jueves, 27 de mayo de 2021

 VOLUNTAD DE DIOS Y VOLUNTAD DEL PUEBLO

 “La revelación divina es entendida, en sí misma, como la manifestación a los hombres de la voluntad de Dios”, (Diccionario),

 “Poco a poco descubrimos la «voluntad de Dios», a medida que meditamos su palabra. Y su objetivo es nuestra felicidad. No sólo una felicidad terrenal, sino la felicidad de vivir con Dios y en Dios, para siempre”, (La Croix). 

 La voluntad del pueblo es la capacidad de las personas para decidir libremente lo que desean (Diccionario).

 “La voluntad de todos se refiere a un interés previo y no es más que la suma de todos esos intereses particulares de los individuos que buscan el mismo objetivo(Wikipedia).

 

COMENTARIO

Siempre se ha relacionado la voluntad de Dios con la del pueblo y la razón está en que el pueblo son todos los seres humanos que están creados por Dios a su imagen y semejanza. Si cada ser humano es una obra de Dios, lo que más lo acerca es su inteligencia y voluntad, que lo diferencia del resto de la creación.

Se menciona solo la voluntad porque se trata del amor, que es lo primero que el hombre debe tener en ejercicio para ser libre y feliz. La inteligencia le da luces al ser humano para que escoja la verdad que lo hace libre.

La voluntad de Dios es que el hombre conozca la verdad para ser libre y poder salvarse. Es por eso que envía Dios Padre a Jesucristo que con su palabra nos trae la verdad. La verdad está dirigida al pueblo, que son todos los hombres que están en una comunidad. Los hombres juntos y unidos deben ayudarse a escoger la verdad.

La voluntad del pueblo es la voluntad de Dios cuando el pueblo se enriquece con la verdad que recibe de Dios y escoge lo mejor: lo que le hace crecer para amar y conseguir amando la libertad de los demás.

Lo contrario a la voluntad de Dios y del pueblo

Lo contrario a la voluntad de Dios y del pueblo es la mentira. El que miente traiciona y el que traiciona divide, se pone de la otra parte porque ha escogido la mentira para triunfar.

Escoge la mentira el que no se ha esforzado por conocer la verdad y quiere hacer creer que tiene la verdad.

El que conoce y quiere la verdad une y se pone muy contento cuando las personas escogen el bien que los hace libres y felices. Con la libertad se tiene la paz y la armonía, hay entendimientos y buen trato entre los seres humanos.

La zafiedad de la mentira

El que está en la mentira tiene un lenguaje procaz de insulto y rebeldía, divide y busca solo el poder para derrocar a los adversarios. Es una suerte de competividad enfermiza que lleva a la confrontación constante para ganar protagonismo y beneficios personales o de grupo. Busca controlarlo todo para ser poderoso. Es el camino de la tiranía.

La Sagrada Escritura nos advierte del camino del mal y la perversidad. Cuando el ser humano se aleja de Dios y quiere quitar a Dios de la sociedad y del mundo entero. Quiere que el mundo sea antropocéntrico y no teocéntrico. Es el hombre que expulsa a Dios y quiere sentarse él en el lugar de Dios.

La urgencia de la unidad

Es voluntad de Dios que el pueblo esté unido y estará unido cuando los seres humanos sean capaces de perdonarse y de quererse como verdaderos hermanos, como hijos de Dios.

Un pueblo está unido cuando cada uno busca el bien de todos y se cuida la vida de tal manera que nadie sea olvidado o marginado. La unidad es para que todos podamos trabajar y salir adelante con nuestro propio esfuerzo.

En una sociedad unida se encuentran los medios para el desarrollo personal de cada uno con el ejercicio de su propia libertad. El que realmente ama es feliz cuando los demás son libres, entendiendo por libertad el conocimiento de la verdad que hace digna y grande a la persona.

La libertad no es la independencia y menos la rebeldía. Esas situaciones pueden tener su explicación, pero no se puede decir que son libertad. La independencia y la rebeldía pueden ser conquistas para dar un paso en situaciones difíciles, pero no son la libertad en sentido estricto.

Solo con la verdad se obtiene la anhelada libertad, que es además un respeto a los modos, opiniones y circunstancias que puedan tener los demás y que podrían exigir comprensión y paciencia.

