NORMAS SEVERAS QUE CREAN LEJANÍA Y TRISTEZA
“Hay un refrán o
máxima jurídica de Cicerón que dice: Sumum ius, summa iniuria, y se
traduce más o menos así: excesivo derecho, excesiva injusticia.
Es decir, que cuando se aplica con demasiado rigor el derecho, en lugar de
hacer justicia, se hace injusticia… A base de presión y de opresión, se puede
conseguir mucho orden, como en los
sistemas totalitarios, donde nadie se mueve porque impera el miedo. Pero el
orden que crea el miedo no es paz sino agobio y tristeza, que solo dura el
poder que lo somete” (Juan Luis Lorda, “Virtudes.
Experiencias humanas y cristianas”, pp, 62 y 67).
COMENTARIO
No hay como la
libertad y la confianza para que todo camine bien en las relaciones humanas,
especialmente en el hogar y en los ambientes educativos. Si todo se llena de
obligaciones y de controles los resultados terminan siendo desastrosos.
Se
educa para amar y para ser virtuosos y esto se consigue con la cercanía de las
personas que enseñan y el clima grato confianza que procuran. Oí una vez decir a
San Josemaría Escrivá dirigiéndose a una persona muy joven que se iba a otro
país: “yo estoy muy tranquilo porque sé que tú estás allí”.
El mundo que se ha alejado de Dios
está lleno de reglamentos y de reglas de seguridad, (candados, rejas, muros, alarmas, cámaras). En las agendas de los
políticos la seguridad, que es un valor
secundario, se ha puesto en el primer lugar.
La seguridad no se consigue
con reglas y leyes duras; se consigue con una educación donde los pilares fundamentales
son la libertad y la confianza. Ha sido muy grato y edificante ver que los
últimos Papas han roto protocolos de seguridad para poder estar cerca de la
gente.
Quienes todavía se aferran a sistemas donde hay un rigorismo de excesivo
control se verán lejanos de la gente y crearán muchas situaciones de
injusticia. No es que haya que quitar la seguridad de las casa y de los carros.
La situación hoy está muy difícil.
Lo que queremos decir en este comentario es que
la solución no está en los sistemas de seguridad o en los controles, si fuera
así, terminaríamos llenando todas las ciudades de cárceles y de carteles de
prohibición.
La solución está en la educación, y es precisamente en los
ambientes educativos donde todo debe funcionar en base a la libertad y a la
confianza. Es un error educar solo en
base obligaciones, ya estamos viendo los penosos resultados. (P. Manuel Tamayo).
No hay comentarios:
Publicar un comentario