jueves, 30 de junio de 2016

NORMAS SEVERAS QUE CREAN LEJANÍA Y TRISTEZA

“Hay un refrán o máxima jurídica de Cicerón que dice: Sumum ius, summa iniuria, y se traduce más o menos así: excesivo derecho, excesiva injusticia. Es decir, que cuando se aplica con demasiado rigor el derecho, en lugar de hacer justicia, se hace injusticia… A base de presión y de opresión, se puede conseguir mucho orden, como en los sistemas totalitarios, donde nadie se mueve porque impera el miedo. Pero el orden que crea el miedo no es paz sino agobio y tristeza, que solo dura el poder que lo somete” (Juan Luis Lorda, “Virtudes. Experiencias humanas y cristianas”, pp, 62 y 67).


COMENTARIO


No hay como la libertad y la confianza para que todo camine bien en las relaciones humanas, especialmente en el hogar y en los ambientes educativos. Si todo se llena de obligaciones y de controles los resultados terminan siendo desastrosos. 

Se educa para amar y para ser virtuosos y esto se consigue con la cercanía de las personas que enseñan y el clima grato confianza que procuran. Oí una vez decir a San Josemaría Escrivá dirigiéndose a una persona muy joven que se iba a otro país: “yo estoy muy tranquilo porque sé que tú estás allí”

El mundo que se ha alejado de Dios está lleno de reglamentos y de reglas de seguridad, (candados, rejas, muros, alarmas, cámaras). En las agendas de los políticos la seguridad, que es un valor secundario, se ha puesto en el primer lugar. 

La seguridad no se consigue con reglas y leyes duras; se consigue con una educación donde los pilares fundamentales son la libertad y la confianza. Ha sido muy grato y edificante ver que los últimos Papas han roto protocolos de seguridad para poder estar cerca de la gente. 

Quienes todavía se aferran a sistemas donde hay un rigorismo de excesivo control se verán lejanos de la gente y crearán muchas situaciones de injusticia. No es que haya que quitar la seguridad de las casa y de los carros. La situación hoy está muy difícil. 

Lo que queremos decir en este comentario es que la solución no está en los sistemas de seguridad o en los controles, si fuera así, terminaríamos llenando todas las ciudades de cárceles y de carteles de prohibición. 

La solución está en la educación, y es precisamente en los ambientes educativos donde todo debe funcionar en base a la libertad y a la confianza.  Es un error educar solo en base obligaciones, ya estamos viendo los penosos resultados. (P. Manuel Tamayo).

jueves, 23 de junio de 2016

LA ABSURDA E INFANTIL REBELDÍA JUVENIL

“La estupidez es un problema feo. Siempre me ha fascinado la estupidez del ser humano. La mía propia, por descontado; pero también todas aquellas clases de actitudes necias y errores detestables que echan a perder tantas horas de nuestra vida cotidiana, generando no poca angustia. Es habitual que atribuyamos la culpa de las malas decisiones a la perversidad intencionada, el egoísmo, la astucia pérfida, la megalomanía, etcétera. Y ahí están, desde luego, en cantidades asombrosas. Pero cualquier estudio atento de la historia, al igual que la observación de los hechos actuales, nos conduce hasta una conclusión invariable: la principal fuente única de errores terribles es la pura y simple estupidez.

Aun así, es evidente que la estupidez existe y nos rodea con una intensidad muy superior a la que se apunta en nuestras peores pesadillas. En realidad, la necedad mueve el mundo, hecho claramente demostrado por la forma en la que el mundo se mueve y cómo la estupidez humana causa la mayoría de nuestros problemas. Incluso las personas inteligentes pueden ser muy estúpidas”.   (Lucien Jerphagnon)


COMENTARIO

Un amigo mío que tenía unos hijos rebeldes me decía que la estupidez humana se concentraba fundamentalmente en los adolescentes. Yo le dije: “entonces todos hemos sido estúpidos” y él me contestó: “y lo peor es que otros continúan siéndolo aunque hayan pasado los años”

Al margen de las opiniones o interpretaciones que puedan hacerse con respecto a la realidad de la estupidez humana, en los ambientes educativos se debe poner el acento en la situación de inmadurez por la que pasan la mayoría de adolescentes con una rebeldía, que ellos mismos calificarían, con el paso de los años, de estúpida. Es bueno advertirles esto para que puedan corregirse a tiempo y eviten los desatinos que hacen sufrir a los padres y a las personas que los quieren. 