La sociedad unida encuentra los modos de resolver los problemas rápidamente, sin demoras, dando atención a los temas que son más importantes en primer lugar. Las dificultades se solucionan con el diálogo y los entendimientos entre los seres humanos.

Recemos para lograr estos objetivos en nuestro país, sin olvidar que es mucho más importante la voluntad de Dios que pedimos en la oración que Jesucristo nos enseñó: “hágase tu Voluntad así en la tierra como en el Cielo” (P. Manuel Tamayo) 

viernes, 21 de mayo de 2021

 ¿PORQUE EL SOCIALISMO ¡NO! ?

“El socialismo es un sistema económico y social que centra sus bases ideológicas en la defensa de la propiedad colectiva frente al concepto de propiedad privada de los medios productivos y de distribución. Según expresa el socialismo, el principal fin es la consecución de una sociedad justa y solidaria, libre de clases sociales y que cuente con un reparto de riqueza igualitario. Para ello, los medios productivos no tienen que ser de propiedad privada, porque considera que de esta manera acaban perteneciendo a una minoría capitalista que domina los mercados, aprovechando de su posición para controlar al trabajador y al consumidor” (Wikipedia).

El comunismo es una doctrina política, económica y social que aspira a la igualdad de las clases sociales por medio de la eliminación de la propiedad privada de los medios de producción (la tierra y la industria). Suele clasificarse como una doctrina de ultraizquierda debido a la radicalidad de sus planteamientos. Esta doctrina está fundada en las teorías de los alemanes Karl Marx y Friedrich Engels, para quienes el modelo capitalista, basado en la propiedad privada de los medios de producción, era responsable de la lucha de clases, es decir, de la desigualdad social. El comunismo propone que los medios de producción sean entregados a la clase obrera o proletariado, lo que permitiría establecer relaciones de igualdad entre los diferentes actores sociales, así como garantizar una distribución equitativa de la riqueza y de los bienes producidos. El estadio final del comunismo sería la desaparición del Estado. (Diccionario, significados).

“Precisamente por eso, urge repetir –no me meto en política, afirmo la doctrina de la Iglesia– que el marxismo es incompatible con la fe de Cristo. ¿Existe algo más opuesto a la fe, que un sistema que todo lo basa en eliminar del alma la presencia amorosa de Dios? Gritadlo muy fuerte, de modo que se oiga claramente vuestra voz: para practicar la justicia, no precisamos del marxismo para nada. Al contrario, ese error gravísimo, por sus soluciones exclusivamente materialistas que ignoran al Dios de la paz, levanta obstáculos para alcanzar la felicidad y el entendimiento de los hombres. Dentro del cristianismo hallamos la buena luz que da siempre respuesta a todos los problemas: basta con que os empeñéis sinceramente en ser católicos, non verbo neque lingua, sed opere et veritate (1 Ioh 3,18), no con palabras ni con la lengua, sino con obras y de veras: decidlo, siempre que se os presente la ocasión –buscadla, si es preciso–, sin reticencias, sin miedo” (San Josemaría Escrivá, Amigos de Dios, num.171).

COMENTARIO

El socialismo y el comunismo son primos hermanos, ambos proceden del mismo origen: la ideología marxista-leninista.

El socialismo construye un estado grande y controlista, busca nacionalizarlo todo y el Estado se convierte en una gran empresa que apoya la propiedad colectiva y no la privada procurando una justa distribución.

El comunismo propicia la lucha de clases para conseguir que los medios de producción sean entregados al proletariado. Se consigue fomentando la lucha armada (guerrillas), reclutando gente sencilla con promesas de un futuro de progreso y crecimiento.

Tanto el socialismo como el comunismo propician la inestabilidad de las instituciones de un país y de sus empresas, inicialmente con protestas (huelgas, manifestaciones, marchas colectivas) y después con la toma del poder, de las Fuerzas armadas y de las instituciones. Se confiscan los medios de comunicación y se controla todo, con censuras, desde el aparato estatal.

La siembra del odio como sistema para polarizar la sociedad

Son ideologías que siembran el odio. Los que tienen propiedades son vistos como ladrones y enemigos del pueblo (sin distinciones). Al que no tiene lo motivan para que luche contra los que tienen, diciéndoles que ese es el camino para que haya justicia, y les amenazan advirtiéndoles que si no lo hacen se van a quedar siempre en la pobreza y en la miseria.

