sábado, 28 de enero de 2023

 ACUSADORES CULPABLES

“Acusador es el que atribuye un delito a alguien” (Diccionario).

“Como delincuencia nos referimos a todo aquello relacionado con las acciones delictivas y con los individuos que las cometen, conocidos como delincuentes. La palabra, como tal, proviene del latín delinquentia(Diccionario).

“El Estado es el encargado de proteger a los ciudadanos contra la delincuencia, creando órganos de vigilancia y control social, como la policía, y aplicando la ley mediante el sistema de justicia. Las penas aplicadas sobre los delincuentes contemplan, por lo general, la prisión, y persiguen como ideal la reinserción social de los individuos que han cometido actos delictivos, para que puedan volver a ser elementos productivos de esta” (Diccionario).

“La corrupción política se refiere a los actos deshonestos o delictivos cometidos por funcionarios y autoridades públicas que abusan de su poder e influyen a realizar un mal uso intencional de los recursos financieros y humanos a los que tienen acceso, anticipando sus intereses personales o los de sus allegados, para conseguir una ventaja ilegítima generalmente de forma secreta y privada” (Wikipedia). 

 

COMENTARIO

Los acusadores culpables son las autoridades corruptas que tienen el cuajo de señalar como culpables a los que son honestos. Es una manera de desorientar a las masas para que no descubran la malicia escondida de sus actuaciones.

Corruptio optimi pessima (la corrupción de los mejores es la peor de todas).

Es degradante y triste ver una autoridad, que tendría que ser ejemplar, enredada en la corrupción, y es mucho peor cuando no quiere enmendar su error y miente permitiendo que delincuentes queden impunes para utilizarlos como cómplices de sus malos manejos.

La siembra del odio

Las autoridades delincuentes son las que siembran el odio y dividen a las personas para que se enfrente entre ellas.  Cuando los enfrentamientos se dan entre delincuentes de distintos pelajes y las personas que defienden el orden no estamos frente a dos grupos homogéneos. Los agresores suelen ser los delincuentes, según se puede apreciar; y es una lástima que tengan patente de corso para destruir y robar descaradamente con violencia y que no pase nada. 

La ignorancia es atrevida

La ignorancia, que es el peor de los males, es también atrevida; muchos engañados creen que están haciendo de Robin Hood, robando a los que antes han robado; y muchos de ellos lo dicen: “ahora nos toca a nosotros”, esa es la “moral” escasa que tienen. Se convierten en delincuentes, como sus dirigentes, y también suelen acusar de delincuentes a ciudadanos honrados que viven de su trabajo y esfuerzo personal.

Acciones terroristas

Quienes salen con la intención de destruirlo todo tirando piedras, incendiando propiedades, atacando a los policías, con violencias que pueden causar muertes, no son personas que marchan pacíficamente para protestar, son, y hay que decirlo claramente, auténticos delincuentes y posibles terroristas, porque las acciones que realizan son las propias de la delincuencia y del terrorismo.

Los acusadores culpables

Los que azuzan la violencia y los violentistas son los que acusan de culpables a las personas honestas y a las que defienden el orden establecido, repiten arengas voluntaritas con un odio visceral sin sentido, que no tiene fundamento en la realidad. Es un fanatismo ciego y despiadado con un odio irracional y estúpido.

El amor a los pobres y a todas las personas

Las ideologías de odio chocan con el cristianismo que predica el amor, la comprensión y el perdón entre los seres humanos. Solo Dios, con su poder infinito, puede parar los arrebatos y disputas que llevan a la destrucción del hombre. A Él acudimos pidiéndole la paz para los pueblos y para cada persona.

Las desigualdades que existen en el mundo por los egoísmos humanos solo pueden superarse cuando el ser humano quiere de verdad a su prójimo y se involucra en los programas de ayuda, para el auténtico progreso de las personas. El camino nunca será la violencia. La violencia solo engendra violencia.  (P. Manuel Tamayo).

viernes, 20 de enero de 2023

 COMUNICADOS BLUF

“Bluf: Adaptación gráfica de la voz inglesa bluff, ‘montaje destinado a impresionar, que posteriormente se revela falso’ y ‘persona o cosa revestida de un prestigio que posteriormente se revela falto de fundamento’ (Diccionario).

“Un comunicado es una declaración, una nota, un informe o un parte que comunica una información para su conocimiento público. El comunicado puede ser elaborado por una persona, una empresa, una organización o un gobierno y suele ser difundido a través de los medios de comunicación masiva” (Diccionario).

