lunes, 26 de junio de 2023

ERRORES PERSONALES COMETIDOS EN NOMBRE DE LA LIBERTAD

“A lo largo de la vida enfrentarás momentos difíciles, situaciones en las que tomarás un camino equivocado. Eres humano y, por tanto, tendrás fallos y tropiezos. Sin embargo, será la actitud que adoptes ante estas circunstancias la que definirá quién eres y cómo deseas vivir” (mente maravillosa). 

“El corazón del hombre camina derecho cuando va de acuerdo con la voluntad Divina” (Santo Tomás)

“El compromiso, además, es la capacidad que tiene una persona para tomar consciencia de la importancia que existe en cumplir con algo acordado anteriormente. Ser una persona que cumple con sus compromisos es considerado un valor y una virtud, ya que esto suele asegurar el éxito en los proyectos futuros y la plenitud.. Cuando alguien se compromete, significa que está tomando un cierto grado de responsabilidad sobre algo en específico. Un compromiso puede ser visto como el objetivo de una o más personas a realizar. Éstas van desarrollando actos o acciones para poder concretarlo”. (significados).

La palabra traición se refiere al acto o conducta de deslealtad o falta de compromiso que existe entre dos o más involucrados. El término se origina del latín traditio que significa traición, es decir, acción que conlleva a quebrantar la confianza. Las traiciones se generan en diferentes espacios o situaciones de la vida diaria. La persona que lleva a cabo una traición, generalmente defrauda y lastima moral, económica, familiar e incluso socialmente a la persona afectada rompiendo los lazos de confianza y lealtad. Los actos de traición pueden ocurrir en cualquier ámbito de la vida, bien sea laboral, familiar, de amistad e incluso en las actividades políticas, sociales y económicas. (significados).

 

COMENTARIO

Los errores personales que se cometen en nombre de la libertad han crecido considerablemente en los últimos tiempos. Eso sucede cuando se piensa que la libertad absoluta es un derecho y uno puede tomar las decisiones que crea conveniente simplemente por el hecho de decidirlo y nada más.

Las personas que se encuentran en estas circunstancias pueden cometer atrocidades: suicidarse, o matar a otra persona, sin que nadie lo impida y el que lo quiere impedir “me está quitando la libertad”

Urge decirlo con frecuencia, que la libertad se tiene con la verdad y ésta apunta al bien y al reconocimiento de todo lo que se ha recibido para tener el bien y ser libres; por ejemplo la familia, donde los padres se han volcado en la formación de los hijos. La correspondencia a lo que se ha recibido, no se queda en un “gracias” sino en utilizar eso bueno que se ha recibido para pagar la deuda de amor, como dice el refrán: “amor con amor se paga”

Nadie debe decidir, en nombre de la libertad, no pagar la deuda que se tiene o romper los compromisos que ha adquirido. Cuando uno se compromete, con un juramento o porque hace una promesa. Lo que corresponde es cumplir con esa palabra que se dio.

Romper un compromiso familiar es penoso, se produce un daño, que muchas veces es irreparable. No se puede decir, en nombre de la libertad, que se ha tomado otra opción y que por lo tanto todos deben respetar su decisión.

Cuando alguien se aparta de su familia rompiendo un vínculo (un compromiso) lo habitual es que haya una pena muy grande en la casa. Es muy raro que alguien celebre ese tipo de decisión. Y esa situación, a no ser que exista otra circunstancia más grave, reduce la libertad y el prestigio de esa persona.

El relativismo de hoy está debilitando a muchas personas que viven sufriendo porque les pareció que la decisión que tomaron de ruptura les iba a llevar a la libertad.

La libertad siempre compromete a sacar algo adelante con el esfuerzo propio y la responsabilidad. El que se “escapa” de esfuerzos y responsabilidades puede estar entrando en una “burbuja” donde encuentra aplausos y alabanzas, pero luego entrará en una competividad llena de conflictos y traiciones para caer luego en la soledad, como es el caso, lamentablemente, de muchas personas, que al cabo de los años lamentan las decisiones que tomaron.

