sábado, 26 de febrero de 2022

 EL PODER DE LA BESTIA

“El concepto de bestia tiene varios usos. La primera acepción que menciona el diccionario de la Real Academia Española (RAE) hace referencia a un animal de cuatro patas (Diccionario).

“Se suele conocer como bestia al individuo que carece de educación, que no tiene buenos modales o que actúa con violencia y agresividad. Persona estúpidairracional o brutal en su comportamiento”.  (Diccionario). 

“La bestia blasfema contra Dios y persigue activamente al pueblo de Dios en la tierra (Apocalipsis 13:5-7). No sólo gobierna el mundo, sino que recibe la adoración de los habitantes del mundo (Apocalipsis 13:4, 7-8). La primera bestia es una imagen simbólica del Anticristo y el dragón es Satanás” (Apocalipsis 12:9).

 

COMENTARIO

Se emplea la palabra “bestia” para designar a un imprudente que cometió o está cometiendo una barbaridad. Una bestia puede causar destrozos y estos pueden ser muy graves cuando están en juego vidas humanas.

Cometer un solo aborto es una bestialidad porque se está matando a una vida humana inocente. Cuando se habla de un millón de abortos cometidos se podría decir que es un genocidio, aunque las decisiones las hayan tomado muchas y variadas personas.

 

Los “Emperadores” del siglo XXI  (como Herodes y Nerón)

Si la decisión de una persona es determinante para la muerte de otras, se le considera culpable, aunque no haya estado presente en la matanza. Así encontramos hoy a gente que está en la cárcel cumpliendo una condena porque permitieron la muerte de unos inocentes.

Cuando se trata de las guerras los soldados que intervienen son meros ejecutores de una orden que reciben. Tampoco podemos culpar a los que se defienden de una agresión. Se suele decir que el culpable es el que comienza la pelea.  Cuando alguien manda matar a otro hay una doble culpabilidad; la del ejecutor, que lo hizo tal vez por una ganancia económica y la del que dio la orden.

Es más grave la culpabilidad del que manda matar. Las razones pueden ser: odio y venganza o el deseo de apropiarse de los bienes de la víctima. Cuando se trata de una autoridad la culpabilidad es mucho mayor.

 

Endemoniados bélicos

En el mundo ha habido muchas guerras, pero cuando se comenta de las guerras mundiales donde ha habido millones de muertos, enseguida se piensa en algo diabólico. 

Efectivamente, el diablo está de por medio y utiliza a personas concretas y estas personas, movidas por intereses diabólicos se suelen disfrazar de benefactores o defensores de la vida y la libertad. Se disfrazan de corderos y son verdaderos lobos feroces que lo que buscan es destruir.

A los Jefes de las grandes guerras se les ha calificado de endemoniados por sus ambiciones y modos de proceder como por ejemplo Hitler y Stalin.

No hay la menor duda de la presencia del poder diabólico en las contiendas de gran escala que ponen en peligro al mundo entero, haciendo sufrir a muchas personas con el costo de vidas inocentes.

El mismo Papa nos ha dicho a todos, creyentes y no creyentes, lo que Jesús nos han enseñado para responder con   oración y ayuno a la insensatez diabólica de la violencia. Unámonos al Santo Padre el miércoles de ceniza para vivir una intensa jornada de oración pidiendo por la paz (P. Manuel Tamayo)

 

 

martes, 22 de febrero de 2022

 LOS SILENCIOS DE LA FATALIDAD

Se llama fatalidad a ciertos hechos negativos que tienen un carácter inesperado, pues no estaban previstos y las posibilidades de que ocurrieran eran remotas, nadie los esperaba y cuando aparecen se tienen como fatales. La fatalidad de un hecho se basa precisamente en su imprevisibilidad. Cuando decimos que algo es una fatalidad estamos indicando varias cosas: 1) es algo muy negativo y que normalmente está asociado al sufrimiento. 2) es algo que podría no haber ocurrido, pero desafortunadamente ha sucedido y 3) se trata de unos hechos sobre los cuales intentamos dar una explicación, aunque aparentemente no la tenga. (Wikipedia)

 

“Algunas personas se han formado —deformado— de tal manera la conciencia que su mutismo, su falta de sencillez, les parece una cosa recta: piensan que es bueno callar. Sucede incluso con almas que han recibido una excelente preparación, que conocen las cosas de Dios; quizá por eso encuentran motivos para convencerse de que conviene callar. Pero están engañados. La sinceridad es necesaria siempre; no valen excusas, aunque parezcan buenas”. (San Josemaría Escrivá, “Amigos de Dios”).

“El infierno está lleno de bocas cerradas” (San Josemaría Escrivá)

 

COMENTARIO

Todas las personas tenemos que saber hablar y callar, de acuerdo a situaciones y circunstancias que lo ameriten.

Hablar o callar en situaciones delicadas y apremiantes, es un arte que procede de la educación que se ha recibido.