Son ideologías materialistas y ateas que han causado daños descomunales a lo largo de la historia. Atacan a la Iglesia con prohibiciones y persecuciones.

Los países que tienen regímenes socialistas y marxistas no tienen libertad. La opresión y coacción de los que mandan es mucho más fuerte e inhumana que la diferencia que pudiera haber entre ricos y pobres en un país donde hay abusos del sistema capitalista.

¿Qué explicación se puede dar y qué es lo que se debe decir para advertir sobre el peligro del socialismo y comunismo?

1.      La clave es LA LIBERTAD que se pierde con los gobiernos comunistas y socialistas. El ser humano necesita ser libre para desarrollarse y relacionarse bien con su prójimo.

2.      Saber que no existe LIBERTAD sin la VERDAD. Es por eso que los socialistas y comunistas mienten a todo nivel (son mitómanos). No dicen lo que es, ni lo que son ellos, sino lo conveniente para que los que le escuchen le crean. Van acomodando los modos de decir y de hacer para lograr sus fines egoístas y perversos.

3.      Llevan en su interioridad un resentimiento, una indignación (ira) y hasta un odio visceral, que se nota en sus manifestaciones y expresiones. Es una de las grandes diferencias con el cristianismo. Al cristiano se le enseña a decir la verdad con caridad (sin odios ni resentimientos) y a querer a su prójimo como a sí mismo (incluido los enemigos).

4.      La ira es un pecado capital. De una persona que se exprese habitualmente con ira y tenga odio en su corazón, no se puede esperar nada bueno. Cualquiera que tenga ira debe quitarla lo más pronto posible para poder amar, que es lo que toda persona debe hacer.

5.      Las injusticias, que puedan haber, no se curan con la violencia y la guerra sino con el amor a la verdad que una persona lleva consigo; y como la verdad es un bien que tiene mucha fuerza, superior a la mentira y a la artificialidad, se expande y se logra derrotar al mal.

6.      Es mejor el que es más bueno. Ser bueno no es ser tonto o blandengue, es ser virtuoso. Una persona con virtudes humanas puede explicar las cosas sin indignarse, con serenidad y aplomo, sin insultar ni atacar a nadie. La verdad persuade y tiene mucha fuerza.

7.      Otra idea que hay que tener muy clara para darnos cuenta que el socialismo es un camino equivocado es que el ser humano no es para el Estado sino que el Estado es para el ser humano.

8.      En cualquier familia los padres que educan bien a sus hijos son los que no se apegan a ellos controlándonos en todo momento con muchas prohibiciones. Son los que saben amar y por amor dicen la verdad y al decir la verdad crean un clima de libertad, que es atractivo para ellos.

9.      Los chicos que más quieren a sus padres son los que han sido educados en un clima de libertad y por lo tanto han aprendido a querer. Los papás están felices con los hijos que han aprendido a querer con la verdad, para tener una vida honorable, digna y ejemplar.

10.  El amor de los padres hace solidarios a los chicos para que luego tengan muchas iniciativas de servicio social y amor a los demás.

Las advertencias de la Iglesia

Una de las funciones esenciales de la Iglesia es el cuidado de los fieles. El buen Pastor que cuida a sus ovejas para que el lobo no cause destrozos. Todos los bautizados somos Iglesia y tenemos lo que se llama el sacerdocio común de los fieles, que se une al sacerdocio ministerial de los sacerdotes.

La Iglesia, a lo largo de la historia, nos ha cuidado y defendido de los peligros de las ideologías ateas que van contra la doctrina de la Revelación, que la Iglesia custodia y predica a los fieles de todas las épocas. La prédica no se puede parar y debe continuar, aunque las circunstancias sean difíciles y duras.

Jesucristo y los apóstoles fueron contracorriente y sufrieron persecución y muerte. En todas las épocas y especialmente hoy, en nuestro país, urge advertir del peligro del lobo que quiere destruir el rebaño.

