OCULTAR LA VERDAD, ¿es mentir?
1. El secreto natural es independiente de todo contrato, se
extiende a todo lo que, ya sea descubierto por casualidad, por investigación
personal o por confidencia, y no puede divulgarse. Aunque el depositario del
secreto no haya prometido guardar secreto, ni antes ni después de habérsele
manifestado el hecho o de haberlo descubierto, está obligado a callar, en
virtud del precepto moral que prohíbe perjudicar a los demás sin motivo
razonable.
2. El secreto prometido nace de un contrato, de la promesa de guardar silencio después de haber
conocido el hecho, ya sea por casualidad, por investigación personal o por
confidencia espontánea o provocada. Un mismo secreto puede ser a la vez natural
y prometido. Será natural cuando la cosa de suyo requiera sigilo, pero si
además va acompañado de una promesa, también será prometido.
3. El secreto confiado también dimana de una promesa explícita o tácita hecha antes de recibir
la confidencia de lo que se oculta. Se le comunica que previamente ha prometido,
expresa y tácitamente por razón de su oficio o al menos de las circunstancias,
guardar silencio, y le es participado lo que se mantenía oculto, añadiendo que
se le revela confiado en su promesa bajo el sello del secreto. El secreto pasa
entonces a ser estrictamente confidencial o profesional; confidencial, cuando
la confidencia se ha hecho a un hombre que está obligado por razón de su oficio
a prestar ayuda o a dar consejo.
4. Secretos de
la privacidad y de la intimidad La Privacidad puede ser definida como el ámbito de la vida personal de un individuo, quien se desarrolla en un espacio reservado, el cual tiene como
propósito principal mantenerse confidencial. También se aplica a la cualidad de privado. En el ámbito anglosajón
privacidad e intimidad se identifican; pero en el derecho continental la
intimidad es más nuclear y protegida. Por ejemplo, no tienen derecho a la
intimidad las compañías, aunque sí a la privacidad.
5. Secreto
gubernamental Los gobiernos a menudo intentan mantener cierta información reservada, bien sea
a otros gobiernos, o al público en general. Estos secretos de estado pueden
incluir diseños de armamento, secretos militares, negociaciones diplomáticas tácticas y secretos obtenidos
ilícitamente de otras actividades de "inteligencia". La mayor parte de los países tienen alguna forma de normativa
sobre secretos oficiales, cuyo objetivo es el de clasificar material de acuerdo
con los niveles de protección necesarios (de aquí viene el término «información clasificada»). Un individuo puede que necesite un permiso de seguridad, bien para el acceso a la información, o para la vigilancia de los
documentos en un lugar seguro. (Fuente: Wikipedia)
Hay muchas situaciones en la vida que
exigen, incluso por ley, el
ocultamiento de la verdad. Todas estas situaciones están dentro del marco de
una conducta moral recta y honrada.
En teoría está previsto que a todos los
seres humanos se nos eduque con la verdad, pero todo a su debido tiempo. Un
niño pequeño no tiene porqué conocer determinados temas de su propia casa que
él no podría entender. Con mucho criterio los padres guardarían discreción
procurando que el niño se distraiga y juegue, y que no se angustie con temas
que todavía no puede entender.
Deontología profesional
Hasta hace pocos años se dictaba en
todas las universidades cursos de deontología profesional donde se explicaba, utilizando la casuística, los criterios
morales que avalan el ocultamiento de la verdad. Por ejemplo, los médicos no
pueden dar a conocer la historia clínica de sus pacientes a cualquier persona,
los Magistrados tampoco pueden ventilar o dar declaraciones sobre los expedientes
que están estudiando, los periodistas deben respetar la vida íntima de las
personas, las entidades financieras guardan el secreto bancario de sus
clientes.
Todos los países tienen temas que son
secreto de estado y los funcionarios hacen juramento de no revelar a nadie lo
que conocen y si lo hacen se les considera traidores y pueden recibir la pena
de muerte. En situaciones de guerra el
ocultamiento de la verdad es habitual en los asuntos de espionaje y para
escapar de la captura del enemigo.
El ocultamiento lícito
La vida diaria tiene mil situaciones
donde el ocultamiento de la verdad es habitual por ejemplo en los hogares donde
hay violencia no se le dan los datos al agresor, cuando un niño se enferma se le
“engaña” para que tome la medicina; no se le dice la verdad cuando a alguien se
le quiere dar una grata sorpresa. Si una persona está enferma puede ser
conveniente ocultarle ciertos temas que le podrían preocupar demasiado y poner
en peligro su salud. A un adulto mayor con demencia senil hay que ocultarle
constantemente la verdad para evitar complicaciones.
El ocultamiento ilícito
de la verdad (que podría ser delito)
Los temas de ocultamiento de la verdad
se deben dar en el marco de la honradez, de la nobleza y del sentido común.
En cambio: un contubernio, una conspiración,
un “negociado” ilícito, la decisión de medrar, las coimas, el tráfico de
influencias, el ocultamiento de los precios para un acaparamiento, el no
informar sobre las consecuencias posibles de una medicina, o sobre la calidad
de un producto; el decir medias verdades para ocultar algo, pedir una coima,
sobornar, el cohecho, y muchas otras prácticas ilícitas, son inadmisibles y hay
que erradicarlas cuanto antes.
El mal y la mentira no pueden
permanecer, nada bueno puede salir de allí. El mal se debe quitar por el camino
más corto. Si no se hace así lo malo se extiende y corrompe.
Es muy importante formar bien la
conciencia para que las personas sean honradas y sinceras. Deben mejorar las
personas no los sistemas. Los reglamentos no sirven si las personas no
funcionan bien. (P. Manuel Tamayo)
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