martes, 29 de mayo de 2018


LAS REFORMAS DE FRANCISCO

“Francisco está revirtiendo el viejo orden. En lugar de hacer que la Iglesia local deba responder ante el Vaticano, está haciendo que éste sierva a la Iglesia local. Ello implica un reconocimiento de las expresiones colegiales de la Iglesia” (Austen Ivereigh, El gran reformador, pp 1125)

“Un lugar muy destacado de la agenda del Papa lo ha ocupado la reforma de sínodo, que de ser un encuentro predecible y sin demasiado interés en Roma cada tres años ha pasado a convertirse en un reconocido y poderoso instrumento de gobierno colegial” (Austen Ivereigh, El gran reformador 1129)

“Francisco ha introducido la práctica obligatoria de los retiros espirituales para todos los que trabajan en la Curia…. Está decidido a que el Vaticano modele la cultura que Francisco desea ver en toda la Iglesia…evitar el arribismo profesional, el egoísmo, la rivalidad, el chismorreo y la arrogancia…deja a los demás boquiabiertos cuando se pone a la cola con su bandeja, como todos los demás…sale a recibir personalmente a sus visitas…  (Austen Ivereigh, El gran reformador 1148)

“Un periodista de la Vanguardia le dijo al Papa Francisco: “Algunos dicen que usted es un revolucionario” y el Papa le contestó: “Para mi, la gran revolución es ir a las raíces, reconocerlas y ver lo que esas raíces tienen que decir el día de hoy”…El radicalismo de Francisco nace de su extraordinaria identificación con Jesús tras una vida de inmersión total en el Evangelio y en la oración mística…    (Austen Ivereigh, El gran reformador 1159)

“Algunos afirman que quedamos pocos en la Iglesia; yo les contestaría que, si todos custodiásemos con lealtad la doctrina de Cristo, pronto crecería considerablemente el número, porque Dios quiere que se llene su casa. En la Iglesia descubrimos a Cristo, que es el Amor de nuestros amores. Y hemos de desear para todos esta vocación, este gozo íntimo que nos embriaga el alma, la dulzura clara del Corazón misericordioso de Jesús…. La santidad original y constitutiva de la Iglesia puede quedar velada -pero nunca destruida, porque es indefectible: las puertas del infierno no prevalecerán contra ella (Mt XVI, 18)… Demostraría poca madurez el que, ante la presencia de defectos y de miserias, en cualquiera de los que pertenecen a la Iglesia -por alto que esté colocado en virtud de su función-, sintiese disminuida su fe en la Iglesia y en Cristo. La Iglesia no está gobernada ni por Pedro ni por Juan ni por Pablo; está gobernada por el Espíritu Santo, y el Señor ha prometido que permanecerá a su lado todos los días hasta la consumación de los siglos (Mt XXVIII, 20)….Si amamos a la Iglesia no surgirá nunca en nosotros ese interés morboso de airear, como culpa de la Madre, las miserias de algunos de los hijos. La Iglesia, Esposa de Cristo, no tiene por qué entonar ningún mea culpa. Nosotros sí: ¡mea culpa, mea culpa, mea máxima culpa! Este es el verdadero meaculpismo, el personal, y no el que ataca a la Iglesia, señalando y exagerando los defectos humanos que, en esta Madre Santa, resultan de la acción en Ella de los hombres hasta donde los hombres pueden, pero que no llegarán nunca a destruir -ni a tocar, siquiera- aquello que llamábamos la santidad original y constitutiva de la Iglesia….El amor al Romano Pontífice ha de ser en nosotros una hermosa pasión, porque en él vemos a Cristo. Si tratamos al Señor en la oración, caminaremos con la mirada despejada que nos permita distinguir, también en los acontecimientos que a veces no entendemos o que nos producen llanto o dolor, la acción del Espíritu Santo…El que no tiene celo por la salvación de las almas, el que no procura con todas sus fuerzas que el nombre y la doctrina de Cristo sean conocidos y amables, no comprenderá la apostolicidad de la Iglesia….Un cristiano pasivo no ha acabado de entender lo que Cristo quiere de todos nosotros. Un cristiano que vaya a lo suyo despreocupándose de la salvación de los demás, no ama con el Corazón de Jesús. El apostolado no es misión exclusiva de la Jerarquía, ni de los sacerdotes o religiosos. A todos nos llama el Señor para ser instrumentos, con el ejemplo y la palabra, de esa corriente de gracia que salta hasta la vida eterna…Pase lo que pase, Cristo no abandonará a su Esposa. La Iglesia triunfante está ya junto a El, a la diestra del Padre. Y desde allí nos llaman nuestros hermanos cristianos, que glorifican a Dios por esta realidad que nosotros vemos todavía en la clara penumbra de la fe: la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica ( cfr. San Josemaría, Lealtad a La Iglesia).