El comunismo y el socialismo, por muy aguado que parezca, va contra el ser humano, porque lo llevan a la miseria y a la destrucción. Todos los Papas han condenado el marxismo como una ideología perversa. Hoy el marxismo se disfraza de democracia diciendo que es el pueblo el que lo quiere. El pueblo atizado por los gobernantes de la época gritaba para que Jesucristo fuera crucificado. No matemos a Dios nuevamente, digamos que ¡No! Con valentía a las ideologías de odio que quieren quitar a Dios de nuestras vidas, (P. Manuel Tamayo)

 

 

 

miércoles, 19 de mayo de 2021

 EL BIEN Y EL MAL NO PUEDEN PONERSE DE ACUERDO

Los postulados marxistas son esencialmente malos (el cristianismo y el comunismo son incompatibles)

“Esta palabra proviene etimológicamente del latín “male” y es una reducción de la palabra “malo” de origen latín “malus”. El mal es una particularidad negativa que se le atribuye a las personas cuando actúan carentes de bondad o moral dentro de su entorno” (Diccionario).

El bien y el mal son dos términos que frecuentemente son asociados al comportamiento ético de los individuos, generalmente los individuos que respetan las leyes y las normas sociales que prevalecen en una sociedad son apreciados como buenos, mientras los que se comportan de forma rebelde y contraria a las normas será deducido como malo y promotor del mal (Diccionario). 

En la iglesia católica el mal está representado por Satanás (el príncipe del mal) y el bien está representado por Dios (Diccionario).

" El mal no puede ser algo positivo que por su naturaleza y en sí mismo sea malo totalmente, el mal por el que una cosa se denomina mala no es una cosa o forma positiva ni tampoco es una mera negación, sino que es la privación de perfección debida a su ser”. (Francisco Suárez).

“Bien” significa “aquello que en sí mismo tiene el complemento de la perfección en su propio género, o lo que es objeto de la voluntad, la cual ni se mueve ni puede moverse sino por el bien, sea verdadero o aprehendido falsamente como tal” (Diccionario).

“El Bien es la realidad, realidad perfecta o suprema, y es deseado como tal” (Diccionario).

 

COMENTARIO

Está claro que todos desean y quieren el bien. Todo ser humano busca el bien.

El problema está cuando no se sabe qué es bueno y qué es malo, o cuando se piensa que algo malo es bueno.

También es incongruente y perjudicial cuando alguien desea el mal para otros.

Cuando el relativismo generaliza todas las aseveraciones que se hacen, estamos hablando de una “enfermedad” de la mente.

 Lo bueno y lo malo son incompatibles

Lo que es opinable puede ser relativo, pero cuando se trata de la verdad y de las nociones del bien y del mal la objetividad está clara, lo que es malo no puede ser bueno y tampoco caben los términos medios. Es conveniente separar el bien del mal.

El egoísmo y la soberbia son malos y hay que rechazarlos.  Todas las personas tenemos algo de soberbia, unas más y otras menos, podemos afirmar que tenemos un mal que hay que procurar quitarlo. Si alguien tiene cáncer, puede ser leve o muy grave, en ambos casos hay que combatirlo.

Dios es bueno y el diablo es malo. No existe la maldad en Dios ni la bondad en el diablo. A Dios hay que aceptarlo y al diablo hay que rechazarlo, combatirlo siempre.

Si tenemos dos vasos de leche y en uno hay veneno, tenemos uno bueno y otro malo. El que tiene veneno, aunque esté lleno de leche y se vea solo la leche, es malo, porque es veneno. Si se toma puede causar la muerte.

 Los postulados marxistas y comunistas son malos per se (en esencia)

El marxismo, que es el comunismo y el socialismo, de cualquier color que sea, es malo porque va contra Dios y los hombres. Si alguien dijera que algún tipo de marxismo es bueno estaría en un error garrafal o estaría mintiendo.

El cristianismo y el marxismo son incompatibles. La condena de la Iglesia ha sido a lo largo de los siglos desde el nacimiento del marxismo hasta la fecha. De allí las férreas persecuciones de los regímenes socialistas y marxistas contra la Iglesia.

Los movimientos marxistas: comunistas y socialistas propugnan la lucha de clases. Su discurso es quitarle todo a los ricos a través de la violencia para dárselo a los pobres y a la vez controlarlos a todos con un Estado grande para que no se cometan abusos y todos sean iguales.

El cristianismo predica la doctrina del Evangelio para que los seres humanos nos amemos unos a otros y nos ayudemos a salir adelante fortaleciendo la familia que es la célula básica de la sociedad con un Estado que tiene función subsidiaria y respeta la libertad de todos.

