un numeroso grupo de tutsis salió del país y se fueron a Zaire, para huir de los conflictos que se avecinaban y llegó el momento en el que los hutus que se habían estado organizando con tiempo, decidieron tomarlo todo y ser ellos la clase dominante.

 

Las estrategias infames

Las estrategias para la conquista fueron realizándose poco a poco hasta llegar a tomar el poder. Al principio fueron copando los puestos claves para conseguir una encerrona que no diera salida a los tutsis. La campaña de odio tuvo éxito, se conquistó el poder mediático y a base de programas radiales se concientizaba a la población para que aumente el odio contra los tutsis que eran calificados de corruptos y asesinos.

Las cosas empeoraron hasta tal punto, que las autoridades daban permiso y hasta fomentaban, que se matara a los tutsis. Era meritorio y se premiaban esas matanzas con un objetivo claro: no debe quedar ningún tutsi vivo.

El genocidio de Ruanda fue un intento de exterminio de la población tutsi por parte del gobierno hegemónico hutu de Ruanda entre el 7 de abril y el 15 de julio de 1994, en el que se asesinó aproximadamente al 70 % de los tutsis, se calcula que entre quinientos mil y un millón de personas fueron asesinadas.

 

Buscar y fomentar la división para que entre el ladrón

Las rivalidades que hoy existen en el mundo ya no son entre dos sistemas antagónicos que buscan gobernar. Ahora se enfrenta una población, cada vez más desorientada, contra los delincuentes que se disfrazan de liberadores y quieren capturar el poder a como de lugar.

En estos párrafos no estamos haciendo comentarios políticos. Estamos señalando la verdad y por lo tanto son advertencias frente a los peligros a los que se ve sometida la humanidad que todos tenemos que conocer.

 

La ingenuidad de los que al hablar de “respetarlo todo” se sitúan en un término medio

Lamentablemente abunda la ingenuidad de grandes mayorías que son manejadas por indignos maliciosos que se visten de árbitros para dar recomendaciones de imparcialidad.

En el relativismo (el mal de la época) abundan los eclécticos entre las clases pudientes y los sincretistas que son la mayoría; ambas posturas melifluas están sometidas a los poderes de “líderes conchabados” con organizaciones internacionales de ruptura, para someter a los pueblos a sus programas.

Los eclécticos de hoy son los que se sitúan en un término medio, creyendo que es lo más honesto, a la larga pecan de bobalicones porque al hacer coqueteos con posturas radicales que se presentan como moderadas (son las grandes mentiras para engañar a un pueblo), las terminan favoreciendo.

La división de una población se da cuando las convicciones de las personas tienen un grado de profundidad y no cuando coyunturas específicas (catástrofes, malos manejos y manipulación de la gente) producen la división. La superficialidad de las convicciones que producen una división en un momento determinado, es superable. Se puede revertir fácilmente.

 

La verdad nunca se debe dejar de lado

El camino que lleva a la solución es el de la verdad, que es expresada por las personas que tienen una unidad de vida en su trayectoria y una buena preparación que les da la idoneidad que se requiere, para sacar adelante un encargo de responsabilidad.

Con la difusión de la verdad se consigue educar a las personas formando la conciencia de cada uno. Son metas para el largo plazo, pero son urgentes para poner los medios adecuados y conseguir que las convicciones de las personas sean sólidas y vayan de acuerdo con la verdad.

Así evitaremos en el futuro las emboscadas de invasores y piratas que van en busca de una patente de corso para organizar una treta y quedarse con el botín (P. Manuel Tamayo)

 

 

miércoles, 9 de junio de 2021

 

HAY QUE MIRAR EL VAR

VAR es un sistema de videoarbitraje que se emplea en el fútbol para evitar que el árbitro principal tome una decisión incorrecta ante una acción que genera duda o polémica, la cual puede afectar el resultado final del juego. VAR se corresponde a las siglas que derivan del inglés video assistant referee, cuya traducción es árbitro asistente de video. La finalidad del VAR es evitar o corregir los errores humanos que el árbitro principal puede cometer al momento de dictar una sanción sobre una jugada, en especial en aquellas situaciones que resultan poco claras o confusas.

 

COMENTARIO

 

Gracias al VAR se puede ver con precisión y en cámara lenta las jugadas de los futbolistas para ver si existe alguna irregularidad que merezca una sanción determinada: un penal, la expulsión de un jugador, una tarjeta amarilla, un tiro libre, etc.

 

Gracias al VAR la selección peruana se salvó de un penal que había sido sancionado por el árbitro en el partido contra Ecuador. Si se hubiera cobrado el penal el partido hubiera tomado un rumbo distinto y perjudicial para el Perú.

 

A través del VAR se puede ver la verdad, lo que realmente ha sido, para poder actuar con justicia.

 

 

El uso del VAR en otras contiendas

 

Así como en el fútbol, los seres humanos tenemos que acudir constantemente al VAR, donde  las autoridades juzgan con precisión algo que no está claro.

 

Ahora, las escenas de los conflictos las podemos ver todos, para que se ratifique con justicia lo que han determinado los jueces. La verdad de lo que ha sucedido es lo determinante a la hora de decidir.

 

La verdad es objetiva, allí está, a la vista de todos. De ese modo se arreglan las cosas bien y todos debemos respetar si se ha decidido de acuerdo a la verdad.

