EL SENTIMIENTO NO ES ARGUMENTO
“Se define sentimiento como el estado afectivo del ánimo que es provocado por una emoción hacia una
persona, animal, objeto o situación. Asimismo, sentimiento
también se refiere al hecho de sentir y
sentirse” (Diccionario).
“En el
lenguaje cotidiano, se considera que una persona sentimental es aquella que expresa una particular y
exacerbada sensibilidad y capacidad de conmoción frente a diversas situaciones.
La persona sentimental, al dejarse invadir por sentimientos desmedidos de
ternura, bondad o afectación, encuentra dificultad para actuar con base en la
razón.
En ese caso,
se dice que la persona ha caído en sentimentalismo” (Significados, Diccionario).
“El sentimentalismo también puede entenderse como una
tendencia discursiva o retórica intencional que pretende conmover los
sentimientos de la audiencia” (Significados, Diccionario).
“El propósito
es dirigir la atención hacia determinados propósitos sin intervención de la
racionalidad. Dependiendo del contexto, el sentimentalismo podrá tener un
propósito estético, moral, político o económico. En este sentido, el uso deliberado del sentimentalismo es muy
frecuente en la publicidad, la propaganda política, la religión, los mítines,
el arte y la literatura. Esto quiere decir también que el sentimentalismo puede
actuar como un discurso de manipulación emocional y control social” (Significados,
diccionario).
COMENTARIO
En toda educación humana se debe
combinar el cariño con el ascetismo, que es la relación entre la comprensión al
educando y el respeto que este le debe a quien lo educa. Es una relación de
buen trato, fino, elegante y a la vez sencillo, sin alardes ni disfuerzos, sin
engolamientos ni pedanterías.
Las razones más profundas se transmiten
con las virtudes humanas en un ambiente de paz y armonía, sin alteraciones ni
brusquedades, sin hacer aspavientos ni escándalos. No se puede convencer con el
hígado tocando heridas y pisando callos. Las argumentaciones pierden cuando las
pasiones están elevadas y hay descontrol.
Las personas buenas y
sencillas convencen
El excesivamente emotivo no convence.
Para persuadir con los argumentos hace falta primero que sean verdaderos. Solo
la verdad se puede transmitir con la integridad de una personalidad armónica
que convence. No solo convence el argumento, convence éste con la persona que
lo transmite. El ser humano recto se conmueve sanamente con el esplendor de la
verdad que expresa una persona buena.
La naturalidad del amor es una cabeza
fría que puede razonar con claridad y con el acompañamiento de un corazón
caliente, que es una expresión grande de felicidad y de amor que trasciende
necesariamente para tocar las fibras de otros corazones.
El sentimentalismo es
pura actuación mentirosa
El puramente sentimental es un papel
encendido que calienta un segundo y enseguida se apaga.
El sentimental es un voluntarista que se
esfuerza en victimizarse o enseñar situaciones que muevan los sentimientos de
los ingenuos, imberbes, o puramente sentimentales, que no buscan la verdad, ni
les interesa y solo funcionan con las emociones. Van de emoción en emoción.
Ellos son los que dicen, cuando las cosas se ponen cuesta arriba,
que ya se les acabó el amor y que tienen derecho a otra opción; o nunca
entendieron lo que es el amor o hay muchos grados de malicia en sus corazones. Tampoco
entienden el valor y la trascendencia de un compromiso o de un juramento.
La persona buena y correcta construye
bien sus argumentos, de un modo razonable y convincente. Es lo que se requiere
para que un trabajo camine bien y una sociedad funcione.
No se puede caminar bien cuando las
personas tienen como argumento lo que es más placentero o lo más conveniente
para sus intereses, sin tener en cuenta la justicia, la moral y la verdad.
La complicidad de los consensos sin una
honradez de fondo es desagradable desde el punto de vista humano y genera
situaciones de informalidad que están en el umbral de la corrupción.
Se crean así situaciones falsas con una “normalidad”
que es totalmente indecente y que clama al Cielo.
Cuando predomina el sentimentalismo en
una sociedad se cae fácilmente en victimizaciones e hipocresías que podrían
generalizarse en personas sensibles que van buscando situaciones favorables sin
que tengan que esforzarse demasiado para conseguir algo.
Si eso no se corrige tendremos una
sociedad mediocre que no podrá salir del “pantano” en que se encuentra por los
enredos nefastos de la informalidad. (P. Manuel Tamayo).
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