LA “LEGALIDAD”, UN DISFRÁZ DE HIPOCRESÍA
“El principio de legalidad es todo acto emanado de los Poderes Públicos deben de estar
regidos por el ordenamiento jurídico del Estado y no por la voluntad de los
individuos. El principio de legalidad emerge del Derecho Administrativo ya que
limita el Estado en virtud de que sus actuaciones deben estar sometidas en el
marco legal, es decir, la ley debe prevalecer sobre el interés individual,
arbitrariedad del Poder Ejecutivo y Poder Judicial, abuso de poder e inseguridad
jurídica” (Diccionario).
“Leguleyada es aplicar leyes
incorrectamente, de manera injusta o para beneficio de quien las aplica.
Injusticia2 (Jergozo).
“Leguleyada también es la
aplicación o tratamiento torpe o inhábil de las leyes o el derecho. || Acción o
procedimiento amañado o de mala fe al que el abogado recurre durante el
proceso. || Extensión o enredo de un proceso con base en argucias” (Poder Judicial de Costa
Rica).
COMENTARIO
Muchas veces los seres humanos se
enfrascan en discusiones amparando sus argumentos en las leyes existentes y
cuando vemos sus conductas y actitudes, nos damos cuenta que todo es una
hipocresía.
Están en una guerra de acusaciones y de
mentiras tratando de salir airosos porque la “ley” los ampara.
La ley es una disposición razonable
encaminada al bien común y promulgada por las autoridades competentes. Las
leyes son para las personas y no las personas para las leyes.
Las leyes sirven para la administración
de la justicia y la justicia es una virtud que consiste en la constante
voluntad de darle a cada uno lo suyo.
Si las leyes son para las personas,
éstas son las que utilizan las leyes, y por lo tanto se requiere tener una
conciencia recta y verdadera, que responda al bien, a la honestidad y a la
verdad.
El mal uso de las leyes
Coger las leyes para justificar las
componendas dándoles un enfoque para defenderse y derrotar al otro, es un
empleo burdo y sucio que puede llevar a perjudicar a muchas personas y a toda
una sociedad.
El bisturí y las normas médicas deben
ser manejadas por un especialista, que usa esos instrumentos para lograr la
salud del paciente; cualquiera no puede meterse en tan grave responsabilidad. Lo
mismo con las normas e instrumentos de un avión.
Asistimos hoy a un espectáculo
degradante y grotesco de “especialistas” que juegan con las leyes para ganar
contiendas sin tener en cuenta la virtud de la justicia, el bien de las
personas y de la sociedad.
Con la ley a “secas” se puede hacer
mucho daño. Toda persona debe ser honesta y para eso tiene una conciencia y
ésta debe apuntar al bien, a lo que es correcto y honrado.
Idoneidad de las
personas
Cada persona tiene un recorrido, un
itinerario o una hoja de vida. Nada puede escapar de los que se ha hecho o
vivido en el pasado.
A un gran pecador se le puede perdonar
si está totalmente arrepentido de lo que hizo, pero si no está arrepentido no
se puede contar con él de ninguna manera.
Se debe vivir siempre de acuerdo a la
verdad, a la sinceridad y a la honradez. Todo debe quedar claro y transparente.
Que las “leyes” no amparen a los
corruptos para que sigan siendo corruptos.
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