sábado, 14 de septiembre de 2024

ESPERANDO AL PAPA EN CANAL 9

Años 1984 y 1985

El año 84 fue de grandes expectativas por la inminente venida del Papa al Perú anunciada para el verano del 85. En Lima preparamos todo con tiempo para que mucha gente, especialmente los más jóvenes, puedan estar cerca del Papa y consigan mejorar sus compromisos como buenos cristianos.

Hubieron varios encargos que ayudaban a que la gente se involucrara más: fabricación de banderolas, chapas con la imagen del Papa, se proyectaron sono visos de los viajes anteriores, y en la av Salaverry, en los muros externos del club Law Tenis, muchos jóvenes fabricaron un mural con dibujos alusivos a la venida del Papa, frente a la Nunciatura se colocó un monumento con una paloma y abajo un rosario gigantesco.

Algunas chicas estuvieron encargadas de preparar las sacristías donde el Papa se iba a revestir en los distintos lugares donde se iba a celebrar la Santa Misa. Se hicieron, por ejemplo, manutergios y purificadores para la ocasión con los distintivos papales.

 

Un proyecto para la visita del Papa en la televisión

El 84 era el sacerdote del Centro Cultural Tradiciones. Un día vino a mi casa el ingeniero Pablo Ferreiro, que era director regional del Opus Dei en el Perú, y me animó a que me presentara a un canal de televisión para asesorar en la programación de todo los que se refería a la visita del Santo Padre al Perú.  Me asustó la propuesta, porque no tenía ninguna experiencia, pero añadió al instante: “no te preocupes porque yo tengo un amigo que es dueño de una agencia de publicidad y le he pedido a él que te ayude y que se presente al canal contigo. Además, Lucho Silva Santisteban, que es supernumerario, está en el directorio de Canal 9 y le he conversado para que ustedes entren a esa televisora para preparar la venida del Papa”

Ese encargo no era para un trabajo remunerado, era todo ad honorem, sin cobrar un centavo. Tratándose del Papa Juan Pablo II lo acepté con mucho cariño.

 

Conocí a Fernando Málaga

Me presentó a Fernando Málaga, que era dueño de la agencia de publicidad “Tempus”, publicista y católico ferviente, con una familia muy unida y con un afán apostólico bastante grande. Nos hicimos amigos enseguida y esa amistad duró toda la vida. Fernando falleció de una fibrosis pulmonar el año 2018.

Me reuní con Fernando en Tradiciones y juntos hicimos un plan de programación para presentarnos a Canal 9, una televisora joven que había sido recuperada cuando retornó la democracia, después del septenato del General Velasco Alvarado.

El directorio del Canal lo dirigía la empresa constructora de Tizón y Bueno y uno de la directiva era Lucho Silva Santisteban, que nos facilitó la entrada.

El día que llegamos nos recibió Pablo Documet le explicamos el propósito que teníamos y le enseñamos el material: fotos y videos, de los viajes anteriores del Santo Padre. Nos citó otro día para grabar con nosotros un video de ensayo.

El día de la cita, Pablo nos explicó, delante de una cámara, cómo teníamos que dirigirnos a los televidentes, allí aprendimos a manejarnos para llegar bien a los telespectadores.

 

Los programas previos

Nos explicaron que durante la estancia del Papa en el Perú las transmisiones serían en vivo, pero antes vendría bien sacar al aire un micro programa de preparación, que saldría a fin de programación.

Pablo me presentó a Oscar Pancorvo y con él hicimos un micro programa que llevaba un nombre muy sugestivo: “Esperando al Papa”, que empezó a salir dos meses antes de la llegada del Santo Padre.

Con Fernando Málaga, Diana Celi y Joyce Pardo Figueroa, que nos ayudó especialmente en varias entrevistas y en la conducción de los micro programas, iniciamos nuestra aventura en Canal 9. Hicimos varias entrevistas, con la ayuda del equipo de prensa, para colocarlas en los entretiempos durante la visita del Papa.

 

La elaboración de los programas

Varias ediciones estuvieron a cargo de José Campos, que trabajaba en el Switcher, con él aprendí a editar, fue un extraordinario colaborador, y admiraba a Juan Pablo II.  José ha fallecido recientemente. Que el Señor lo tenga en su gloria.

Mi programa dependía del equipo de Prensa que dirigía el prestigioso periodista Julio Higashi. Desde su oficina nos facilitaron los camarógrafos, los reporteros y una unidad móvil para realizar entrevistas en la calle.