La libertad no es: “haz lo que te da la gana” “tú decides”

La libertad es un compromiso con la verdad que nos saca de nosotros mismos para poder servir a los demás. La vida se convierte en un continuo servicio donde prima la generosidad y se derrota al egoísmo.  (P. Manuel Tamayo)

martes, 20 de junio de 2023

 LOS SILENCIOS DESAGRADABLES

 

“Este término silencio deriva del latín “silentium” haciendo referencia a la ausencia de sonidos o a la abstinencia de hablar. Además de ello el silencio es considerado como un recurso que se puede utilizar mientras se está empleando una comunicación de cualquier tipo” (diccionario).

 

“El silencio administrativo podría ser definido como una “ficción jurídica” creada con el fin de proteger a los particulares frente a una Administración poco diligente”. (Melián-Abogados).

 

“El silencio administrativo negativo equivale a un acto desestimatorio de nuestra pretensión, es decir, a un “no” a nuestra solicitud por parte de la Administración”. (Melián-Abogados).

 

“En ocasiones, el silencio como respuesta, suele interpretarse como un desprecio. Si pensamos en el tradicional dicho: “no hay mayor desprecio que no dar aprecio”, podría parecernos que el silencio es una estrategia, que  hiere y daña si recurrimos a ella para resolver conflictos. Incluso en algunas situaciones, “callar es una forma de mentir”. Una mentira siempre es una mentira independientemente de que seamos capaces de expresarla con palabras o no”. (La mente es maravillosa).

 

 

COMENTARIO

 

Hay silencios que indican respeto y ponderación, necesarios para el recogimiento y el aprecio de lo que se quiere atender o venerar. 

 

Silencios que maltratan

 

Existen también los silencios que maltratan a las personas porque indican desinterés o indiferencia. Son modos de decir: no me interesan tus trabajos, tus teorías o lo que estás diciendo. 

 

A estos silencios pueden acompañar gestos de fastidio, de ira, o simplemente una frialdad que llega a ser agresiva, porque también se hiere y se maltrata cuando no se dice nada, y se deja sola a una persona con sus cosas.

 

La hipocresía del desalmado

 

El falso respeto, acompañado de gestos que expresan una simulación de alabanza, con algunas dósis de sarcasmo, es el proceder de los que miran al prójimo de arriba para abajo. Estas personas viven hiriendo a los demás, de un modo habitual, aunque parezcan acertadas en el desarrollo de sus trabajos, proyectos y planteamientos. 

 

Quien no sabe amar, no tiene los recursos adecuados para relacionarse con todas las personas. Tiene sus “preferidos” y con los demás guarda un silencio, que además pretende oficializarlo, para que todos lo respeten. 

Estos tristes personajes, que no son pocos, les están diciendo con su conducta y con sus actitudes, a los que no son de su interés: “contigo no tengo nada que hablar”  Sin embargo, cuando están frente a los que quiere quedar bien, actúan diplomáticamente como si estuvieran interesados por todos. 

 

El que no ama correctamente cae fácilmente en la hipocresía, trata de “dorar la pídora” y hace esfuerzos para que se le vea bien. Como la mentira no dura mucho termina agotándose, y se esconde con “el demonio mudo” hasta que lo cogen, si es que no se ha ido antes a la tumba, caído en desgracia. ¡Que pena haber vivido así!

 

Vivir y morir comunicando la verdad

 

La calidad de una persona está en la calidad de sus relaciones. Las relaciones de calidad son las de la Caridad, cuando hay un amor auténtico. Y se puede amar a todas las personas, como nos enseña Jesucristo, que murió por todos los hombres. Comunicar la verdad es amar límpiamente. El resultado es la libertad. Uno es líbre cuando ama límpiamente.

 

El amor auténtico es comunicable. La persona que ama no se calla, habla siempre y dice lo que es edificante y positivo para ayudar a las personas a ser buenas. Sus palabras son convincentes. Todos desean oírle y están atentos a sus consejos y advertencias. 

 

El don de lenguas es la transmisión del amor de Dios, quien lo posee sabe bien que el infierno está lleno de “bocas cerradas”, de personas que debieron hablar en su momento y no lo hicieron. No hablar a tiempo puede perjudicar a muchos. 