 

 

El VAR en la vida personal

 

En la vida personal es indispensable caminar de acuerdo a la verdad. Es por eso que los seres humanos tenemos una conciencia que debemos revisar continuamente, para actuar de acuerdo a la objetividad de las cosas. Las cosas como son. La conciencia nos dirá si algo es bueno o malo. Es entonces cuando tenemos el deber de conciencia de aceptar lo bueno y rechazar lo malo.

 

Las decisiones de conciencia se pueden corroborar con un guía de confianza. Una persona que, gracias a su experiencia e idoneidad de vida, nos puede decir si nuestras decisiones son acertadas o no. Esa persona solo nos sugiere según su parecer y somos nosotros los que tenemos que decidir al final.

 

Igual sucede con el VAR, los jueces que están frente a la pantalla le advierten al árbitro, o es el mismo árbitro el que les consulta cuando tiene alguna duda. Pero al final es el árbitro el que toma la decisión.

 

Hoy toca mirar el VAR para que nuestro país siga el rumbo que marca el camino correcto. Que el Señor nos ayude y nos ampare para que todo salga bien (P. Manuel Tamayo)

 

 

 

 

 

martes, 1 de junio de 2021

 

LA UNIDAD CON LA VERDAD Y EL PERDÓN

“Socialmente hablando, la unidad puede representar dos aspectos: uno positivo y uno negativo, la unidad se puede presentar como positiva, cuando refleja el trabajo mutuo y ordenado entre las personas para el logro de objetivos, por ejemplo en una comunidad, cuando cada una de las personas que habitan en ella, trabajan en conjunto para obtener beneficios que mejoren su calidad de vida. La unidad comunitaria o social viene a estar vinculada con el propósito de unirse entre todos, dejando a un lado las diferencias para el logro de una meta en común. Aunque, la unidad también puede ser negativa, si se piensa que lo diferente es malo y peligroso, y que por lo tanto debe ser apartado o eliminado” (Diccionario). 

“La verdad es la correspondencia entre lo que pensamos o sabemos con la realidad. La palabra, como tal, proviene del latín verĭtasveritātis. En este sentido, la verdad supone la concordancia entre aquello que afirmamos con lo que se sabe, se siente o se piensa. De allí que el concepto de verdad también abarque valores como la honestidad, la sinceridad y la franqueza” (Diccionario).

 

“Perdón es la acción y el resultado de perdonar. Se puede perdonar, entre otras cosas, una ofensa (por ejemplo, un insulto), una pena (cadena perpetua, arresto domiciliario...), una deuda (por ejemplo, económica). También es la indulgencia o la remisión de los pecados.

La palabra 'perdón' también tiene otros significados y se utiliza en varios contextos para expresar disculpa en general ('Perdón, no me había dado cuenta'), por ejemplo cuando se interrumpe un discurso ('Perdón, ¿sabéis qué hora es?'). También se emplea a modo de disculpa para excusarse en una conversación ante algo que se dice de forma inapropiada ('He visto por la calle al tío ese, perdón, a tu novio'). En algunos casos se utiliza la fórmula 'con perdón'. (Diccionario).

 

COMENTARIO

La auténtica unidad, que es la única que vale la pena, es la que está unida a la verdad, al bien y a la belleza. Cualquier acercamiento o acuerdo que no lleve estas características no son unidad.

Si se unen unos cómplices para asaltar un banco, esa unión no tiene nada que ver con la unidad, es solo una complicidad. Para que sea unidad debe perseguir un bien y las partes deben estar identificadas con ese bien. Es bueno lo que es verdadero, sano y noble. Aquello que cuando se adquiere todos se enriquecen en el espíritu.

Nunca se obtiene la unidad con el odio, el resentimiento o la envidia. Lo negativo no une. Es por eso que siempre hay que tener en cuenta el perdón para poder elaborar una verdadera unidad.

El bien nunca se puede unir con el mal. No se puede poner en un mismo nivel el bien y el mal.

No es democrático poner un planteamiento correcto frente a otro que es erróneo y decir que hay libertad para escoger, como si diera lo mismo cualquiera de los planteamientos.

Al mal no se le puede dar cabida. No se puede poner al mismo nivel la opinión de un notable de la ciudad con la opinión de un delincuente reconocido. El mundo se equivoca en esto y actúa como lo hicieron las autoridades que compararon Barrabás con Jesús.

Decidir a conciencia y con sentido común

Es una falta de sentido común y también de espíritu democrático poner en el mismo nivel a una persona instruida y a un ignorante cuando se trata de asuntos que exigen conocimiento y profesionalidad. Es una falta grave de Caridad engañarle a una persona diciéndole que es capaz de llevar una responsabilidad grande cuando no tiene idoneidad para eso.

La ignorancia es el peor de los males. “Del pecado de ignorancia el demonio saca ganancia”   El ignorante es como un ciego que no ve nada. Al ciego se le ayuda y se le orienta. El ciego no puede guiar porque termina estrellándose y puede estrellar también a los demás.

Las leyes deben darse con sensatez, sentido común y coherencia para no dar nunca facilidad a que entren a tomar decisiones serias personas cuestionadas por delincuencia o por su falta total de preparación.

La unidad se construye con la verdad, la sensatez, la armonía, la lógica, el sentido común y por supuesto el perdón. No es bueno que las personas guarden odio. El odio es malo sea cual sea la motivación, es una herida en el corazón que distorsiona todo. Nadie debe odiar, por eso Jesucristo nos enseña a perdonar a todos, incluso al hombre más miserable.

Rezamos por nuestro país, y construyamos la unidad con la verdad y el perdón. (P. Manuel Tamayo).