La estupidez más clamorosa es la desobediencia irresponsable al buen consejo que reciben, el “no me da la gana de hacerlo” “yo soy libre y hago lo que quiero” dicho así sin ninguna razón objetiva resulta una ridícula estupidez porque ellos mismos se perjudican.  Si un adolescente supera esta etapa y empieza a obedecer a los consejos que son para su propio bien da un salto increíble en la calidad de su vida y siente que ha conquistado la libertad. Resulta fatal y penoso cuando un joven no consigue madurar y vive encerrado en la esclavitud de una terquedad ridícula. 

Hoy, lamentablemente, hay personas que llegan a los 40 años, y hasta más, sin haber logrado la cordura y la sensatez de una persona mayor. Es un problema de educación.


sábado, 18 de junio de 2016


ADIOS A DIOS

“El alejamiento de Dios no es fruto de un razonamiento, sino de la voluntad de separarse de Él. La orientación atea de una vida es casi siempre una elección de la voluntad. El hombre ya no quiere reflexionar sobre su relación con Dios porque pretende convertirse él mismo en Dios” (Cardenal Robert Sarah, Dios o nada, p 355)

COMENTARIO
Los alejamientos tienen su punto de origen en una rebeldía motivada por algún punto de quiebre: abandono de la formación religiosa, falta de amor a Dios, o excesos de sentimentalismos que pudieron crear resentimientos contra Dios o contra la Iglesia, algunas veces motivados por el mal ejemplo de un creyente o de una autoridad eclesiástica. Los alejamientos también proceden, lógicamente, de vidas desordenadas que no se supieron corregir a tiempo.
Otros ateos proceden la gentilidad,  nadie les habló de Dios y vivieron siempre en la ignorancia religiosa, como si Dios no existiera.
En la sociedad contemporánea, especialmente en Occidente, el mundo materialista y consumista ha creado una “costra” de insensibilidad para los temas trascendentes que se extiende al lado de una ignorancia religiosa en temas doctrinales, que va creciendo de día en día, incluso en personas que son consideradas cultas en los ámbitos académicos.
Además el hombre de hoy, sin darse cuenta, tiende a pensar que su conciencia puede ser una cátedra de sabiduría que es alimentada con su propia experiencia personal (fenomenología),  y que por lo tanto podría declarar no aptos a los criterios de una moral objetiva,  que son propios de la revelación cristiana y que el Magisterio de la Iglesia los propaga a través de una tradición milenaria en todas las épocas.
Esas pequeñas “fisuras” o rupturas que encontramos en el cristianismo light de los que quieren acomodar la doctrina al consenso de moda,  está liderada por los gentiles agnósticos del siglo XXI, que no quieren comprometerse con la religión y “empujan” a los católicos para que se rebelen contra las enseñanzas de una Iglesia que ellos consideran “anticuada”, “tradicionalista”y los más avezados: “cavernaria” y homofóbica”.
En todas las épocas de la historia no han faltado los que no han entendido, en su totalidad, las enseñanzas de la revelación cristiana que la Iglesia enseña. Después, con el paso del tiempo, la verdad sale a la luz, para confirmar en la fe a los que han sido fieles a las enseñanzas de la Iglesia. (P. Manuel Tamayo)

miércoles, 8 de junio de 2016

HUMANISMO CON DIOS

“Una poderosa influencia económica, técnica y mediática de un Occidente sin Dios puede ser un desastre para el mundo. Si Occidente no se convierte a Cristo, quizá acabe paganizando al mundo entero…La cultura paganizada quiere a toda costa extender el territorio de su lucha contra Dios….Hoy en Europa existen poderes financieros y mediáticos que intentan impedir que los católicos hagan uso de su libertad.” (Cardenal Robert Sarah, Dios o nada,  pp. 310-312).

“Un humanismo sin Dios va contra el hombre” (Juan Pablo II, Plaza de armas de Lima, 1985).

COMENTARIO

Antes de empezar el Nuevo milenio San Juan Pablo II pedía rezar para que se haga la reevangelización de Europa, Estados Unidos y Canadá. En el mudo Occidental hay una gran crisis de fe por el exceso de materialismo. El poder del dinero los obnubiló y por ese motivo se produjeron dos crisis económicas de gran envergadura. Urge la reevangelización para que esos países de occidente vuelvan a sus raíces cristianas. San Josemaría Escrivá decía que a Dios se le está expulsando del mundo como si fuera un intruso y nos pedía a todos poner a Cristo en la cima de todas las actividades humanas. San Juan Pablo II animaba a los jóvenes: “¡No tengáis miedo! Abrid de par en par las puertas del corazón para que entre Jesucristo”   (Manuel Tamayo)

