LA APOSTASÍA SILENCIOSA
“La apostasía es
la acción y efecto de apostatar. Apostatar, por su parte, significa
abandonar o romper públicamente con la doctrina que se profesa. La palabra,
como tal, proviene del griego ἀποστασία (apostasía), y se compone de απο (apo), que significa “fuera de”, y στασις (stasis), que significa “colocarse”. En
un sentido religioso,
la apostasía vendría a ser la renuncia o abjuración
pública de la religión que se profesa” (Diccionario).
“Traición es una falta que comete una persona
que no cumple su palabra o que no guarda la fidelidad debida” (Diccionario).
“Infidelidad viene del latín infidelĭtas, la infidelidad es aquello que se produce cuando un
individuo no respeta la fidelidad que le debe a alguien o
algo. Una persona fiel es quien se comporta con lealtad,
mantiene un compromiso asumido o desarrolla algo con precisión. El individuo
infiel, por lo tanto, hace exactamente lo contrario” (Diccionario).
COMENTARIO
El cáncer más peligroso
es el silencioso. El que lo padece no siente nada y vive su vida normal como si
no pasara nada, de pronto viene la sorpresa y ya es muy tarde para revertirlo.
Debilitamiento
cristiano
La fe de los cristianos
puede estar deteriorándose silenciosamente, no sale nada en los periódicos,
menos en la televisión, pero nos encontramos con muchos que han perdido la fe y
se declaran ateos o agnósticos. Se suman a ellos los que han abandonado la
práctica de la religión, se dicen cristianos, pero están “muertos” en la vida
de piedad. Son los que no acuden a los sacramentos.
En esta situación de
relativismo que hay en el mundo repercuten, sin
mucho ruido, los errores doctrinales, e incluso herejías, que empiezan a
tomar cuerpo con argumentos “humanos” que dan prioridad al hombre sobre Dios,
como si Jesucristo hubiera venido para ensalzar al hombre y no para redimirlo.
Pastores en conflicto
Además, se pueden
percibir situaciones de faltas de unidad en incluso de confrontación en algunas
autoridades eclesiásticas. Asusta ver a un pastor que es más político que
piadoso y esto preocupa mucho a la feligresía.
San Alfonso María de
Ligorio decía que los fieles siempre están en un nivel más bajo de piedad que
sus pastores y pedía que los pastores sean muy santos para que suba el nivel de
piedad de la feligresía.
La apostasía en los
tiempos actuales
Hoy podemos percibir la
existencia de una apostasía silenciosa, las personas cada vez creen menos y
dejan con facilidad las prácticas de piedad. Muchos han abandonado el camino y
otros están dormidos.
Urge tocar la voz de
alarma para despertar a los cristianos y conseguir que escuchen a Cristo y a
todo lo que la Virgen nos ha comunicado para que el mundo no se pierda con el
terrible poder de las tinieblas.
También aquí habría que
agregar una frase que emplea mucho Jesucristo: “el que pueda entender que
entienda” (P. Manuel Tamayo).
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