martes, 23 de abril de 2019


BULLYING A LOS ASPERGERS

“El síndrome de Asperger es un trastorno del desarrollo que se incluye dentro del espectro autista  y que afecta la interacción social recíproca, la comunicación verbal y no verbal, una resistencia para aceptar el cambio, inflexibilidad del pensamiento así como poseer campos de interés estrechos y absorbentes”.
“El síndrome de Asperger (SA) es un trastorno neurobiológico, conjunto de características mentales y de conducta que forma parte de los trastornos del espectro autista, nombrado así en memoria de Hans Asperger, médico austríaco. El CIE-10, en su edición de 1992 lo encuadra dentro de los trastornos generalizados del desarrollo”, (Capítulo V; F84).

“El síndrome de Asperger no es una enfermedad, es un trastorno severo del desarrollo a nivel neurobiológico dentro del espectro autista.  Aunque en todos los casos existan síntomas comunes, como las dificultades para la interacción social, alteraciones de los patrones de comunicación no-verbal, e inflexibilidad cognitiva y de comportamiento, este síndrome se manifiesta de diferente forma en cada individuo. Tener claro esto, es la base del éxito de los tratamientos” (Jorge López Vallejo).

“Los asperger llegan a sufrir discriminación por las diferencias que otros, chicos o grandes, pueden ver en ellos, y por la falta de información, tanto de los padres como de los profesores. Hay que incidir también en el hecho de que el 90% de los chicos con Asperger ha sufrido acoso escolar, un dato dramático y alarmante a nivel social. Son niños que, en términos generales, encuentran dificultad en hacer amigos, no entienden las pistas sutiles necesarias para lograrlo. Utilizan un lenguaje que para el resto puede considerarse raro –demasiado formal o monótono–, y toman a menudo significados literales de lo que leen u oyen, sin saber interpretar ironías o figuras retóricas, (Jorge López Vallejo).


COMENTARIO

Las estadísticas dicen que en el mundo hay 37 millones con el síndrome de asperger, de los datos que se han podido recoger.

Hay gente que padece de este síndrome y no lo sabe, tampoco lo saben sus padres y maestros. Esto hace que se puedan cometer injusticias y maltratos con estas personas que tienen modos originales de conducta.

Este síndrome se presenta más en hombres que en mujeres. Es difícil captarlo en la infancia porque estos niños tienen un aspecto externo normal, un buen potencial cognoscitivo, con magníficas capacidades en algunas áreas. Se muestran además nobles y afectuosos con una memoria mecánica y muy concreta para recordar detalles.

Cuando estos niños pueden disfrutar del bienestar que tienen en sus casas, se meten en un mundo propio, individual, y cerrado, con intereses exclusivamente personales. Después, el día que les toca ir al colegio, llevan sus propios modos y costumbres de la casa.

Los demás lo ven en un primer momento como un niño normal, con sus fantasías e ilusiones.  Con el paso del tiempo empieza a chocar con los de los demás por sus modos originales de comportarse,  y un poco después, sus compañeros empiezan a burlarse de él,  y puede que también lo hagan sus propios padres y  profesores. Llega un momento en que el chico empieza a sentir los primeros síntomas de incomprensión.


Escasa preparación de los padres y profesores
Hay que tener en cuenta que muchos padres y profesores no tienen ni idea de lo que está pasando con ese chico y califican su conducta, en comparación con el resto, como irregular o desatinada.

En la conversación, si es que la tienen, los papás con los profesores suelen comentar lo bueno y disciplinado que era antes y que ahora, por la agresividad de otros chicos, el niño se siente disminuido y ya no le gusta tanto el colegio.


Aislamiento del Asperger
El asperger que entra en la pubertad empieza a distanciarse de sus demás compañeros, aumenta su ansiedad y crece su soledad. Tiene en el fondo deseos de pertenecer a un grupo pero se reprime y se siente frustrado. Al sentirse incapaz se encierra en hacer cosas que no son propias de su edad, hay en él, por temor, un deseo de regresión, quisiera volver a la infancia.

Al sentirse distante muestra desinterés por lo que hacen los demás, vive temeroso y con una considerable sensibilidad a las críticas y burlas que recibe de sus compañeros.