viernes, 3 de junio de 2016

EL ARTE DE ESTAR UNIDOS

Hoy es un día diferente, un día después de un viaje inolvidable, una semana de compartir con una familia, que a pesar de no ser de sangre, es muy unida y querida. La cual ha ido creciendo en número y lazos de amistad alrededor de 11 años. Hoy me desperté y pensé que seguía en esa "rutina", pues pensé despertar a Filli y a Set, como lo había hecho ayer, pero me di cuenta de que estaba en mi cuarto, en Chiclayo. Creo que podría acostumbrarme a esto: Desayunar con toda la prom, hablando y riendo de cualquier cosa, salir en rumbo de algo nuevo, desconocido, con la esperanza de pasarla bien y divertirnos al máximo. Para que más tarde almorcemos algo rico y variado, pues era buffet (O parrilla a "orillas del lago" como un día jaja). El tiempo que pasamos en el bus cantando, durmiendo y tomando fotos no solo quedará grabado en nuestras memorias sino en los celulares jaja para que tiempo después nos acordemos de todo. Pero no todo acababa con la cena, pues lo que tal vez varios recuerden más es la actividad nocturna: La iniciación, poker, ps4, conversar, películas, entre otros; sobre todo el hecho de compartir gratos momentos. Es verdad que este viaje es el inicio del fin de nuestra vida escolar, recién siento tan próximo el término de esta etapa y la separación que conlleva. Espero que a pesar de no estar juntos físicamente en el futuro, quiero que mentalmente sí lo estemos. En estos 7 meses de colegio que quedan llegan: Exámenes de ingreso a la universidad, kermés, fiesta de promoción, despedida y graduación, con los cuales se acaba el año. Recuerdo que nos decían: "5to se pasa volando", es completamente cierto porque en un abrir y cerrar de ojos ya estamos entrando al segundo semestre del año y segundo trimestre del cole. Así que ahora solo queda esforzarnos, dar lo mejor de cada uno y fortalecer los vínculos con amigos y familiares. Aunque no suelo hacer publicaciones en las redes sociales, subir fotos regularmente y sobre todo expresar mis sentimientos en público, creo que esta es una ocasión extraordinaria y por lo tanto amerita ser compartida. Es por la cual escribo una 'breve' reseña que enmarca de forma general el ambiente que sentía estos últimos días. (Mensaje de Gabriel Bancayán Barboza, de 16 años de edad, dirigido a sus compañeros de 5to. de media al día siguiente de haber llegado del viaje de promoción. Contó con la aprobación general de todos sus compañeros)

