viernes, 21 de octubre de 2022

 LA “LEGALIDAD”, UN DISFRÁZ DE HIPOCRESÍA

“El principio de legalidad es todo acto emanado de los Poderes Públicos deben de estar regidos por el ordenamiento jurídico del Estado y no por la voluntad de los individuos. El principio de legalidad emerge del Derecho Administrativo ya que limita el Estado en virtud de que sus actuaciones deben estar sometidas en el marco legal, es decir, la ley debe prevalecer sobre el interés individual, arbitrariedad del Poder Ejecutivo y Poder Judicial, abuso de poder e inseguridad jurídica” (Diccionario).

Leguleyada es aplicar leyes incorrectamente, de manera injusta o para beneficio de quien las aplica. Injusticia2 (Jergozo).

Leguleyada también es la aplicación o tratamiento torpe o inhábil de las leyes o el derecho. || Acción o procedimiento amañado o de mala fe al que el abogado recurre durante el proceso. || Extensión o enredo de un proceso con base en argucias” (Poder Judicial de Costa Rica).

COMENTARIO

Muchas veces los seres humanos se enfrascan en discusiones amparando sus argumentos en las leyes existentes y cuando vemos sus conductas y actitudes, nos damos cuenta que todo es una hipocresía.

Están en una guerra de acusaciones y de mentiras tratando de salir airosos porque la “ley” los ampara.

La ley es una disposición razonable encaminada al bien común y promulgada por las autoridades competentes. Las leyes son para las personas y no las personas para las leyes.

Las leyes sirven para la administración de la justicia y la justicia es una virtud que consiste en la constante voluntad de darle a cada uno lo suyo.

Si las leyes son para las personas, éstas son las que utilizan las leyes, y por lo tanto se requiere tener una conciencia recta y verdadera, que responda al bien, a la honestidad y a la verdad.

 

El mal uso de las leyes

Coger las leyes para justificar las componendas dándoles un enfoque para defenderse y derrotar al otro, es un empleo burdo y sucio que puede llevar a perjudicar a muchas personas y a toda una sociedad.

El bisturí y las normas médicas deben ser manejadas por un especialista, que usa esos instrumentos para lograr la salud del paciente; cualquiera no puede meterse en tan grave responsabilidad. Lo mismo con las normas e instrumentos de un avión.

Asistimos hoy a un espectáculo degradante y grotesco de “especialistas” que juegan con las leyes para ganar contiendas sin tener en cuenta la virtud de la justicia, el bien de las personas y de la sociedad.

Con la ley a “secas” se puede hacer mucho daño. Toda persona debe ser honesta y para eso tiene una conciencia y ésta debe apuntar al bien, a lo que es correcto y honrado.

 

Idoneidad de las personas

Cada persona tiene un recorrido, un itinerario o una hoja de vida. Nada puede escapar de los que se ha hecho o vivido en el pasado.

A un gran pecador se le puede perdonar si está totalmente arrepentido de lo que hizo, pero si no está arrepentido no se puede contar con él de ninguna manera.

Se debe vivir siempre de acuerdo a la verdad, a la sinceridad y a la honradez. Todo debe quedar claro y transparente.

Que las “leyes” no amparen a los corruptos para que sigan siendo corruptos.

Que las leyes amparen a las personas para que sean buenas y persigan el bien de todos. (P. Manuel 

jueves, 6 de octubre de 2022

 LA HOJA DE LA VIDA

“Se emplea currículum para referirse al conjunto de conocimientos y experiencias, laborales y académicas, que un individuo posee, en cuyo caso se denomina curriculum vitae” (Diccionario).

“Como curriculum vitae, locución latina que significa carrera de la vida, que también suele emplearse abreviada: C.V. o CV), se conoce el documento que recoge la información de índole personal (datos biográficos, residencia), educativa y formativa (académica, profesional) y laboral (experiencia, habilidades y conocimientos), que un individuo ha adquirido a lo largo de su vida, con el objetivo de servirle como presentación o requisito para postularse a un puesto de trabajo” (Diccionario).

 

COMENTARIO

Para postular a un trabajo se suele enviar el CV con los estudios realizados, las capacidades y las especialidades que se han adquirido y los puestos, encargos o trabajos realizados. Es algo que hace todo el mundo.

El autoelogio

Cuando uno lee el CV, ve todo lo bueno que presenta en candidato a un puesto. Algunos CV están acaramelados y adornados para que se vean mejor las cualidades y en otros se agregan, con exageración, algunas facultades o capacitaciones que están bastante infladas y no corresponden a la realidad. También nos encontramos con CV que son “puro floro” con falsedades que aparecen como reales y son mentira.

La hoja de vida

Cuando a alguien se le pide una hoja de vida, debería poner los datos que reflejan una auténtica preparación para lo que se busca.

Existen falencias que no tienen nada que ver con los estudios o los trabajos que se han realizado, como pueden ser las conductas agresivas en los ambientes familiares o laborales, o vicios, como la embriaguez, la misogamia, o la adicción a algunas drogas, o la simpatía con organizaciones criminales o movimientos de tendencia terrorista.

Preparación y coherencia de vida para ser autoridad

Cuando una persona se presenta a un cargo público, se coloca automáticamente en la vitrina de la sociedad. Todo debe ser transparente. Nada se puede ocultar. Si ocurrieron cosas en el pasado se debe evaluar si procede o no la admisión a un cargo, que exige no solo una responsabilidad, sino también una hoja de vida del pasado inmaculada.

Las condiciones para ser autoridad deben ser exigentes: hoja de vida que refleje una conducta limpia y coherente en la vida privada y pública, una capacitación profesional y cultural de buen nivel, además la experiencia profesional y social para el cargo que se quiere ocupar.

A los ignorantes, que no están capacitados por no tener una formación adecuada en los aspectos académicos, culturales y hasta morales, hay que respetarlos como personas y buscar que se esfuercen para ir creciendo y desarrollando sus cualidades para alcanzar las metas a las que puedan llegar; pero de ninguna manera se puede permitir que entren a puestos de responsabilidad, es un grave daño para ellos mismos y causan, muchas veces sin darse cuenta, situaciones deplorables y catastróficas para la empresa o la sociedad donde realizan funciones sin estar debidamente preparados.

Hace falta reglamentar, con sentido común, las condiciones que se requieren para los puestos de responsabilidad; el pueblo que elige no ve esas exigencias que son urgentes para que los candidatos sean idóneos. (P. Manuel Tamayo).