 

 

El infierno está lleno de bocas cerradas

 

Unos padres que se callan y no aconsejan a sus hijos, unos profesores que no enseñen la verdad e infecten a sus alumnos con ideologías de odio, unas autoridades que no adviertan a la población de los peligros y no pongan los medios para evitarlos, son, entre muchos otros, casos gravísimos de omisión.

 

¡Que desagradables son esos silencios! De los que se quedan callados cuando debería hablar. 

 

Lo estamos viendo en los que están implicados en actos de corrupción y en las autoridades que son cómplices de esos delitos. ¡Cuánto silencio indebido! ¡Cuánto ecubrimiento! ¡Desastroso para la vida de un país y para las futuras generaciones!

                                                                                                                    

Construir la civilización de la comunicación del amor limpio

 

Se hace urgente trabajar en la educación para conseguir que las personas desde la infancia valoren la honestidad y la justicia y sepan amar con orden para no infectarse con la podedumbre asquerosa que permitieron los que callaron y no supieron arreglar las cosas en su momento. 

 

Lo que se siembra se cosecha. Hoy urge sembar amor limpio y noble para construir la ansiada civilización del amor, que nos decía San Juan Pablo II. (P. Manuel Tamayo).

viernes, 9 de junio de 2023

 NO SE PUEDE DISCERNIR SIN DIOS

 

“El Señor conoce, sin duda alguna, todos los pensamientos y sentimientos de nuestro corazón; en cuanto a nosotros, sólo podemos discernirlos en la medida en que el Señor nos lo concede” (Balduino de Cantorbery).

 

“El espíritu que está dentro del hombre no conoce todo lo que hay en el hombre, y en cuanto a sus pensamientos, voluntarios o no, no siempre juzga rectamente. Y, aunque los tiene ante los ojos de su mente, tiene la vista interior demasiado nublada para poder discernir con precisión” (Balduino de Cantorbery).

 

“Hay caminos que parecen derechos, pero van a parar a la muerte”

 

 

COMENTARIO

 

El ser humano se equivoca cuando piensa que puede discernir solo para llegar a tener una claridad y poder tomar una decisión correcta o un camino adecuado.

 

Muchas veces les decimos a las personas “piénsalo bien” en vez de decirles “convérsalo con Dios” cuando se trata de una decisión importante para la vida.

 

 

Cabezas calientes y desacertadas

 

Nuestros pensamientos suelen estar “cargados” con consideraciones que hemos hecho, y que el subconsciente guarda sin haber tenido un discernimiento adecuado, para que luego podamos tomar una decisión correcta. Aunque seamos muy realistas y muy minuciosos en querer conseguir con lo correcto, no tendremos nunca una claridad racional completa. Nuestra inteligencia suele tener bastantes limitaciones, aunque se nos pueda considerar brillantes en algunos aspectos.

 

Cómo tomar las decisiones más importantes de la vida

 

Las decisiones más importantes de la vida son las de la fe, y no las tomamos porque hicimos un razonamiento correcto. Las tomamos porque aceptamos la voluntad de Dios.

 

Si miramos nuestra interioridad racionalmente para hacer un juicio sobre nosotros mismos conseguimos hacer una introspección psicológica, que es como mirarnos en un espejo, para poder ver solo lo que el espejo nos permite cuando lo tenemos delante. 

 

En cambio cuando hacemos examen de conciencia, que solo se puede hacer en presencia de Dios y contando con las luces que Dios nos alcanza, entonces hay mucho más que un espejo y que tomografías y resonancias de última generación. Vemos muchísimo más.

 

 

 

Para ver el camino a seguir de acuerdo a la vocación recibida

 

Cuando se trata de averiguar el camino que Dios quiere para nosotros en la tierra, el discernimiento sin Dios se queda en un carrusel que nos lleva a un laberinto sin salida. 

 

Cuando conversamos con Dios, todo es distinto, el Señor nos alcanza unas luces increíbles y discierne con nosotros, haciéndonos ver el camino que Él quiere y que nosotros debemos querer. 