El asperger tiene problemas para las relaciones humanas. En la comunicación es premioso para transmitir y bastante torpe para recibir lo que se le comunica, y para liderar una organización.
Inflexible en su modo de pensar, se apega a las rutinas, a lo establecido, y tiene muchas dificultades para la percepción global, va más bien a los detalles, con bastante precisión y fijeza, es terco y encajona sus pensamientos dentro de unos parámetros que él mismo establece.


La ayuda de un buen especialista
El asperger necesita la ayuda de un buen especialista en educación, de una persona que se acerque bien para comprenderlo y entender bien sus manifestaciones externas y las consecuencias de sus acciones.

Los asperger creen que pueden organizarlo todo bien y terminan metiéndose en verdaderos enredos por falta de un manejo adecuado.

Se le puede ayudar con un sistema de aprendizaje personal, llevado por un educador que se entusiasme al enseñarle y lo tenga muy cercano. Los asperger pueden llegar a grandes metas si han sido comprendidos y bien orientados por una persona capacitada que lo conozca bien.

Urge elevar el nivel de educación de alumnos y maestros competentes,  que todavía está en pañales en nuestro país. (P. Manuel Tamayo)

miércoles, 17 de abril de 2019


EL ODIO A DIOS
Maltrato, burla y violencia contra Jesús

“Se han levantado los reyes de la tierra, y se han unido los príncipes contra el Señor y contra su Cristo. Rompamos, dijeron, sus ataduras, y sacudamos lejos de nosotros su yugo” (Salmo 2, 2-3).

“¡No se lleva el odio en nombre de Dios! ¡No se hace la guerra en nombre de Dios!” (Papa Francisco).

“Por el odio a Dios muchos cristianos han experimentado persecuciones de no cristianos durante la historia del cristianismo. La persecución puede referirse a arresto sin garantías, encarcelamiento, azotamiento, tortura o ejecución. También puede referirse a la confiscación o destrucción de la propiedad, o a la incitación a odiar a los cristianos, a expulsar a Dios y a la religión de la sociedad, al rompimiento de la moral cristiana y pretender anular la libertad de conciencia” (Wikipedia).

“…uno de los servidores que estaba allí dio una bofetada a Jesús, diciendo: ¿así respondes al Pontífice? Jesús le contestó: Si he hablado mal, declara ese mal; pero si bien, ¿por qué me pegas?” (Juan 18, 22-23).

“Entonces Pilato tomó a Jesús y mandó que lo azotaran. Y los soldados, tejiendo una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y lo vistieron con un manto de púrpura. Y se acercaban a él y le decían: Salve, Rey de los Judíos. Y le daban bofetadas” (Juan 19, 1-3).



COMENTARIO

El odio a Dios ha existido siempre y ha tenido, a lo largo de la historia, diversas manifestaciones.

El mal si no se corta y se corrige,  se extiende como el fuego que termina quemándolo todo. El hombre que se aleja de Dios y no combate su pecado, puede terminar odiando a Dios y a todo lo que le representa.


Proceso de gestación del odio
El odio puede iniciarse con un gran desinterés por Dios, la religión y la Iglesia,  al que se añade luego un deseo de que Dios no se meta en la vida de las personas, en los hogares y en la sociedad. 

La persona lejana de Dios empieza a mostrar sus antipatías,  primero contra los criterios de fe y moral que marcan la vida de las personas, y después contra las personas que profesan la fe y defienden la moral, como si fueran oscurantistas, homofóbicos o retrógrados. 

Hoy surge una figura anodina que opina en cuestiones morales de un modo permisivo, pero cuando alguien comete una falta arremete con todo, con una severidad drástica y tajante. Termina pensando que las cosas se arreglarán cuando todos los acusados que han cometido delito sean encarcelados, porque ese es el sitio que les corresponde y de allí no deben salir. Se vuelve un verdugo que no perdona porque todos los que son acusados debe “cumplir” con la sanción impuesta.

Cuando se le dice que está odiando, no lo reconoce; al contrario se siente un drástico moralizador que está dispuesto a usar bombas, metralletas y granadas para poner un nuevo “orden” que manda a los archivos a la moral cristiana, como si ésta tuviera la culpa de los males que hay en el mundo. 

El nuevo “moralizador” sin amor a Dios se ha convertido en un aguerrido militante que dispara con los ojos cerrados porque piensa que “muerto el perro se acabó la rabia”.  Es la filosofía del que piensa que hay que destruir y maltratar para poder avanzar, porque no hay otro modo de hacerlo.