“El comunicado puede ser redactado por una persona implicada en un suceso trascendente, por un periodista, por una empresa, por un gobierno, o por una organización, y luego se difunde por los medios de comunicación” (ABC, www.definicionabc.com).

 

COMENTARIO

Estamos en la época de las declaraciones y de los comentarios. Cuando algo grave sucede las instituciones sacan inmediatamente su comunicado para avalar o deslindar de los pronunciamientos o de los sucesos ocurridos.

Los comunicados pueden aparecer en los periódicos, en la televisión o en las redes, los hay oficiales y otros que son personales o de algún grupo de personas que se sienten motivados a pronunciarse.

 

Piden y exigen comunicados

Cuando no aparecen los comunicados, las personas implicadas o las que se sienten con derecho a opinar, los reclaman. Lo penoso es constatar que, aunque aparezcan y se hagan virales por la difusión, todo queda allí; y, como se suele decir: no pasa nada.

 

Palabreo ingenuo e ineficaz

Si nos fijamos en el contenido de estos comunicados, la mayoría, al menos en estos últimos tiempos, son un “saludo a la bandera”, un tratar de quedar bien con todos los frentes con declaraciones indulgentes, como si se estuviera aconsejando a unos niños para que se porten bien.

Todos repiten lo mismo: “queremos paz y no violencia”, “que se respete la propiedad privada y estatal”, “vamos a sentarnos a conversar para dialogar…”; discursos que parecen elaborados por Disneylandia, suenan bonito, pero están muy lejos de la realidad y de lo que realmente hay que hacer para llegar a una solución adecuada.

Cuando hay una crisis social grande sobran los comunicados y las opiniones de las personas que se escuchan por todos los sistemas.

 

A través de los hechos se conocen las intenciones

Todos nos damos cuenta perfectamente de lo que quieren las personas que opinan y de aquellas otras que se manifiestan a través de los comunicados. También sabemos cuál es la intención de fondo de los que provocan esos comunicados.

 

Sobran las palabras, falta la acción eficaz

Hace unos años un partido político utilizó un lema que ahora viene como “añillo al dedo”: “hechos y no palabras”

Las palabras, los comentarios y los comunicados sobran y además son un bluf, no dicen nada efectivo y se los lleva el viento.

Hacen falta hechos concretos, acciones efectivas, tácticas o estrategias, para lograr erradicar todo lo que es malo con verdadera decisión.

Si queremos combatir el cáncer de una persona hay que quitar de inmediato todo lo que sea canceroso, no se puede dejar nada. La lucha debe ser frontal, profunda y decidida.

Si queremos quitar el mal de nuestra vida nuestra lucha debe ser exigente y decidida, no podemos tener una actitud meliflua, o indulgente. Como dice la Sagrada Escritura: “Si tu ojo te escandaliza ¡arráncalo y tíralo lejos!, más te vale entrar sin un ojo al Cielo que quedarte sin ingresar al Cielo”

El que pueda entender, que entienda, (P. Manuel Tamayo).

lunes, 16 de enero de 2023

 LOS MUERTOS Y LOS QUE MATAN

“El quinto mandamiento prohíbe dar muerte, golpear, herir o hacer cualquier otro daño al prójimo en el cuerpo, ya por sí, ya por otros; como también agraviarle con palabras injuriosas o quererle mal. En este mandamiento prohíbe igualmente Dios, darse a sí mismo la muerte o el suicidio” (Catecismo).

 

“Es pecado grave matar al prójimo, porque el homicida usurpa temerariamente el derecho que sólo Dios tiene sobre la vida del hombre; porque destruye la seguridad del trato humano y quita al prójimo la vida, que es el mayor bien natural que hay sobre la tierra”, (Catecismo).

 

“Es lícito quitar la vida al prójimo cuando se combate en guerra justa, cuando se ejecuta por orden de la autoridad suprema la condenación a muerte en pena de un delito y, finalmente, en caso de necesaria y legítima defensa de la vida contra un injusto agresor” (Catecismo).

 

COMENTARIO

No todos mueren igual, aunque todos vamos a morir. La Iglesia nos exhorta constantemente para que la muerte no nos sorprenda sin estar debidamente preparados. Un viejo refrán dice: “que nos cojan confesados”

El mundo se prepara para muchas cosas, las personas habitualmente se están preparando para algo, sin embargo, hay un olvido de la preparación más importante: prepararse para morir bien.