Lo contrario al marxismo y al comunismo no es el Facismo o la ultraderecha, es el amor a Dios y al prójimo que predicó Jesucristo para todas las personas de todas las épocas.

Hoy es urgente advertir a los cristianos que el mal se quiere colar por cualquier ventanita que se deje medio abierta. No hay que fiarse de las artimañas que ponen los sembradores impuros del odio a través de ideologías que quieren cambiar el sentido de la moral cristiana y el orden de la Caridad.

Primero siempre está Dios, a Él tenemos que ir para adorarlo. Dios a través de los sacramentos nos refuerza para llevarle al prójimo lo que Él nos da. Querer ayudar al prójimo sin Dios es como estar en un desierto sin brújula. Dios marca el rumbo y entrega el “maná” para fortalecernos. “El que pueda entender que entienda” (P. Manuel Tamayo)

lunes, 10 de mayo de 2021

 

CONVERSIÓN O CAMALEÓN,  La gran mentira de Herodes

“Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó, y todo Jerusalén con él; convocó a los sumos sacerdotes y a los escribas del país y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: «En Belén de Judea, porque así lo ha dicho el profeta: ‘Y tú, Belén, tierra de Judea, no eres ni mucho menos la última de las ciudades de Judea, pues de ti saldrá un jefe que será el pastor de mi pueblo Israel'». Entonces Herodes llamó en secreto a los magos, para que le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, y los mandó a Belén, diciéndoles: «Id y averiguad cuidadosamente qué hay del niño y, cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo» (Mt, 2, 1-12). 

“Al darse cuenta Herodes de que aquellos sabios lo habían engañado, se llenó de ira y mandó matar a todos los niños de dos años para abajo que vivían en Belén y sus alrededores, de acuerdo con el tiempo que le habían dicho los sabios”, (Mt, 2,16)

 

COMENTARIO

A Herodes lo que le interesaba por encima de todo era el poder. La conducta que tiene frente a los Reyes Magos es totalmente falsa. Quiere darles a entender que él quería también adorar al Niño y por lo tanto les pedía los datos para poder llegar hasta allí.

La falta de sinceridad se nota en las afirmaciones falsas donde hay una suerte de sobre actuación, una especie de vehemencia para querer asegurar lo que se afirma y convencer así a los incautos.

Los Reyes Magos que eran sencillos y amantes de la verdad se dieron cuenta de la falsedad del Rey Herodes, un hombre sumamente vanidoso y ambicioso que estaba dispuesto a disfrazarse de “oveja” para dar a entender una rectitud de intención que no tenía.

A las personas se las conoce por su itinerario de vida: de donde proceden, que han estudiado, como se relación con los demás, las amistades que tienen, los trabajos donde laboró, sus escritos y sus convicciones.

La autenticidad de una conversión

Una conversión instantánea es un milagro, como ocurrió con San Pablo y un cambio de vida que puede tener su origen en una reconsideración de ideas, es un proceso que puede darse a través de distintas manifestaciones y actitudes que la persona durante un tiempo determinado. Estos cambios no ocurren de golpe, de un día para otro o de la noche a la mañana.

Es importante distinguir entre una auténtica conversión y el cambio del camaleón, que como dice el refrán, cambia según la ocasión.

Los camaleones aparecen cuando hay algo apetecible que les favorece a ellos y ponen todos los medios, todo vale, para conquistar aquello. El camaleón se puede vestir de ángel o de diablo, busca solo llegar a tener lo que se ha propuesto. No le importa engañar o contar cuentos con tal de convencer a las personas para que lo apoyen.

 La astucia del demonio

El diablo, que es muy astuto, se mete en las personas débiles para torcerlas con tentaciones de modo que crean que es verdad lo que es falso y dañino. Lo peor es que ellos mismos, los tentados, tienen ese convencimiento. Si no se vive como se piensa se termina pensando como se vive.

Esto suele ocurrir en los concursos y en las contiendas. Hay que estar muy atento con los aspirantes a “Herodes” que quieren tener poder y luego empiezan a matar y a destruirlo todo. Nadie da lo que no tiene. Las promesas tienen que tener sustento.