COMENTARIO

Es impresionante ver como el Espíritu Santo asiste y conduce a la Iglesia en las distintas etapas de la historia y con Papas que hacen reformas para adentro o para afuera. San Josemaría Escrivá decía que la Iglesia se está reformando desde el primer concilio en Jerusalén, Precisamente cuando los apóstoles reciben el Espíritu Santo para cumplir con su misión de extender la Iglesia por todo el mundo. Todos los cristianos vamos cambiando con la Iglesia, con la ayuda de la gracia de Dios, que es constante y no falta nunca.

Todos quedamos impresionados de ver grandes cambios en la Iglesia durante el Pontificado de San Juan Pablo II, el Papa que desde la Iglesia cambió el mundo que estaba en peligro de caer en una tercera guerra mundial. Fue el Papa que había sufrido en Polonia los destrozos de la guerra y de un comunismo aplastante. Libró a la Iglesia, Junto al cardenal Ratzinger (después Benedicto XVI) de las confusiones de una mala teología de la liberación y de los errores de una equivocada interpretación del Concilio Vaticano II. Durante su pontificado fortaleció a la Iglesia con el florecimiento de nuevas vocaciones y con la publicación del Catecismo de la Doctrina Católica que combatió los errores que estaban renaciendo de antiguas herejías y que eran propagadas, con grandes campañas, por los enemigos de la Iglesia. El Papa Benedicto XVI continuó en la misma dirección la obra de su predecesor.

El Papa Francisco pone el acento en los pobres y sensibiliza a los cristianos para que no caigan en el peligro de la indiferencia o en el de la cultura del “descarte”. Quiere que la Santa Sede de ejemplo de desprendimiento para que en toda la Iglesia se viva con austeridad y sin ambiciones personales. A los sacerdotes les advierte del peligro en convertirse en funcionarios y hacer de la Iglesia una ONG, les dice que la Iglesia debe estar de salida para llegar a las periferias y que los obispos dejen de llamarse príncipes, bajen al llano y que incluso tengan olor a oveja. De un modo valiente y decidido organiza los cambios, que para algunos son un buen “jalón de orejas”, que sean convenientes, vive con mucho dolor las injusticias cometidas por sacerdotes o miembros de la Iglesia por los abusos de pedofilia y acoso sexual que han escandalizado al mundo. Para todos ellos pide tolerancia 0 y está reuniéndose y trabajando para que no se repitan esas situaciones dolorosas. Francisco es un Papa muy cercano a la gente que está limpiando la casa por dentro. En su última exhortación apostólica “Gaudete et exsultate” recuerda que Dios quiere que todos seamos santos.

El auténtico amor a Dios de una persona se nota en un verdadero amor a la Iglesia y al Papa. Con ningún Papa cabe, por parte de un cristiano, una actitud diplomática, o de tolerancia, es necesario amarlo de verdad.

Quizá a alguno le suene un poco duro, o le parezca un poco exagerado cuando se dice que el que no comprende al Papa le falta amor a Dios. Se puede plantear de un modo positivo: el que realmente ama a Dios tiene un gran amor al Papa sea quien sea,  y puede entender claramente lo que dice cuando les habla a los católicos y al mundo entero.  (P. Manuel Tamayo)