Dios nos quiere virtuosos y no personas alteradas o desubicadas, sin sensatez ni tino para para lo que tengamos que comunicar.

Hay situaciones que exigen en conciencia la urgencia de hablar cuanto antes y no dejarlo pasar para otra oportunidad. No decirlo a tiempo puede ser fatal.

 

La humildad es indispensable para todas las personas

La humildad, que es una gran virtud, la tiene el que ama la verdad y sabe transmitirla con respeto y delicadeza en los momentos y en las ocasiones pertinentes.

La persona humilde que tiene un problema acude rápidamente a quien lo pueda ayudar para salir cuanto antes de una situación que lo agobio o lo esclaviza.

Esa misma persona si ve que no puede y no tiene condiciones para llevar adelante un encargo o un trabajo que le encomienden, si realmente ama la verdad, porque es humilde, lo advierte y da un paso al costado como muestra de honradez y responsabilidad.

Una autoridad tiene el deber de decir siempre la verdad, aunque esta sea dura, tiene que ver la forma de decirla, también con respeto y delicadeza, y no sentirse “dueño” de la verdad; si se equivoca, debe reconocerlo con prontitud y pedir disculpas.

 

El arte de rectificar y pedir perdón

“Es de sabios rectificar” dice el refrán. Una persona terca y obsesiva, de pensamiento único, lo más probable es que no sea idónea para ocupar cargos de responsabilidad.

Se debe conocer bien la trayectoria de una persona que se presenta para ocupar un cargo de responsabilidad. Todo debe estar muy claro: su cultura, su carrera, su vida personal, sus virtudes, sus experiencias y la capacidad para poder realizar, con entereza y responsabilidad, el trabajo al que se presenta.

 

El arte de hablar y de callar.

El ocultar algo que se debería conocer, en la hoja de vida, es una grave irresponsabilidad que desautoriza automáticamente a la persona porque se pone en evidencia la voluntad de engañar.

Se entiende que existen silencios buenos y responsables como el sigilo sacramental de los sacerdotes, el silencio de oficio de los profesionales y todo lo que no se debe dar a conocer de modo irresponsable y que atenta la honorabilidad de las personas. Todos tenemos derecho a la vida privada y no tenemos porqué ir contándole a los demás lo que forma parte del fuero interno.

Es importante distinguir bien los silencios buenos de los malos. Estos últimos son los que encierran una intención de mentir para desviar la atención de la verdad.

Una persona que es elegida para un cargo público tiene que ser transparente y honrada en las decisiones que toma y en su conducta habitual las 24 horas del día. A la gente hay que decirles siempre la verdad en aquellos asuntos que tienen derecho a saber. (P. Manuel Tamayo).

martes, 15 de febrero de 2022

 LA APOSTASÍA SILENCIOSA

“La apostasía es la acción y efecto de apostatar. Apostatar, por su parte, significa abandonar o romper públicamente con la doctrina que se profesa. La palabra, como tal, proviene del griego ποστασία (apostasía), y se compone de απο (apo), que significa “fuera de”, y στασις (stasis), que significa “colocarse”. En un sentido religioso, la apostasía vendría a ser la renuncia o abjuración pública de la religión que se profesa(Diccionario).

 

“Traición es una falta que comete una persona que no cumple su palabra o que no guarda la fidelidad debida (Diccionario).

 

Infidelidad viene del latín infidelĭtas, la infidelidad es aquello que se produce cuando un individuo no respeta la fidelidad que le debe a alguien o algo. Una persona fiel es quien se comporta con lealtad, mantiene un compromiso asumido o desarrolla algo con precisión. El individuo infiel, por lo tanto, hace exactamente lo contrario” (Diccionario).

 

COMENTARIO

El cáncer más peligroso es el silencioso. El que lo padece no siente nada y vive su vida normal como si no pasara nada, de pronto viene la sorpresa y ya es muy tarde para revertirlo.

 

Debilitamiento cristiano

La fe de los cristianos puede estar deteriorándose silenciosamente, no sale nada en los periódicos, menos en la televisión, pero nos encontramos con muchos que han perdido la fe y se declaran ateos o agnósticos. Se suman a ellos los que han abandonado la práctica de la religión, se dicen cristianos, pero están “muertos” en la vida de piedad. Son los que no acuden a los sacramentos.

En esta situación de relativismo que hay en el mundo repercuten, sin mucho ruido, los errores doctrinales, e incluso herejías, que empiezan a tomar cuerpo con argumentos “humanos” que dan prioridad al hombre sobre Dios, como si Jesucristo hubiera venido para ensalzar al hombre y no para redimirlo.

 

Pastores en conflicto

Además, se pueden percibir situaciones de faltas de unidad en incluso de confrontación en algunas autoridades eclesiásticas. Asusta ver a un pastor que es más político que piadoso y esto preocupa mucho a la feligresía.

San Alfonso María de Ligorio decía que los fieles siempre están en un nivel más bajo de piedad que sus pastores y pedía que los pastores sean muy santos para que suba el nivel de piedad de la feligresía.

