martes, 23 de marzo de 2021

 

LA CONDENA DEL MÁS BUENO

“Pilato les dijo: ¿Qué haré con Jesús que es llamado Cristo? Le dijeron todos: ¡Sea crucificado! Y el gobernador les dijo: ¿qué mal ha hecho? Pero ellos gritaban más diciendo: ¡Sea crucificado! Y viendo Pilato que nada adelantaba, sino que se hacía más alboroto, tomó agua y se lavó las manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy de la sangre de este justo, ¡allá ustedes!” (Mt, 27, 22-24)

 

COMENTARIO

Jesús, que era inocente y el más bueno de todos, tiene que pasar por el maltrato y el odio del hombre pecador. Recordemos que aquí se trata de unas autoridades corruptas que mienten e incitan al pueblo para que los apoye en la condena a un inocente.

Los tribunales, que competían en una suerte de protagonismo, se movían por motivaciones totalmente políticas. La verdad les traía sin cuidado. Todos procuraban buscar, a su manera “verdades” para fundamentar una acusación.

A Jesús lo llamaron impostor, amigo de publicanos y pecadores. Lo acusaban de haber infringido el sábado haciendo milagros y de haberse hecho llamar Hijo de Dios. Le pedían demostraciones extraordinarias, pero Jesucristo no se prestaba para atender a esos caprichos.

Al final después de muchas idas y venidas y de haberlo maltratado miserablemente, en un juicio amañado, totalmente singular y atípico, lo condenan sin pruebas para acusarlo y condenarlo a muerte.

Estaban condenando a un inocente. Para lograr ese objetivo sin tener mayores problemas manipularon para convencer al pueblo y que sea el mismo pueblo el que lo condene. Con los medios que tenían fue fácil sembrar el odio contra Jesús para condenarlo a muerte. Todo estaba amarrado.

Ni siquiera sirvió compararlo con Barrabás, el peor de los asesinos. Las grandes mayorías habían decidido ya su condena.

 

La historia se repite

Esta historia se repite constantemente. Lo estamos viendo a diario. Hoy se perdona al peor y se condena al mejor. Proceden exactamente igual. Todo un aparato de autoridades conchabadas para tener el poder y dominarlo todo, tienen licencia para cometer, de un modo habitual, las más grandes aberraciones contra la justicia. Sin que nadie pueda hacer nada.

 

Condenan al inocente y sueltan al culpable

Al que deben condenar no lo condenan, dan un dilata eterno buscando salidas para la impunidad total y a los que han cometido pequeñas faltas, que no tendrían mayor trascendencia, les hacen un escándalo y los llaman criminales o personas peligrosas que hay que evitar.

La democracia cuando no se sustenta en la verdad es aberrante y terrorífica.

Que se junte un grupo disfrazado de honradez y trasparencia para mentir diciendo que van conforme a la ley, tengan los cargos que tengan, para conseguir poder y dominio, es algo que no se puede permitir.

 

Autoridades corruptas

Hoy estamos viendo autoridades corruptas en todos los poderes del estado. Las decisiones se toman desde la corrupción y por eso vemos movidas increíbles donde no está presente la justicia.

La ignorancia y el desconocimiento de la antropología del ser humano dan cabida a “teorías” que atentan la dignidad de la persona y el papel que deben desempeñar en la sociedad.

Al hombre lo convierten en un esclavo de los sistemas con una autonomía para el libertinaje, que es otra esclavitud que juega con los placeres y pasiones del ser humano.

A los que defienden las virtudes humanas los llaman retrógrados e incluso discriminadores enemigos de la igualdad de las personas. Y éstas personas, movidas por ideologías de interés, desconocen por completo la doctrina cristiana que enseña la Iglesia y que tiene su fuente en la Sagrada Escritura. La Biblia ya no les dice nada, los diez mandamientos les parecen anticuados.

Esta ignorancia, bastante generalizada y la corrupción de las autoridades, vuelve a poner en escena la Pasión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo.

Todo el camino del vía crucis, que recorren nuevamente, los cristianos fieles al querer de Dios, es el que, a la larga, los sacará de los laberintos que han creado los sembradores impuros del odio. El camino de Dios es el de la verdad que nos hará libres. El otro, que llaman políticamente correcto, es el de la mentira y la hipocresía que siempre termina mal.