martes, 15 de mayo de 2018


JUAN PABLO & FRANCISCO
Karol Józef Wojtyla, Polaco, conocido como Juan Pablo II .Desde el comienzo de su pontificado, el 16 de octubre de 1978, el Papa Juan Pablo II ha realizado 104 viajes pastorales fuera de Italia, y 146 por el interior de este país. Además, como Obispo de Roma ha visitado 317 de las 333 parroquias romanas. Ningún otro Papa se ha encontrado con tantas personas como Juan Pablo II: en cifras, más de 17.600.100 peregrinos han participado en las más de 1160 Audiencias Generales que se celebran los miércoles. Ese número no incluye las otras audiencias especiales y las ceremonias religiosas [más de 8 millones de peregrinos durante el Gran Jubileo del año 2000] y los millones de fieles que el Papa ha encontrado durante las visitas pastorales efectuadas en Italia y en el resto del mundo. Hay que recordar también las numerosas personalidades de gobierno con las que se ha entrevistado durante las 38 visitas oficiales y las 738 audiencias o encuentros con jefes de Estado y 246 audiencias y encuentros con Primeros Ministros”. (Fuente: www.vatican.va)
“Jorge Mario Bergoglio, Argentino, fue conocido en su país por llevar una vida muy austera. Vivía solo en un departamento sencillo, en el segundo piso del edificio de la Curia, al lado de la Catedral. Se sabe que solía cuidar personalmente a sacerdotes ancianos y enfermos de la diócesis de Buenos Aires e incluso pasó noches enteras ofreciendo asistencia en los hospitales de su ciudad. Siempre trató de mantenerse alejado de las cámaras y conservar un perfil bajo, en Buenos Aires viajaba en transporte público  -metro (tren subterráneo) y autobuses- como cualquier sacerdote, siempre vistiendo sotana. Con frecuencia confesaba en la Catedral de Buenos Aires como un presbítero más, y no tuvo una gran exposición en los medios de comunicación. En sus viajes a Roma mantuvo este mismo perfil y era frecuente verlo con un sobretodo negro sin lucir la llamativa vestimenta de los purpurados. Cuando fue creado Cardenal, no se compró una vestimenta nueva, sino que ordenó arreglar la que usaba su antecesor el Arzobispo Quarracino. Sus amigos aseguran que es un apasionado lector de Dostoievski, Borges y autores clásicos, gusta de la ópera, el tango y el fútbol. Es simpatizante del Club Atlético San Lorenzo de Almagro. (información de Vatican.va y ACIPrensa.com).

COMENTARIO
Cada época tiene su Papa. La Providencia sabe a quién elige en momentos claves para la historia.
ü  Juan Pablo II venía de Polonia, un país que había sido azotado por el marxismo comunista con una persecución brutal contra la Iglesia.

ü  Francisco venía de Argentina, con programas Medellín, Puebla y Aparecida,  que ponían el enfoque en una Iglesia misionera al servicio de los pobres.

ü  Juan Pablo II, con la ayuda del cardenal Ratzinger, salva al mundo del peligro de un marxismo violento y ateo.

ü  Francisco salva al mundo del peligro de un neo liberalismo que olvida a los pobres y crea situaciones de injusticia que claman al Cielo.
  
ü  En el Pontificado de Juan Pablo II se pone el énfasis en cuidar bien la doctrina de la Iglesia librándola del influjo del marxismo que se había colado en algunas teologías de la liberación que llevó a que algunos sacerdotes tomaran las armas con los guerrilleros.

ü  En el Pontificado de Francisco el acento se pone en las necesidades de un pueblo que reclama derechos que han sido olvidados y busca que la Iglesia esté de salida para llegar hasta las periferias, y poder incluirlos a todos.

ü  Con Juan Pablo II la Iglesia recupera su vitalidad y fortaleza. Consigue que todo el mundo mire a Roma, el centro de la cristiandad y de la Iglesia universal, para construir desde allí la nueva civilización del amor.

ü  Francisco pone el peso en el pueblo y fortalece a la Iglesia local para que mire los rincones más alejados y perdidos de la tierra. Quiere una Iglesia misionera y misericordiosa que se hace fuerte con el perdón.

ü  Juan Pablo II marca el camino que se debe seguir para llegar a las metas más altas que Dios pide. Revitaliza la vida de entrega total a Dios y consigue que aumenten las vocaciones en todo el mundo.

ü  Francisco señala los peligros que aparecen en el camino y advierte para no dejar a nadie de lado, habla insistentemente de la pastoral del encuentro y rechaza el descarte de las personas.


·         Dios ha elegido a los dos para distintas épocas. Están en la misma línea.
·         Juan Pablo II nombró Cardenal a Mons. Bergoglio. El Papa Francisco canonizó a Juan Pablo II junto a Juan XXIII.
·         Los enemigos de la Iglesia utilizan lo que los Papas dicen para enfrentar a los católicos y dividir a la Iglesia. Lo han hecho con todos los Papas, también con los obispos y sacerdotes. Cualquier cosa que salga de un miembro de la Iglesia es utilizada para hablar en contra y confundir a las personas.
·         Todos los católicos en la Iglesia queremos mucho al Papa, sea quien sea, porque es el Vicario de Cristo en la tierra. No se puede ser buen católico si no se quiere al Papa.


miércoles, 9 de mayo de 2018


CREATIVIDAD, AUTONOMÍA Y OBEDIENCIA

“Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres”. (Hechos 5,25).