 

La apostasía en los tiempos actuales

Hoy podemos percibir la existencia de una apostasía silenciosa, las personas cada vez creen menos y dejan con facilidad las prácticas de piedad. Muchos han abandonado el camino y otros están dormidos.

Urge tocar la voz de alarma para despertar a los cristianos y conseguir que escuchen a Cristo y a todo lo que la Virgen nos ha comunicado para que el mundo no se pierda con el terrible poder de las tinieblas.

También aquí habría que agregar una frase que emplea mucho Jesucristo: “el que pueda entender que entienda” (P. Manuel Tamayo).

viernes, 11 de febrero de 2022

 GANANCIAS INFAMES

“Infamia es una maldad o vileza que afecta el honor o el crédito de una persona”, (Diccionario).

La infamia se obtiene por el solo hecho de haber realizado un acto contrario a la moral, el orden público y las buenas costumbres, por ejemplo, lucrar con la educación” (Diccionario).

“Indecencia es la falta, carencia o privación de compostura, honestidad o la dignidad mediante una acción o palabra. Dicho o hecho deshonroso, indecoroso, bochornoso e inmoral” (Diccionario).

"No puede haber justificación de una donación de dinero malhabido; la posición de Jesús es contraria a la riqueza ilícita” (Diccionario)



COMENTARIO

Asistimos hoy a un festival de ganancias indebidas, que claman al Cielo, sin que nadie mueva un dedo para impedirlas y se han convertido en algo común, como si fuera lo más normal del mundo.

El lucro en la educación

Se habla mucho de corrupción y no se suele poner el reflector en cantidad de organizaciones educativas que tienen como finalidad lucrar. En los ámbitos educativos abundan colegios y universidades que son “full” negocio. Los organizadores multiplican los puestos, para que sus amigos o los beneficiados, obtengan unas ganancias a cambio de favores, que en otras circunstancias deben pagar.

Los negocios ilícitos y trampas para obtener ganancias en muchas instituciones educativas están a la vista, por ejemplo, ponerse de acuerdo con una editorial para negociar con la venta de los libros a los alumnos; también los cobros indebidos, fuera de los presupuestos establecidos.

Es verdad que algunas instituciones educativas sobreviven con lo justo y otras tienen serios problemas para subsistir, pero no podemos dejar de afirmar que hoy por hoy la educación se ha convertido en un gran negocio. Además, no faltan denuncias por las coimas que, de modo personal, se piden en no pocas instituciones para conseguir pasar el año o para que el profesor les eleve una nota.

Con bastante frecuencia salen a la luz las denuncias de ingresos fraudulentos a las universidades con la copia o compras de exámenes.

Peculado y cohecho en los organismos públicos

Muchas instituciones del Estado se han convertido en agencias de empleo, solo para los amigos o conocidos. Existen Instituciones que son una “olla de grillos” donde se venden los puestos a cambio de favorecer a determinadas ideologías políticas. Hay que pagar coima. Los criterios de moralidad y de eficiencia personal se han cambiado por criterios de conveniencia, para hacer grandes negocios con el dinero ajeno, que es el dinero de todos los ciudadanos.

Hay una suerte de repartija entre compadres y “amigotes” que son colocados en puestos, no por los méritos propios, sino por la “vara” que han conseguido por pertenecer a un contubernio (hay miles).  Lo que buscan, antes que nada. es llenar los bolsillos de sus allegados.

Las coimas se han convertido en un mal endémico que afecta a todos los sectores de la sociedad.

Se negocia con la salud elevando los precios cuando los productos son escasos. Lo hemos visto con el oxígeno en tiempos de pandemia, se elevan los precios de los medios de transporte cuando hay mayor necesidad, sin ningún escrúpulo se acaparan los productos de primera necesidad para elevar los precios, se compran los lugares preferenciales en las colas, se revenden las entradas de los espectáculos públicos cuando son escasas.

 

La malicia del negocio indebido

En la sangre de muchos pobladores hay una suerte de ambición por querer aprovecharse de los demás para el beneficio propio y esto es algo constante que se suma al aumento de la delincuencia con robos a cualquier hora del día y en cualquier barrio de la ciudad.

La única manera de revertir este mal, enquistado en las grandes mayorías, es con la educación.

Se empieza por elegir autoridades idóneas que hagan cumplir la ley y que luchen denodadamente contra la informalidad: cuidar la calidad de la educación en los colegios y en las universidades, hacer que se respeten las reglas de tránsito, regular el transporte quitando de circulación los vehículos viejos y deteriorados que son un peligro, arreglar las carreteras y veredas, elevar los sueldos de los trabajadores competentes y eliminar la piratería, etc.

Cuando una persona mira con nobleza algo que está mal lo primero que dice es: “¡esto hay que cambiarlo por completo!”  Un edificio no se puede construir con un material deteriorado; tampoco se puede construir una sociedad con personas y sistemas deteriorados que no respeten los valores y la dignidad del ser humano. (P. Manuel Tamayo).