El fariseísmo del siglo XXI
El fariseísmo de los tiempos de Jesús está a la orden del día en los tiempos actuales. La mentira y el odio van de la mano para abofetear al bueno, como hicieron con Jesús para luego escupirle, flagelarlo y burlarse de él delante de un público indulgente e ingenuo.

Es fácil que la gente de hoy vuelva a gritar, azuzados por algunos medios del poder mediático y guiados por algunas autoridades infames: ¡crucifícale, crucifícale!,  sin que les importe un bledo oír al que están acusando y cuando lo oyen no le hacen caso, no le creen, lo llaman mentiroso, lo condenan antes de que pueda defenderse quitándole toda la honra y dignidad como si fuera un criminal, una mala persona, con una trayectoria corrupta. Así hicieron con Jesús.


A Barrabás lo premian y a Jesús lo condenan
¡Hoy muchos escogen a Barrabás!, prefieren a ese delincuente que al que es realmente bueno porque se parece a Cristo.

Cómo les gustaría a muchos que la Iglesia caiga, como Notre Dame en París, demolida por un voraz incendio de grandes proporciones. 

A La Iglesia, a los miembros de la Iglesia y a la doctrina de Nuestro Señor Jesucristo le siguen tirando piedras. Las persecuciones continúan. Vivimos en un constante viernes santo, dentro de un mundo donde se defienden ideologías mentirosas escondidas tras un consenso de poder con las seducciones de placer y de dinero, con promesas de “moralidad” y de un paraíso utópico.

Detrás de la confrontación del odio solo existen cenizas que se las lleva el viento, no hay ningún progreso, al contrario hay retroceso: infidelidad, peleas, cobardía, traición, una pérdida generalizada de los valores esenciales y muertes.

Estamos asistiendo al dramático espectáculo de la destrucción de los valores más importantes que hacen feliz al hombre;  y los verdugos de esta infame destrucción son grandes empresas coludidas con un número significativo de autoridades, que además son apoyadas por un “indestructible”  y corrupto poder mediático en consenso,  que mueve, con la mentira y la trapisonda, a una población desorientada.

Pero los sembradores impuros del odio no saben que existe otro ejército, que no es de violencia, es el de los sembradores de la paz y del amor a Dios, que sigue su pelea milenaria junto a Jesucristo para rescatar al hombre perdido y ponerlo en el camino de la verdad.

“Que tu vida no sea una vida estéril. –Sé útil. –Deja poso. –Ilumina con la luminaria de tu fe y de tu amor. Borra, con tu vida de apóstol, la señal viscosa y sucia que dejaron los sembradores impuros del odio. –Y enciende todos los caminos de la tierra con el fuego de Cristo que llevas en el corazón” (San Josemaría, Camino, n 1)

¡Felices Pascuas de Resurrección!

jueves, 11 de abril de 2019


BROMAS, BURLAS Y “COCHINEO”  ENTRE ADOLESCENTES

La ironía es una forma de dar a entender algo expresando lo contrario de lo que se quiere decir o se piensa. La palabra proviene del griego εἰρωνεία (eirōneía), que significa disimulo o ignorancia fingida. La ironía es también el arte de burlarse de alguien, de denunciar, criticar o censurar algo, pero sin expresarlo de manera explícita o directa, sino dándolo a entender. En este sentido, la ironía valoriza algo cuando realmente lo quiere desvalorizar, o, al contrario, desvaloriza algo cuando en realidad busca realzar su valor” (Diccionario).

La broma es una acción o dicho cuya finalidad es divertir o hacer reír enfrentando a una persona a una situación inesperada o extraña, deformando la realidad, mostrando como cierto algo que no lo es, etc.” (Diccionario).

La burla es una acción, ademán o palabras con que se procura poner en ridículo a alguien o algo” (Diccionario).  

“El sarcasmo es una burla mordaz con la que se pretende dar a entender lo contrario o manifestar desagrado. El término también se refiere a la figura retórica que consiste en emplear esta especie de ironía. El sarcasmo es una crítica indirecta, pero la mayoría de las veces es expuesta de forma evidente. Ha sido proverbialmente descrito como «La forma más baja de humor pero la más alta expresión de ingenio», frase que se atribuye a Oscar Wilde, aunque realmente se desconoce su procedencia” (Diccionario).

