EL ARTE DE ESTAR UNIDOS
Hoy es un día diferente, un día
después de un viaje inolvidable, una semana de compartir con una familia, que a
pesar de no ser de sangre, es muy unida y querida. La cual ha ido creciendo en
número y lazos de amistad alrededor de 11 años. Hoy me desperté y pensé que
seguía en esa "rutina", pues pensé despertar a Filli y a Set, como lo
había hecho ayer, pero me di cuenta de que estaba en mi cuarto, en Chiclayo. Creo
que podría acostumbrarme a esto: Desayunar con toda la prom, hablando y riendo
de cualquier cosa, salir en rumbo de algo nuevo, desconocido, con la esperanza
de pasarla bien y divertirnos al máximo. Para que más tarde almorcemos algo
rico y variado, pues era buffet (O parrilla a "orillas del lago" como
un día jaja). El tiempo que pasamos
en el bus cantando, durmiendo y tomando fotos no solo quedará grabado en
nuestras memorias sino en los celulares jaja
para que tiempo después nos acordemos de todo. Pero no todo acababa con la
cena, pues lo que tal vez varios recuerden más es la actividad nocturna: La
iniciación, poker, ps4, conversar,
películas, entre otros; sobre todo el hecho de compartir gratos momentos. Es
verdad que este viaje es el inicio del fin de nuestra vida escolar, recién
siento tan próximo el término de esta etapa y la separación que conlleva.
Espero que a pesar de no estar juntos físicamente en el futuro, quiero que
mentalmente sí lo estemos. En estos 7 meses de colegio que quedan llegan:
Exámenes de ingreso a la universidad, kermés, fiesta de promoción, despedida y
graduación, con los cuales se acaba el año. Recuerdo que nos decían: "5to se pasa volando", es
completamente cierto porque en un abrir y cerrar de ojos ya estamos entrando al
segundo semestre del año y segundo trimestre del cole. Así que ahora solo queda
esforzarnos, dar lo mejor de cada uno y fortalecer los vínculos con amigos y
familiares. Aunque no suelo hacer publicaciones en las redes sociales, subir
fotos regularmente y sobre todo expresar mis sentimientos en público, creo que
esta es una ocasión extraordinaria y por lo tanto amerita ser compartida. Es
por la cual escribo una 'breve' reseña que enmarca de forma general el ambiente
que sentía estos últimos días. (Mensaje de Gabriel
Bancayán Barboza, de 16 años de edad, dirigido a sus compañeros de 5to. de
media al día siguiente de haber llegado del viaje de promoción. Contó con la
aprobación general de todos sus compañeros)
COMENTARIO
La unidad es una conquista que se consigue con una lucha denodada
para ser virtuosos y una respuesta a motivaciones trascendentes. Se puede
llegar a su nivel más alto cuando uno se olvida de sí mismo y piensa
constantemente en los demás, para poder servir
con los mejores valores que se puedan alcanzar.
En el proceso de formación de toda persona existen tendencias
internas que apuntan a la unidad: simpatías,
deseo de estar juntos, deseo de compartir, extrañar a los amigos, sentir
ilusiones parecidas, festejar juntos. Lo que da garantía para que exista la
unidad, entendida como algo perdurable y firme, que no se rompe, es que exista
a la vez una auténtica amistad con niveles de fraternidad.
Es muy difícil que entre los jóvenes exista una amistad que incluya
los elementos más profundos de esa virtud. Cuando se trata de la juventud se
podría estar hablando solo de un 50% de amistad, que podría ir in crecendo con el paso del tiempo, si
hay madurez.
En la etapa escolar se hacen los primeros amigos, que luego serán
los amigos de la infancia, que en la adultez se les recuerda con nostalgia. Lo
que se añora, en la mayor parte de los
casos, no es la vieja amistad en sí con determinada persona, sino la
coincidencia de haber vivido juntos y de haber compartido ciertas experiencias
que se recuerdan con cariño. Las personas y las circunstancias se confunden en
un cuadro general que se mira con afecto
y nostalgia. Sucede siempre y en los seres humanos estas vivencias invitan a
tener una suerte de regresión: ¡se
quisiera volver a esos años escolares!
La unidad que existe entre los menores de edad es, en la mayoría de los casos, sentimental
y proclive al feeling en las relaciones entre ellos. Buscan caerse
bien para no contristar y estar de acuerdo en los consensos del grupo y poder
hacer lo que todos hacen en esas circunstancias especiales que el grupo elige
como propias de la clase. A estas vivencias grupales añade en cada uno un
fuerte voluntarismo para tratar de grabarlas y tenerlas como acontecimientos
inolvidables. Sin embargo suele suceder que después de esas fuertes emociones de
los momentos emblemáticos, la “temperatura” baja hasta que alguno, convoca
nuevamente a la clase, y a través de fotos o películas, vuelve a recuperar el
sentimiento que se había perdido. Así se vive la historia de lo que fueron los
años escolares.