El más bueno es Dios y Él nos ha dejado a través de Jesucristo y de la Iglesia su Palabra que tiene vigencia para todas las épocas. Urge escucharla y conocerla bien. Está dirigida a cada uno de nosotros. Allí está nuestra vida y nuestra liberación, (P. Manuel Tamayo).

martes, 16 de marzo de 2021

 

TIEMPO DE FÁBULAS

“Porque vendrá un tiempo en el que no soportarán sana doctrina, sino que se rodearán de maestros a la medida de sus propios deseos y de lo que les gusta oír; y, apartando el oído de la verdad, se volverán a las fábulas” (Timt, 4, 3-4).

“La palabra fábula procede del latín fabŭla, que tiene el mismo origen que "habla". De allí que el término se relacione con el acto de contar historias, normalmente inventadas, es decir, de ficción” (Diccionario).

 

COMENTARIO

Parece que ahora ya no importa tener la razón o estar en la verdad, aunque se lleven pruebas. En muchas instancias las cosas están amarradas y muchos funcionan por consignas.

Se concede escuchar al que quiera decir la verdad para que exponga sus argumentos, pero suele ser, en la mayoría de los casos “un saludo a la bandera”.

Cuando la suerte está echada ya no hay argumentos que puedan romper las decisiones que se han tomado. Las consignas obedecen a posturas políticas o a negociados previamente pactados, donde no se puede permitir dar un paso atrás, ni siquiera uno al costado. Las decisiones vienen dadas y están debidamente amarradas. Hay “compromiso” y puede haber dinero de por medio.

Quienes organizan estos contubernios ajenos a la verdad son personas que no tienen escrúpulos, porque han dejado de lado su conciencia. No les importa los demás, lo que quieren es “salvar el pellejo” y beneficiarse todo lo que puedan.

Es muy probable que todas estas personas tengan “rapo de paja” y por lo tanto tiemblen cuando se encuentran con una persona honrada con planteamientos que responden a la verdad. Procuran bajárselo cuanto antes, no vaya a ser que el honrado les “malogre la fiesta”.

Estos líderes, que son más bien guías de ciegos, conocen bien las estrategias para engañar con sus grandes fábulas. No les queda otra que apelar al cuento, que está lleno de mentiras, para apabullar y no dejar que salga a flote la verdad que los aterroriza. De esa forma consiguen tener dormida a la gente que les hace caso y terminarán llevándolos al despeñadero, siempre con historietas ilusas y muy alejadas de la verdad.

Urge desenmascarar con valentía a estos cuentistas y advertirles a sus seguidores ilusos que están viviendo una fantasía, aunque los que odian el bien porque fueron “debidamente infectados” prefieren la fantasía y lanzan diatribas, con los ojos cerrados, a las personas más buenas. Estos últimos suelen ser los menos listos.

En estos tiempos que estamos viviendo, cuando está en crisis la verdad, los cuentistas y sus seguidores se multiplican por doquier y son como una plaga que es necesario erradicar para que la sociedad pueda funcionar armónicamente y con coherencia (P. Manuel Tamayo).

lunes, 8 de marzo de 2021

 

QUE LOS ENGAÑADOS DESPIERTEN

“Las masas son capaces de mostrar comportamientos generosos, entregas abnegadas. Solemos considerar estos fenómenos como beneficiosos o, al menos, “inocentes”. Sin embargo, todos podemos observar con cuánta frecuencia los ánimos exaltados por la razón que fuere, se encaminan por derroteros violentos”. (Cecilio Paniagua y Javier Fernández Soriano).

Los medios de comunicación dejaron de ser «intermediarios» o la cancha de lo común de la democracia (si es que alguna vez lo fueron), para pasar a jugar la batalla del poder constituir, destituir o instituir. Y esto es así porque en el siglo xxi los medios perdieron su «transparencia» de encarnar la libertad de expresión y muchos de ellos se convirtieron en militantes de un modelo de sociedad (capitalismo financiero) y de gobierno (menos Estado, más empresa privada). Su poder reside en la representación y expresión de los intereses corporativos de grandes conglomerados empresariales a los que pertenecen. Por eso, más que informar, hacen lobby para sus propios negocios; más que ejercer activamente la libertad de prensa, defienden la libertad de empresa(Nueva sociedad).