Cochinear es fastidiar burlándose continuamente de alguien, es también juguetear de un modo pesado ridiculizando lo serio” (Diccionario).


COMENTARIO

Si les tomamos un video  (sin que se den cuenta) a un grupo de adolescentes de un colegio cualquiera, cuando están juntos en grupo, es fácil encontrar momentos de “cochineo”, burlas y jugueteos entre unos y otros,  también influjos (sometimientos) de unos sobre otros, que podrían darse de modo habitual y algunas veces, sin que nadie lo sepa.

Los adolescentes, que son compañeros, forman un mundo aparte que es muy importante e interesante analizar. Esto corresponde lógicamente a los educadores, no a todos los que están en el colegio sino a los que realmente tienen vocación de educadores y lo son; los demás es muy probable que sean “dilettantis” (aficionados), que aunque pontifiquen en temas educativos, están, la mayoría de ellos, bastante desubicados. Los hay en todos los colegios.

Hoy, lamentablemente, muchos toman la batuta de educadores sin que sepan leer la partitura de la música que deberían tocar. Los resultados lo dicen todo. Hay crisis en la educación.

Los mismos alumnos son los mejores jueces de sus maestros; al cabo de los años, cuando ya se ha salido del colegio, se cuenta con los dedos de la mano, y quizá sobren, los que ellos consideran buenos educadores.

El mismo país se queja del bajo nivel humano y profesional de sus propios maestros.


La extensión del “cochineo”
Para muestra basta un botón. Cuando tratamos el tema del que nos estamos ocupando encontramos “educadores” que están igualmente sumergidos en ambientes vulgares donde la burla y el cochineo es lo habitual en el día a día.

Para algunos, salir de los ambientes sarcásticos es como traicionar al compadreo de los grandes amigotes. Es un modo informal de tratarse que se ha hecho extensivo en una  sociedad donde hay competencias de viveza y astucia, pensando que el mejor es el que a costa de minimizar irónicamente a los demás, consigue ventajas para ser aceptado y avanzar.
Esos modos de relacionarse deben corregirse desde el colegio, y conseguir que los adolescentes no entren en esas competencias de burlas y fastidios mutuos, que vemos todos los días en casi todos los colegios.


Exterminar el “cochineo”
Para ganar la guerra hay que ganar antes pequeñas batallas y no desanimarse frente a los obstáculos que, en la mayoría de los casos, están bastante arraigados. Es un campo en el que hay que entrar para arreglarlo todo.

Debería tener prioridad en el ideario de un colegio la conquista de unas relaciones humanas de respeto y delicadeza de primer nivel.

Profesores y padres de familia deben unirse para lograr que los alumnos aprendan a querer de verdad a Dios y a los demás; y que no entren por las vías artificiales de los “cumplimientos” o las “diplomacias” que son de mentira e hipocresía.

En los colegios se debe formar no obligar. Conseguir, con un gran respeto a la libertad de cada uno, que todos quieran.

La libertad no es una concesión a que cada uno decida o haga lo que le da la gana. La libertad consiste en enseñar con el ejemplo el bien y la verdad, lo que más vale y eso tiene en sí mismo un gran atractivo, “El bien es de por sí difusivo” decía Santo Tomás de Aquino.
 
No se debe engañar ni presionar a nadie para que haga el bien. Cualquier asomo de presión termina complicándolo todo. No basta decir que hay libertad, es necesario comprobar que realmente todos se sientan libres.

En la casa y en el colegio se debe proteger la libertad de los chicos, que además son menores de edad. Ellos serán libres cuando puedan hacer el bien queriendo de verdad con rectitud de corazón y de intención.  (P. Manuel Tamayo). *continuará en el próximo número.

martes, 2 de abril de 2019


ORIGEN Y DESTINO DEL BULLYING  ESCOLAR

“Lo que causa placer a quienes cometen ultrajes es que piensan que el portarse mal les hace superiores” (Aristóteles).

 “La irrisión o burla es una especie de alegría mezclada con odio que nace cuando descubrimos algún pequeño mal en la persona a la que consideramos merecedora de él. Se siente odio por ese mal y alegría de verlo en quien es digno de él” (Descartes).

“Despreciar es siempre activo, conlleva, inexorablemente, alguna acción (como la propia burla) mediante la cual se busca el desprestigio y, si fuese posible, hasta la destrucción de la fama o el buen nombre de aquél a quien se desprecia” (Alfonso Fernández).