La Iglesia nos recuerda que hay una vida eterna de felicidad que hay que ganársela portándose bien. Los 10 mandamientos resumen los méritos que debemos hacer para ganarnos el Cielo.

El quinto mandamiento, que se refiere a los muertos, es una prohibición: ¡No matar!, que prohíbe también las violencias que hieren o maltratan al prójimo.

A cada uno nos toca ver cómo es la relación con nuestro prójimo, porque nos toca respetar y querer a todas las personas, tal como lo hizo Cristo, que murió por todos sin excepción.

 

La defensa de la vida

La vida hay que respetarla desde la concepción hasta la muerte. La Iglesia condena el aborto y la eutanasia. No se entiende y es un contrasentido, los que impiden la defensa de la vida.

La vida hay que defenderla siempre. Nadie es dueño de su propia vida y mucho menos de la vida de los demás. El único dueño de las vidas humanas es Dios. Dios es el que nos ha creado y el que dispone cuánto vamos a vivir en este mundo.

La defensa de la vida frente a una agresión puede llevar, cuando la situación es extrema, a emplear la fuerza que podría causar la muerte del agresor. El que se defiende en esas circunstancias y causa la muerte de su agresor, no tiene culpabilidad.

Cuando se trata de una contienda debe estar muy claro quién es el agresor, quién es el que emplea primero la violencia, y quienes son los que buscan defenderse y defender a los demás.

La defensa de la vida debe ser clara y contundente, no a medias tintas, no caben situaciones políticas con “arreglos”, que deriven en acuerdos injustos, o el dejar las cosas sin resolver y a medio camino.

 

Conciencia recta y buena conducta

Para morir bien es necesario portarse bien y no ser personas agresivas y violentas. El odio es malo genera desprecio y una agresividad brutal y destructiva.

Los seres humanos han nacido para amar y no para pelearse. Urge una educación, desde la familia y en la escuela para que todos formen bien su conciencia. Es indignante cuando en los textos escolares se fomenta el odio y la división entre los seres humanos, en vez del perdón y la reconciliación.

A veces parecería que todo está al revés. Urge revertir estas situaciones de insensatez y falta de coherencia para que los seres humanos solucionemos los problemas con el diálogo y la comprensión. P. Manuel Tamayo

jueves, 12 de enero de 2023

 HAY PUS

 Etimológicamente la voz pus viene del latín «pus» que significa «suciedad». (Diccionario)

“Si una persona aprieta un grano con pus y lo revienta, hará que este líquido salga del tejido inflamado. Esta decisión, lejos de ser una solución, puede provocar lesiones en la piel, cicatrices e incluso nuevas infecciones” (Del Diccionario).

“La septicemia es una afección que pone en riesgo la vida que se da cuando la respuesta del cuerpo a una infección provoca daños en sus propios tejidos. (Diccionario)

 

COMENTARIO

La pus en los seres humanos

La pus es consecuencia de una infección y si esta no se corta y elimina podría matar a la persona. Cuando se nota que una herida tiene pus, enseguida hay que tratarla para que no avance. Algunas veces es necesario recurrir a los antibióticos.

Qué difícil es curar a una persona cuando la infección se ha extendido y se ha producido una septicemia. En estas ocasiones es muy fácil que el médico diga: “ya no hay nada que hacer”

 

La pus en la sociedad

Estas explicaciones de la biología o de la medicina nos pueden servir para examinar y diagnosticar lo que puede ocurrir en una sociedad.

Las infecciones sociales se producen cuando en una ciudad o en un país sus habitantes han pedido la moralidad y viven del pillaje y el robo en todas sus acepciones, buscando además legalizar medidas que favorezcan actividades ilícitas y hasta delincuenciales.

Este tipo de infección social surge de la informalidad, cuando ya no importan las leyes y todo vale. Con el tiempo se convierte todo en la ley de la selva donde predomina el más fuerte.

Entre los ilegales, delincuentes e informales, hacen un consenso utilizando a los más débiles e ignorantes para sus objetivos.

Los discursos que utilizan son calumnias y mentiras que fomentan el odio y la división.

En los países donde no hay cultura prende fácil este tipo de política, que extiende la infección hasta la “septicemia” social que destroza una sociedad llenándola de pobreza e indigencia. Solo una cúpula de “elegidos” viven como reyes, después de haberlo robado todo.

Limpieza total

Cuando en un país hay pus al tocar una institución, urge hacer una limpieza general. No se puede convivir con lo que está infectado, es necesario eliminarlo para que camine la sociedad.

No se puede pactar con Dios y con el diablo.

P. Manuel Tamayo