EL SUBJETIVISMO Y LAS EXPERIENCIAS
“El subjetivismo es uno de los rasgos más característicos de
nuestro tiempo. El sentimiento y el deseo personal constituyen la única
norma…hoy se estila en oponer la libertad individual a la autoridad…a muchos
les puede parecer que la experiencia personal debe ser más importante que las
reglas establecidas por la Iglesia…Es una pena que muchos se dejen influir por
este individualismo del entorno… La
Pregunta es muy sencilla: ¿debe cambiar
el mundo de actitud o debe cambiar la Iglesia su fidelidad a Dios?... Hoy a
muchos les parece normal que Dios derrame sobre ellos su misericordia, aunque
vivan en el pecado…. Esta confusión exige respuestas rápidas. ¿De qué sirve que
miles de personas que siguen la cuenta del twiter
del Papá, si los hombres no cambian algo en concreto en sus vidas?... Para
emprender un cambio radical de vida, la enseñanza de Jesús y de la Iglesia debe
llegar al corazón del hombre” (Cardenal
Robert Sarah, “Dios o nada” pp. 370)
COMENTARIO
El fuerte subjetivismo de hoy hace que la gente piense, y sobre todo los jóvenes, que buscar
experiencias nuevas es sin más algo virtuoso y que lo que ya es conocido, y
además recomendado, se debería dejar para optar por la novedad. Este modo de
pensar y de decidir constituye un peligro cuando no se tiene en cuenta la
calidad de lo que se está eligiendo. Además se debe advertir que si
existe una ley, debe existir también un fundamento que la hace valedera, y
cuando nos referimos a las normas morales, su vigencia siempre es actual. Lo
importante es que el hombre cuide su camino y al tomar una decisión no busque
solo experimentar algo, debe ser cauto y ver bien lo que está escogiendo. A
dónde va, con quién sale, que ideología hay, qué trayectoria tienen las
personas, cómo es el ambiente, qué se pretende. Hoy no se puede ser ingenuo y
dejarse llevar por algo que brilla, que parece exitoso porque se le hace mucha
propaganda. (P. Manuel Tamayo)
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