“Con independencia de la revelación, puede el hombre, únicamente mediante su razón, saber lo que está bien y lo que está mal y conocer, por tanto, lo que está en consonancia con la voluntad de Dios. También esta tesis resulta convincente y perfectamente acorde con la tradición...  Hay una verdadera autonomía del hombre; ésta tiene su fundamento en una dependencia respecto de Dios que es de carácter originario-ontológico. Precisamente eso es lo que deja abierta la vía para un recto juicio de la razón práctica, entendida ésta como aquella capacidad propia —esto es, «autónoma»— del hombre, a la que compete discernir entre lo que está bien y lo que está mal….La imagen y semejanza de Dios en el hombre es origen de verdadera autonomía, ya que para enseñar al hombre la diferencia entre el bien y el mal no se requiere, en principio, ninguna revelación divina. Dios ha dotado al hombre de su ley precisamente por el hecho de haberlo creado a su imagen y semejanza; por haberlo dotado de la facultad de hacer efectiva él mismo —autónomamente— esa distinción en su corazón…Hay para el hombre un «orden del bien» fundamental (orden moral), que es creación de Dios, es decir, determinado «teonómicamente» y que, en cuanto tal, se halla objetivamente dado de antemano y a la autonomía humana se le ha encomendado hacerlo efectivo” (En Almudi por Martin Rhonheimer)

«La vida moral exige la creatividad y la inventiva propias de la persona, y que son fuente y fundamento de sus actos deliberados. Por otro lado, la razón recibe su verdad y su autoridad de la ley eterna, que no es otra cosa que la misma sabiduría divina» (Vertiatis splendor nº 40).

“Toda rebelión del hombre contra la «ley de Dios» es siempre una rebelión contra su propio «ser-hombre» y, por tanto, contra su propio bien; y viceversa”(Ob cit, Martin Rhonheimer).

“Dios advierte al hombre de que no pretenda ser la fuente originaria, exclusiva, única, es decir, «creadora», de la distinción entre el bien y el mal” (ob cit. VS n. 41b).

“Está en juego, pues, la relación entre libertad y verdad. En un falso concepto de autonomía, toda «verdad» se disuelve por completo en pura relatividad histórica y cultural. De ese modo, en el interior de la conciencia moral desaparece la idea de la necesidad de subordinar la propia libertad a la «verdad de la creación»… La grandeza de la autonomía humana reside precisamente en la inmanencia de la sabiduría de Dios en el conocimiento moral humano, y no en la independencia y en la propia competencia «creadora» de este último. Como toda perfección creada, también la autonomía humana es responsable participación en la perfección divina, no simplemente un «espacio de libertad». De ese modo se pone de manifiesto, una vez más, cuán íntimamente afecta la idea de autonomía a la relación existente entre libertad y verdad, y cuánto se pone en juego con ello: en última instancia, la comprensión de la relación entre Creador y criatura y, por último, la propia idea de Dios…. Reconocimiento de autoridad y su correspondiente obediencia es algo que presupone autonomía. De lo contrario, la autoridad sería mera violencia, y la obediencia sería auto-sometimiento por parte del más débil…  Un ser libre y racional, precisamente en el ejercicio de su autonomía, puede obedecer absolutamente una norma cuyo contenido él mismo no comprende, pero de cuya racionalidad responde la autoridad de la que aquélla procede. Claro que para eso se requiere también humildad” (Martin Rhonheimer).


COMENTARIO

El hombre se da cuenta que es realmente libre cuando se entera que está creado por un Dios que ha puesto en su naturaleza la ley natural. Con ese conocimiento constata claramente que es libre si vive de acuerdo a esa ley que está en su misma naturaleza. 

Si el hombre pudiera crearse a sí mismo se daría esa misma ley, que le posibilita ser libre y por lo tanto feliz. Pero el hombre no ha creado esa ley, debe reconocer que el autor es Dios.

El hombre ejercita así lo más profundo de su autonomía. La constatación y el reconocimiento de esa ley le obliga a obedecerla para ser libre. La obediencia no le quita la autonomía, al contrario se la otorga, es por eso que recibir el don de la fe es un acto de libertad. Con la ayuda de la fe el hombre descubre que en su propia naturaleza hay una oposición a la ley que es el pecado.

A través de la misma fe recibe los medios, que su naturaleza caída por el pecado requiere, para no perder la libertad.

Además la obediencia a la ley y a la ayuda que recibe de Dios hace que el hombre sea autónomo y por lo tanto creativo. La creatividad humana parte de la aceptación de lo que el hombre es y de lo que recibe de su creador para ser libre. Es por eso que el ser humano tiene una conciencia que debe formar para que ésta le diga lo que está bien y lo que está mal. La conciencia no crea la ley, la reconoce.