Mientras los chicos están en su andadura juvenil, durante la etapa escolar, se encuentran
felices de estar unidos de esa manera, pero conforme van creciendo se van dando
cuenta que la “goma” de la unión no pega tanto. Lo descubren a ver la diáspora
de las promociones precedentes, cada uno va por su camino y a muchos se les
pierde de vista durante muchos años o para toda la vida.
¿Cómo conseguir una unidad que sea perdurable? En otros ámbitos las
parejas de enamorados se juran estar juntos para siempre y se atreven a pensar
que nadie los va a separar. Pero conforme pasa el tiempo empiezan los temores y
las dudas, algunos quisieran “amarrar” para que una relación perdure y no
pueden. ¿qué es lo que está faltando?
¿dónde está el descuido o qué fallas se han cometido para que no perdure?
Está dicho en el primer párrafo, lo que está faltando es: el olvido
de sí y las motivaciones trascendentes. Mientras en ser humano esté pensando en
sí mismo y utilice a las otras personas para sentirse bien, ya sea en los
ámbitos sentimentales de una relación personal o en la relación con los amigos
que forman un grupo, no podrá nunca llegar a los niveles profundos de la
unidad. ¿cómo hacer entonces para llegar a esos niveles?
La unidad es un trascendental del ente que está al lado de la
verdad, del bien y de la belleza. Hay que tener en cuenta que la unidad es la
primera nota de la Iglesia (Una, Santa, Católica y Apostólica) y la primera propiedad del matrimonio (Unidad
e Indisolubilidad).
Hay unidad cuando en las relaciones humanas se da una transmisión
de lo verdadero y de lo bueno; o sea cuando se transmiten valores. Nos estamos
refiriendo a los valores más altos que toda persona debe recibir para ser libre
y feliz. El verdadero amigo (el de la
amistad que perdura) es el que transmite siempre los valores más altos. El
bien es de por si difusivo, cualquier cosa no es buena. El bien tiene una
entidad propia que lo distingue del mal, el bien es también un valor superior
como lo es el oro con respecto al peltre. La persona que transmite oro está
enriqueciendo a los demás y la está haciendo feliz. Esta transmisión consigue
una unidad perenne, que se llama fidelidad.
Junto al bien y a la verdad está la belleza trascendental. El
modelo que tiene la Iglesia de esta belleza es la virginidad de María, que
tiene un corazón inmaculado y la entrega de Jesucristo. La Escritura dice de
Él: “nadie
tiene más amor que el que da la vida por sus amigos”
La belleza del ser humano es la templanza, o sea la virtud que
regula los placeres del hombre. El hombre entregado a los placeres es sumamente
egoísta, buscará todo para él; tener
cosas, pasarla bien, tener honores, disfrutar. Aplaudirá las cosas que le
dan los medios para satisfacer esos deseos: fiestas
donde se puede divertir a lo máximo, comidas que lo llenen de placer, tiendas
para poder comprar compulsivamente, juegos para poder divertirse todo el tiempo
que quiera. Una sociedad presentada así, con gente que esté entregada a
estos placeres es el reflejo de lo que le ocurrió a Moisés con su pueblo,
cuando fue a recibir la tabla de los diez mandamientos al monte Sinaí, el
pueblo se distrajo con los placeres materiales y empezaron a bailar y a tomar
licor alrededor del becerro de oro. Todo un bacanal
que les parecía de lo más normal.
La sociedad de hoy está enferma. Los Papas dicen que estamos en la
“cultura de la muerte” porque muchas de las estructuras que presenta la
sociedad son de pecado. Se nota en la corrupción creciente que existe en muchos
ambientes laborales y en la mayor parte de las actividades de diversión, salvo contadas excepciones, que están
muy cerca del desenfreno: borracheras,
drogadicción, prostitución y una secuela de males que perjudican la vida y
la felicidad de las personas y las familias.
La belleza del ser humano es la templanza. Virtud que se adquiere
viviendo bien la pureza y logrando, con
un corazón grande, ayudar al que más lo necesite. La generosidad, que es dar sin escatimar, le da al amor
de amistad su tónica genuina para conseguir la ansiada unidad que perdura. La
virtud de la Prudencia se define como el arte del hacer. Es saber lo que el
otro necesita y conseguirlo. La prudencia no es quedarse sin intervenir. Es
intervenir en el momento adecuado. El que ama al otro está atento y sabe
intervenir en el momento preciso. Esas intervenciones, para transmitir el bien,
que es lo mejor, tejen la auténtica
unidad que perdura. La unión con Dios es la garantía para llegar a la meta de
felicidad que es en Cielo. Todos debemos estar unidos para llevarnos al Cielo,
sin este propósito nada vale la pena. (P. Manuel Tamayo)
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