Una persona no es idónea por ser hombre o mujer, por ser de determinada raza, por pertenecer a una clase social, o a un grupo determinado, tampoco por lo que dice o promete. Hay que conocer su vida y sus capacidades que incluye la relación que tiene con su familia y las personas de su entorno. (P. Manuel Tamayo)

 

miércoles, 5 de mayo de 2021

 CAMINANDO EN UN CAMPO MINADO

“Una mina terrestre es un artefacto explosivo diseñado para ocultarse enterrándola a poca profundidad o camuflándola sobre la tierra de tal forma que el explosivo que contiene detone al ser activada inadvertidamente por una persona o vehículo. Se componen de una carga explosiva y un detonador” (Wikipedia).

“Una virtud es una disposición de la persona para obrar de acuerdo con determinados proyectos ideales como el bien, la verdad, la justicia y la belleza. La virtud se opone al vicio, y tiene una gran importancia para la vida ética” (Wikipedia)

“El heroísmo señala el grado de grandeza de alma hasta el que se elevan los héroes; la heroicidad es precisamente esta grandeza del alma, que constituye al héroe, y que este pone en acción” (diccionario).

“Se considera a la santidad como una capacidad divina del hombre, que lo vuelve capaz de apartarse del pecado y de seguir el camino de la virtud” (Diccionario).

 

COMENTARIO

No hace falta estar en una guerra para tener la sensación de caminar con una gran inseguridad pensando que en cualquier momento nos podría estallar una mina que nos cambie la vida.

Nadie está libre de esa posibilidad: nos podríamos infectar de Covid en el momento más inesperado, sin que nos demos cuenta, solo por habernos desplazado un poco por la calle, o al hacer una visita familiar, y de pronto nos agarra de sorpresa.

Podría ocurrir también que, al salir a la calle, un asaltante en moto nos quite lo que tenemos y que además nos pegue un disparo que acabe con nuestra vida o nos deje inválidos.

Una tercera posibilidad es que, siguiendo estrictamente los protocolos establecidos, perdamos el trabajo, porque el negocio no resiste más y quiebra, o porque el puesto que teníamos ha sido eliminado.

 Ingratas sorpresas

Hoy todo ocurre de modo sorpresivo e inesperado para las grandes mayorías. Las sorpresas, de esta época, en las actuales circunstancias, no suelen ser alentadoras, son más bien dramáticas, con algunas excepciones, ¿Quién no ha recibido este año varias llamadas con noticias trágicas y desalentadoras?

Un desafío para todos

Estas nuevas circunstancias, que nos tienen en vilo, podrían terminar, si nos proponemos ganar, cada uno, en virtudes humanas para conseguir poner lo mejor de nosotros mismos.

Hace dos años nadie se imaginaba lo que ahora estamos viviendo, si alguien nos lo hubiera profetizado lo calificaríamos de tremendista o de loco. Sin embargo esta realidad que a nadie gusta, ha creado héroes y santos.

Algo que todavía no se conoce bien y que está en la vanguardia de la solución

Es impresionante observar el ambiente que se ha generado en muchos hospitales y clínicas. Muchos profesionales de la salud, médicos y enfermeras volcándose en atenciones con mucha delicadeza y cariño a los enfermos y a sus familiares.

Es una actividad que no para, día y noche y todos los días.

Los enfermos siguen llegando y las atenciones siguen funcionando en medio de graves complicaciones por falta de recursos. El recurso que no falta, en la mayoría de los casos es el humano, que tiene, en las actuales circunstancias, un enorme valor. Se habla y se dice poco de estos valores de primer orden.

En las circunstancias actuales lo importante es lo urgente

Las preocupaciones de las autoridades y del poder mediático van por otros derroteros, y tienden a ser más políticas o protocolares, que humanas.

La incertidumbre continúa, no se sabe hasta cuando. En algunos lugares parece que la luz empieza a llegar, pero no es seguro, continúan las “amenazas” de una tercera ola. La guerra todavía no está ganada y no sabemos cuánto durará. Seguimos caminando en un campo minado.

Lo que se requiere es la entereza humana que dan las virtudes, que es lo opuesto al egoísmo. Es una unidad tejida con el amor humano auténtico, el amor por el prójimo sin hacer acepción de personas y evitando la descalificación de las mismas. Ayudemos a todos sirviendo a todos. Esto ahora es lo importante que nos pone en condiciones para atender todo lo que es urgente. El país necesita un nivel alto de virtudes humanas en su población. Con la ignorancia y la dejadez indolente pisamos todas las minas y quedamos destruidos. (P. Manuel Tamayo).