COMENTARIO
La unidad es una conquista que se consigue con una lucha denodada para ser virtuosos y una respuesta a motivaciones trascendentes. Se puede llegar a su nivel más alto cuando uno se olvida de sí mismo y piensa constantemente en los demás, para poder servir  con los mejores valores que se puedan alcanzar.
En el proceso de formación de toda persona existen tendencias internas que apuntan a la unidad: simpatías, deseo de estar juntos, deseo de compartir, extrañar a los amigos, sentir ilusiones parecidas, festejar juntos. Lo que da garantía para que exista la unidad, entendida como algo perdurable y firme, que no se rompe, es que exista a la vez una auténtica amistad con niveles de fraternidad.
Es muy difícil que entre los jóvenes exista una amistad que incluya los elementos más profundos de esa virtud. Cuando se trata de la juventud se podría estar hablando solo de un 50% de amistad, que podría ir in crecendo con el paso del tiempo, si hay madurez.
En la etapa escolar se hacen los primeros amigos, que luego serán los amigos de la infancia, que en la adultez se les recuerda con nostalgia. Lo que se añora, en la mayor parte de los casos, no es la vieja amistad en sí con determinada persona, sino la coincidencia de haber vivido juntos y de haber compartido ciertas experiencias que se recuerdan con cariño. Las personas y las circunstancias se confunden en un cuadro general que se  mira con afecto y nostalgia. Sucede siempre y en los seres humanos estas vivencias invitan a tener una suerte de regresión: ¡se quisiera volver a esos años escolares!
La unidad que existe entre los menores de edad es, en la mayoría de los casos, sentimental y proclive al feeling  en las relaciones entre ellos. Buscan caerse bien para no contristar y estar de acuerdo en los consensos del grupo y poder hacer lo que todos hacen en esas circunstancias especiales que el grupo elige como propias de la clase. A estas vivencias grupales añade en cada uno un fuerte voluntarismo para tratar de grabarlas y tenerlas como acontecimientos inolvidables. Sin embargo suele suceder que después de esas fuertes emociones de los momentos emblemáticos, la “temperatura” baja hasta que alguno, convoca nuevamente a la clase, y a través de fotos o películas, vuelve a recuperar el sentimiento que se había perdido. Así se vive la historia de lo que fueron los años escolares.
Mientras los chicos están en su andadura juvenil, durante la etapa escolar, se encuentran felices de estar unidos de esa manera, pero conforme van creciendo se van dando cuenta que la “goma” de la unión no pega tanto. Lo descubren a ver la diáspora de las promociones precedentes, cada uno va por su camino y a muchos se les pierde de vista durante muchos años o para toda la vida.
¿Cómo conseguir una unidad que sea perdurable? En otros ámbitos las parejas de enamorados se juran estar juntos para siempre y se atreven a pensar que nadie los va a separar. Pero conforme pasa el tiempo empiezan los temores y las dudas, algunos quisieran “amarrar” para que una relación perdure y no pueden. ¿qué es lo que está faltando? ¿dónde está el descuido o qué fallas se han cometido para que no perdure?
Está dicho en el primer párrafo, lo que está faltando es: el olvido de sí y las motivaciones trascendentes. Mientras en ser humano esté pensando en sí mismo y utilice a las otras personas para sentirse bien, ya sea en los ámbitos sentimentales de una relación personal o en la relación con los amigos que forman un grupo, no podrá nunca llegar a los niveles profundos de la unidad. ¿cómo hacer entonces para llegar a esos niveles?
La unidad es un trascendental del ente que está al lado de la verdad, del bien y de la belleza. Hay que tener en cuenta que la unidad es la primera nota de la Iglesia (Una, Santa, Católica y Apostólica)  y la primera propiedad del matrimonio (Unidad e Indisolubilidad).
Hay unidad cuando en las relaciones humanas se da una transmisión de lo verdadero y de lo bueno; o sea cuando se transmiten valores. Nos estamos refiriendo a los valores más altos que toda persona debe recibir para ser libre y feliz. El verdadero amigo (el de la amistad que perdura) es el que transmite siempre los valores más altos. El bien es de por si difusivo, cualquier cosa no es buena. El bien tiene una entidad propia que lo distingue del mal, el bien es también un valor superior como lo es el oro con respecto al peltre. La persona que transmite oro está enriqueciendo a los demás y la está haciendo feliz. Esta transmisión consigue una unidad perenne, que se llama fidelidad.
Junto al bien y a la verdad está la belleza trascendental. El modelo que tiene la Iglesia de esta belleza es la virginidad de María, que tiene un corazón inmaculado y la entrega de Jesucristo. La Escritura dice de Él: “nadie tiene más amor que el que da la vida por sus amigos”
La belleza del ser humano es la templanza, o sea la virtud que regula los placeres del hombre. El hombre entregado a los placeres es sumamente egoísta, buscará todo para él; tener cosas, pasarla bien, tener honores, disfrutar. Aplaudirá las cosas que le dan los medios para satisfacer esos deseos: fiestas donde se puede divertir a lo máximo, comidas que lo llenen de placer, tiendas para poder comprar compulsivamente, juegos para poder divertirse todo el tiempo que quiera. Una sociedad presentada así, con gente que esté entregada a estos placeres es el reflejo de lo que le ocurrió a Moisés con su pueblo, cuando fue a recibir la tabla de los diez mandamientos al monte Sinaí, el pueblo se distrajo con los placeres materiales y empezaron a bailar y a tomar licor alrededor del becerro de oro. Todo un bacanal que les parecía de lo más normal.
La sociedad de hoy está enferma. Los Papas dicen que estamos en la “cultura de la muerte” porque muchas de las estructuras que presenta la sociedad son de pecado. Se nota en la corrupción creciente que existe en muchos ambientes laborales y en la mayor parte de las actividades de diversión, salvo contadas excepciones, que están muy cerca del desenfreno: borracheras, drogadicción, prostitución y una secuela de males que perjudican la vida y la felicidad de las personas y las familias.
La belleza del ser humano es la templanza. Virtud que se adquiere viviendo bien la pureza y logrando, con un corazón grande, ayudar al que más lo necesite. La generosidad, que es dar sin escatimar, le da al amor de amistad su tónica genuina para conseguir la ansiada unidad que perdura. La virtud de la Prudencia se define como el arte del hacer. Es saber lo que el otro necesita y conseguirlo. La prudencia no es quedarse sin intervenir. Es intervenir en el momento adecuado. El que ama al otro está atento y sabe intervenir en el momento preciso. Esas intervenciones, para transmitir el bien, que es lo mejor, tejen la auténtica unidad que perdura. La unión con Dios es la garantía para llegar a la meta de felicidad que es en Cielo. Todos debemos estar unidos para llevarnos al Cielo, sin este propósito nada vale la pena. (P. Manuel Tamayo)