“Para el mitómano, mentir se convierte en un hábito, es su forma de relacionarse. Esta persona no solo siente la necesidad de mentir en las situaciones que están en su contra para evitar las consecuencias sino también en los pequeños detalles, aunque no gane nada con ello. Quien padece mitomanía puede sentirse raro diciendo la verdad pero se siente cómodo mintiendo. El problema es que cuando faltar a la verdad se convierte en un hábito y se cae en la mentira patológica, el mitómano tendrá que enfrentarse a diferentes dificultades debido a que pierde la confianza de los demás” (Rosario Linares).

 

COMENTARIO

Todos hemos sido engañados, y tal vez estafados, alguna vez. Nos acordamos, a veces con indignación, de los engaños más fuertes que hemos sufrido. Los más fuertes suelen ser, salvo excepciones, de las personas más cercanas: faltas de fidelidad, traición, envidias, desaires o maltratos injustificados.

No todas las personas reaccionan igual, depende de los temperamentos y de las circunstancias en que se encuentran, algunos montan en ira y explotan, otros se deprimen y se apartan. Se pueden originar situaciones irregulares: silencios prolongados, lenguajes hirientes, rupturas, cortar el trato y no querer hablar más con la persona que nos afectó con sus mentiras, ignorarlo totalmente como si no existiera o guardar un gran resentimiento con deseos de venganza.

Existen también los que son más tolerantes y condescendientes. Son los que están dispuestos a perdonar y a permitir nuevas oportunidades.

Hay engaños que son de un día y otros que duran años. Cuando ha transcurrido un tiempo largo el engañado sufre mucho y algunas veces necesita de un tratamiento de ayuda psicológica para que pueda superar ese trauma. En cualquier caso, siempre hay formas de superar los maltratos o agresiones que ha sufrido la persona engañada.

 

Los modos de los engañadores

Los engañadores son tan variados como las personas. Van desde el bromista y tramposo que engaña en plan de diversión hasta el mitómano y pervertido que daña con su cinismo e hipocresía.

Los engaños pueden ser por temas sentimentales, de placer, de negocio o de poder.

El que “saca el pie del plato” en su relación conyugal comete una grave infidelidad, lo mismo el que viola un juramento o un compromiso serio que acordó cumplirlo. Los socios de un negocio se comprometen a cumplir los acuerdos establecidos; el que se aparta sin advertirlo y actúa perjudicando a su empresa, se convierte en un traidor. Ha actuado mintiendo cuando tenía que ser sincero y transparente.

Una autoridad que busque como finalidad su propia gloria y beneficio, se dedicará a contar fábulas para ganar simpatías y seguidores. Procurará que no descubran sus mentiras y trampas, adornándolas bonito y persuadiendo a los oyentes con un palabreo convincente. Lo que busca con sus mentiras es hacer creer a los que le siguen que están unidos en una causa común que los va a beneficiar a todos.

Como sucede siempre, terminará utilizando a los incautos para luego abandonarlos, sin importarle nada la situación en que se quedan. Los mitómanos son verdaderos traidores.

 

Los engañados por las “autoridades” o políticos mentirosos

Nunca han faltado, a lo largo de la historia, autoridades y políticos cuentistas, prometedores de paraísos y mentirosos.

Tampoco han faltados los seguidores que son engañados y se engañan a sí mismos. Desean que fuera verdad lo que escuchan y defienden a capa y espada, lo que su líder propone.

La imaginación de los incautos seguidores es tan fuerte que se “convencen” en estar defendiendo la verdad.

Luego cuando descubren la mentira se callan en “7 idiomas” y prosiguen en el mismo sistema de defender al que creen que es el bueno, (siempre se equivocan) y luego se dedican a criticar al que es realmente bueno, por las antipatías que generaron por el modo de “percibir” la realidad. Suelen ser personas poco listas, que son legión. Lo malo es que su terquedad funesta les hace tirar piedras con los ojos cerrados y con un voluntarismo casi demencial a los proyectos más nobles.