 

Dios, que nos quiere más que nadie, interviene en el entendimiento y en la voluntad. Es entonces cuando aparece una claridad que es propia de la fe y es fundamental para decidir.

 

El discernimiento que nos hace Dios es vital para crecer en las virtudes necesarias y es un acierto para los temas a tratar en el acompañamiento espiritual con el Buen Pastor, que nos ayuda a corregir y a ordenar la propia vida. 

 

Nuestra vida será luminosa porque “Dios prende la luz”  para ponerla en el candelero y lograr que todos den gloria a Dios.  Nada solos, todo con Dios y acertaremos. (P. Manuel Tamayo).

 

martes, 6 de junio de 2023

 DIOS ME LO DIO, DIOS ME LO QUITÓ

“Dios ha mostrado su generosidad con nosotros desde el comienzo de la creación. Antes de crear al hombre y a la mujer él se aseguró de crear y proveer todo lo necesario para su supervivencia. Creó una atmósfera propicia. Creó el agua, las plantas, los animales y todo lo que contribuiría a que el ser humano pudiera vivir en este planeta con todas sus necesidades básicas cubiertas” (Biblia, on line).

“Pero Dios no nos dejó sobre la tierra y se olvidó de nosotros. Todavía hoy, todo lo bueno que hay en nuestras vidas, todo lo que contribuye a nuestro bienestar tiene su origen en Dios. Tendremos que reconocer que Dios es el origen de todo lo bueno. Y así será por siempre pues él no cambia...” (Biblia on line).

“El sufrimiento no viene sólo como consecuencia del pecado. Dios permite el dolor para darnos oportunidades maravillosas de crecer en vida espiritual. En medio de las grandes dificultades aparece la misericordia divina y su terna protección” (Juan Alberto Betancur).

“Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito” (Job, 1, 21).

 


COMENTARIO


Las mejores cosas que hemos recibido en el mundo nos las ha dado Dios de un modo personal. 


Dios nos dio unos padres que nos trajeron al mundo y nos educaron con amor. Dios nos dio unas personas que nos amaron mucho, unas de la propia familia y otras que procedían de otros ambientes y les guardamos una gratitud infinita. 


Dios nos ha dado hijos para que los amemos, educándolos y formándolos para que sean buenas personas y vivan felices, primero en la tierra y después en el Cielo.


Dios nos ha dado unos recursos para poder vivir con dignidad y poder ayudar a otras personas en los aspectos materiales y espirituales.

 

Con un agradecimiento infinito

Hemos estado muy contentos con lo que Dios nos ha regalado con tanta generosidad y allí hemos puesto nuestro corazón y quisiéramos que todo eso que hemos recibido sea para siempre.


Sin embargo el “para siempre” no corresponde a este mundo y el Señor nos lo hace ver cuando nos parece que lo perdemos.

 

La felicidad es en el Cielo

Cuando muere un ser querido pensamos que es una gran pérdida y nos quedamos compungidos y tristes, pero el Señor nos hace ver que la felicidad total no la tenemos aquí, sino en la otra vida y allí también nos encontraremos con aquellas personas que partieron antes con nosotros y que se ganaron el Cielo.


En este mundo los seres humanos sufrimos la muerte de nuestros abuelos y después la de nuestros padres, también en otras ocasiones la de nuestros hermanos, de amistades entrañables, e incluso de los hijos. 


Son situaciones en las que se nos parte el corazón, pero no debemos olvidar, que hay un Dios que nos consuela y nos ha prometído la vida eterna de felicidad, que es donde tendríamos que llegar todos.


Apuntemos sin miedo al Cielo en todas las etapas de nuestra vida y acertaremos siempre. Es entonces cuando podemos entender bien que Dios nos da, por un tiempo, unas personas, que después ya no las tendremos al lado en esta tierra, y lo que nos corresponde, es aceptar su voluntad y seguir luchando con optimismo y esperanza para llegar a ese lugar de felicidad total, que es el Cielo. Ojalá lleguemos todos. (P. Manuel Tamayo)