“El acoso escolar afecta a niños de todas las condiciones sociales, está presente en colegios públicos y privados, en ciudades grandes y en pueblos más pequeños. ..La persona que ejerce el bullying lo hace para imponer su poder sobre el otro, a través de constantes amenazas, insultos, agresiones o vejaciones, y así tenerlo bajo su completo dominio a lo largo de meses e incluso años. La víctima sufre callada en la mayoría de los casos. El maltrato intimidatorio le hace sentir dolor, angustia y miedo, hasta tal punto que, en algunos casos, puede llevarle a consecuencias devastadoras como el suicidio”(Guía infantil).


COMENTARIO

El maltrato infantil
¿Dónde se originan los maltratos? La respuesta inmediata es: en los colegios.

En un hogar pueden existir envidias y competencias entre los hermanos pero los espacios para el bullying son muy reducidos. En cambio en el colegio son mucho más amplios y constantes salvo honrosas excepciones.

En el ambiente escolar impera el que es más fuerte y puede más. El niño líder suele rodearse de seguidores que le apoyan. Suele ser un liderazgo de poder sin que existan motivos nobles y sanos.
En algunos colegios surgen grupos en competencia con su respectivo líder. Estos liderazgos imponen sus propias leyes, por encima de las normas o disposiciones que pueda tener el colegio.

En muy poco tiempo se teje en el aula escolar una “micro” sociedad donde unos mandan y otros están sometidos. En muchos colegios los profesores no son plenamente conscientes de la existencia de estos liderazgos y sin querer permiten situaciones de desigualdad e injusticia. No les preocupa tanto porque piensan que los liderazgos infantiles y juveniles son normales y propios de las diversas personalidades o modos de ser de los niños. Además en muchos foros educativos se fomenta el liderazgo.

Cuando los educadores no han logrado ir al fondo para ver con claridad las tendencias y motivaciones de los niños, pueden quedarse en una visión superficial de sus propios educandos, que luego podría traer consecuencias devastadoras.

Las tendencias se deben corregir desde la casa con la ayuda del colegio y en algunos casos con la participación de especialistas en psicología o psiquiatría. No es poco corriente encontrar casos especiales que necesitan un tratamiento especial fuera del aula.

Los padres y maestros deben entender que un niño con una conducta problemática necesita, para bien suyo y de los demás, un ambiente distinto. Ningún niño debe distorsionar el ambiente educativo que se requiere en un aula para la formación de los alumnos. 


Intervenir a tiempo
Si un colegio no interviene para romper ambientes de presión, que pueden aparecer en un aula entre los mismos niños, deja paso a que se genere una mala costumbre que puede durar años, con el sometimiento habitual de los que se sienten minimizados por la presencia de otros. Los hostigamientos, que pueden ser diarios, destrozan y rompen la normalidad de los niños que son víctimas y de los mismos hostigadores. 

Los “líderes” que destacan a costa de los demás seguirán ejerciendo ese torpe modo de proceder cuando salgan del colegio, utilizando gente para sus propias ambiciones o procurando negociados a costa de maltratos e injusticias.

Los ambientes sarcásticos de ironía y burla se han extendido en todos los niveles, los mismos artistas cómicos y payasos hacen gala de la viveza y astucia para ganarle al “tonto” que vive distraído.

Hoy mucha gente ve, en las burla y el “cochineo”, un modo natural de relacionarse con los otros. Así se forman los acosadores, los informales, gente de poco nivel humano y de escasa cultura (se burlan de la cultura).

Esto es lo que está pasando y se está extendiendo en nuestro país como un peligroso Sunami  que atropella todo y crea miedo e inseguridad.

Hoy muchos padres están pensando si llevar o no a sus hijos al colegio porque corren el riesgo de caer en estos ambientes distorsionadores de presión que pueden pasar desapercibidos entre los niños y que más tarde generan problemas de mayor volumen.

Cuando ocurre algo torpe, se busca al culpable y se le demanda. Quien tiene dos dedos de frente se da cuenta que esa no es la solución. Terminaríamos en la “ley del revolver” como en los tiempos antiguos del oeste americano.

Los maltratos que ahora vemos en la sociedad, en todos los ámbitos, hay que pararlos en el colegio, con una educación seria que debe partir desde el propio hogar. (P. Manuel Tamayo). *Continuamos en el próximo artículo.