El alejamiento de Dios, es alejamiento de la realidad y crea confusiones de todo calibre. Es necesario y urgente que la sociedad despierte y se den cuenta que hay un Dios que está cercano para ayudar a que todos conozcan la verdad. (P. Manuel Tamayo).

miércoles, 3 de marzo de 2021

 

EL CRISTIANISMO NO ES GLOBALIZACIÓN

“La doctrina cristiana nos invita a contemplar la grandeza y la bondad de Dios en sus criaturas. No rebaja a las criaturas para hacer sitio a Dios; por el contrario, son las perfecciones que Dios manifiesta a través de la creación lo que lleva a reconocerle como su Autor. Puede decirse que Dios ha puesto su firma, de mil maneras, en la creación, y que la naturaleza está sellada con un sello divino. Gran parte de la vida cristiana consiste en encontrar a Dios a través de las huellas que Dios ha dejado en la creación” (Wikipedia).

“El término globalismo es un neologismo que se refiere a una hipotética ideología que trataría de acabar con el estado-nación como marco para la administración política y la referencia de identidad. Se usa notablemente en ciertos círculos nacionalistas para describir la marcha hacia una especie de estado mundial. Esto ocurriría bajo el doble efecto de la globalización económica y el internacionalismo de izquierda, razón por la cual hoy en día es un término ampliamente utilizado por el populismo de derecha y la derecha alternativa(Wikipedia).

 

COMENTARIO

El cristianismo nos invita a centrar nuestra vida en Dios, a confiar en Él y a considerarlo el Señor de la historia. Nos pide amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos.

La globalización nos pide en confiar en unos hombres que nos van a alcanzar todo lo que necesitemos a nivel mundial, solo tenemos que estar de acuerdo y poner de nuestra parte todo el esfuerzo para lograr esta unificación universal. Es una especie de acuerdo o tratado a nivel mundial que consigue un sistema que funcione para todos.

El cristianismo busca la libertad de cada hombre librándose de la esclavitud del pecado. Esta libertad solo se puede conseguir con la verdad y la verdad es Cristo, que viene al mundo para quedarse en él hasta su culminación.

La globalización invita a un pensamiento único, a un estar de acuerdo con lo que se propone y por lo tanto habría que eliminar lo que se considera oposición.

La oposición más fuerte que encuentra el globalismo es el cristianismo, porque si atendemos a la doctrina cristiana que tiene su fuente en la Revelación, no estaría permitido el aborto, la eutanasia, las relaciones sexuales con personas del mismo sexo, y el matrimonio homosexual.

Con el cristianismo interviene Jesucristo con una prédica que es doctrina para toda la humanidad. No es una ideología, es la verdad que necesita conocer cada persona para conocerse a sí misma y entender cuál es su finalidad. La doctrina cristiana se resume en los 10 mandamientos, que también son ley natural porque cada persona los tiene en su propia naturaleza.

La globalización tiene como moral a lo que sea conveniente para la realización del plan global sacando la bandera de la libertad absoluta, que se opone a la ley natural y a los mandamientos señalados por el cristianismo. Es una propuesta mentirosa porque están “inventando” una verdad apoyada en la “ciencia” y en consenso mundial. Como si la verdad fuera consecuencia de la libre elección democrática.

El cristianismo enseña los principios morales que todo hombre debe reconocer: el amor a la vida desde la concepción y hasta la muerte, la unión del matrimonio entre un hombre y una mujer para formar una familia que se instaura como la célula básica de la sociedad, donde los padres son los primeros y principales educadores de sus hijos.

El globalismo pretende expulsar a Dios y poner al hombre como centro de la sociedad y que todo gire en torno a él, como ser libre que debe ser respetado por todos sin ningún tipo de discriminación. Es pretender que el antropocentrismo global construya un paraíso terrenal, algo que el marxismo también pretendió.

El cristianismo predica que hay otra Vida en la eternidad, que es el Reino de los Cielos y que todos estamos llamados a llegar allí. Jesucristo viene al mundo para predicar el Reino de los Cielos y a liberar al hombre de la esclavitud del pecado. El hombre es libre cuando vive de acuerdo con la verdad y tiene claro su fin. La Iglesia recuerda que todo ser humano debe ser teocéntrico.

El globalismo predica como ideal una utopía de querer hacer un paraíso sin Dios. Los protocolos que propone son en el fondo modos de ir contra Dios y la religión, como el marxismo y el liberalismo absoluto. 

Hoy nadie puede afirmar con fundamento que el marxismo es compatible con el cristianismo, tampoco se puede afirmar que la globalización lo es. Frente a esta realidad los cristianos no podemos estar en babia. Urge despertar y reaccionar para que no nos metan nuevamente en las catacumbas. (P. Manuel Tamayo).