La autonomía del hombre no puede ir contra la ley porque destruiría al mismo hombre. Con la conciencia el ser humano hace un juicio frente a la luz de la verdad. El hombre que respeta y quiere la ley puede desarrollar una capacidad grandiosa para la creatividad. Se encuentra en ventaja para hacer verdaderas maravillas con su propio talento.

Dios al hombre lo ha creado libre con una ley moral en su naturaleza y le ha prometido además una asistencia continua con ayudas sobrenaturales. Dios no ha dejado al hombre en la tierra para que él solo desarrolle sus capacidades. Ha hecho al hombre a su imagen y semejanza. El hombre en su naturaleza puede encontrar a Dios y cuando lo encuentra no se siente esclavo sino libre y entonces puede desarrollar sus capacidades en miles de campos que encuentra en su andadura por la tierra. (P. Manuel Tamayo)

jueves, 3 de mayo de 2018


LA MIOPÍA DEL FUNDAMENTALISTA

“Como fundamentalismo, en un sentido general, se denomina la corriente de pensamiento que promueve el sometimiento absoluto a determinada doctrina o práctica de manera intransigente. La palabra, como tal, deriva de “fundamental”, que se refiere a lo que sirve de fundamento o es básico para algo, y se compone con “-ismo”, que indica ‘doctrina’ o ‘movimiento’. (Diccionario)

“Para volar necesitamos de dos alas, la fe y la razón. Si el ala de la fe se vuelve hipertrófica y la fe se come a la razón el avión se estrella: es el fundamentalismo. Si el ala de la razón se vuelve hipertrófica y se come a la fe tenemos el laicismo, y el avión se estrella también”. (San Juan Pablo II, Fides et ratio)

“El Magisterio nos dice todo lo que necesitamos saber sobre el fundamentalismo: es una perversión de la religión y de la fe. Es también técnicamente subversivo, porque subvierte la dinámica, divinamente instituida, de la autoridad de la Iglesia: quita la autoridad al Papa con el pretexto de dar toda la autoridad a la Tradición, representada en la cabecilla de turno de esta o aquella facción fundamentalista”. (Aleteia)

"Todas la religiones tienen grupos fundamentalistas. Todas. Nosotros también". "Siempre hay un grupito" en las religiones que "destruye desde su fundamentalismo" “El fundamentalismo se define como una contradicción” (Papa Francisco, entrevista en Católico Tertio).


COMENTARIO

Todas las personas somos capaces de cometer las mayores barbaridades que se cometen en el mundo. Para no llegar a esos extremos necesitamos perseverar en la lucha diaria con la ayuda de la gracia que Dios nos alcanza. En esas contiendas que son necesarias para tener paz vamos aumentando nuestro amor a Dios y a los demás. El Señor infundiéndonos la virtud de la Caridad nos ayuda a estar en unos niveles altos de amor y de tener por lo tanto una gran paz.

Cualquiera que se aleja de Dios y no vuelve a Él de inmediato se pone en peligro de caer, cualquiera que sea su condición, sus estudios, su experiencia, “lo que mancha a un chiquillo mancha también a un viejo”

Quienes tenemos un poco más de años hemos visto a personas que de jóvenes fueron muy disciplinados y correctos en su conducta, cercanos a Dios y a la Iglesia, y que luego, por diversas circunstancias, adquirieron una rigidez exagerada al darle demasiada importancia a las costumbres y procedimientos establecidos más que a las personas mismas.

Es comprensible que muchos hayan adquirido una rigidez en un mundo donde hay tantos peligros para todos. La gente se agarra de las tradiciones porque esas costumbres funcionaron en su momento y quieren volver a ellas y no perderlas.

Volver a las costumbres y defenderlas sin que haya prioridad en el amor a las personas es un grave error. Estamos viendo lo que está ocurriendo en muchos lugares: personas que por temor exageraron en controles y sin darse cuenta se convirtieron en fundamentalistas y que luego, por esas rigideces, caen en un estado de depresión. No les enseñaron, o se olvidaron que lo primero es el amor y que sin caridad no hay nada.

Es difícil quitar “el clavo” de un fundamentalista, por su mismo estado no reconoce sus limitaciones, es más bien terco y piensa que los demás están equivocados y que él funciona con una lógica y un criterio correcto de acuerdo a lo que tiene que ser.

Muchos de ellos son anancásticos y perfeccionistas, no es fácil que den su brazo a torcer, sufren mucho cuando se les dice que están exagerando. Habrá que recordarles que “lo perfecto es enemigo de lo bueno” y que hoy se necesitan personas que sean muy comprensivas y misericordiosas, que sepan perdonar y que no hagan nunca, por ningún motivo, acepción de personas. (P. Manuel Tamayo)