Teníamos cronograma con fecha incluida y nos lanzamos a trabajar. Realmente fue un trabajo agotador, menos mal que el canal organizó un campeonato interno de fulbito para distraernos un poco y que pudiéramos construir entre nosotros un grupo sólido y estable.

Por otro lado, Fernando Málaga consiguió un espacio en Radio Unión, que en esa época era la emisora más potente del Perú, y tuvo un programa que se llamó “Caminando con el Papa”

Yo estaba asombrado de todo lo que pudimos conseguir en unos pocos días. Los del canal, cuando nos vieron llegar, se imaginaron que Fernando y yo éramos expertos en los campos mediáticos. Creo que entramos con el pie demasiado alto, pero, en fin, ya estábamos dentro y había que tirar para adelante.

 

Mis amigos de Canal 9

Desde el inicio me di cuenta que lo más importante era lograr una buena amistad con el personal del canal y sobre todo con los de prensa.

Muy temprano, por la mañana, me iba al canal para conversar con Julio Higashi que tenía a su cargo “Noticiero del 9”. En poco tiempo nos hicimos buenos amigos. Me pidió que al final del noticiero hiciera, cada día, un comentario sobre la venida del Papa, y así fue, hasta que pude tener un programa propio.

Con Julio conversábamos de todo. Un día me contó que lo había casado, muchos años atrás, Mons. Enrique Pélach, cuando era sacerdote y que le tenía gran admiración y cariño. Él además estaba entusiasmado con la venida del Papa y encontraba en mi, por ser sacerdote, un apoyo, para él, para su personal y para la asesoría en los programas del canal sobre el Santo Padre. 

 

Todos vibraban con San Juan Pablo II

En los ambientes del canal crecía una gratísima expectativa, era la primera vez que un Papa venía al Perú y quizá ninguno había tenido la oportunidad de tenerlo tan cerca. Todos éramos muy jóvenes, la media de edad estaría en los 30 años, con excepción de Julio, Fernando Málaga y algunos pocos, que eran mayores que nosotros.

Hicimos muchas entrevistas con Diana Celi y Joyce Pardo Figueroa, que salieron al aire durante la vista del Santo Padre y los meses subsiguientes en un programa que se llamó: “Recordando al Papa”

En esos meses (finales del 84 y verano del 85), me hice amigo de más gente del canal: Pablo Documet, Eduardo Guzmán, Elvira de la Puente, Orlando Sacha, Gonzalo Iwasaki, Luis Bordo, Pancho Bordo, Luis Bendezú, Aldo Morzán, Oscar Pancorvo, Viviana Ferreyros, Eduardo Cáceres, Giannina Scavino, Gonzalo Von Hesse, Lenin Reyes, Leticia Carreras, Pancho Bordo, Rafael Caparros, Ricardo Gamarra, Pilar Higashi, Susie Sato, Giannina Scavino, Gonzalo Von Hesse, Patsy Adolph, Viviana Ausejo, María Claudia Zavalaga, Federico Anchorena, María Teresa Braschi, Javier Carmona, Ciurliza, entre otros que ahora no recuerdo.

 

Un magnífico equipo de gente joven

Éramos un equipo excelente de jóvenes muy bien dispuestos, en un ambiente familiar de respeto y amistad. La venida del Santo Padre nos aglutinó para trabajar unidos en las distintas situaciones que se presentaban en los lugares donde estuvo el Papa, en la costa, en la sierra y en la selva. 

Todo era trabajo y amistad, un ambiente de camaradería muy grato, que recordamos con cariño. Además, tuve la oportunidad de ayudar a muchas personas en la orientación de sus vidas cuando se acercaban a pedirme un consejo, motivados por la visita del Santo Padre.

Se notaba claramente que la Providencia, a través del Vicario de Cristo, tocaba corazones y se producían muchas conversiones. Incluso en las mismas oficinas del canal se tuvo que instalar, momentáneamente, un confesionario. Fue increíble lo que vivimos en esos días.

 

Los dueños del canal

En poco tiempo la directiva del canal cambió de Tizón y Bueno a Vera Gutiérrez, que era otra empresa constructora. Hacía cabeza en el canal Julio Vera Gutiérrez que trabajaba con su hijo y también con Domingo Palermo, ellos dirigían el canal asesorados por un mexicano, de apellido González, que nunca pudimos ver ni conocer, pero nos enteramos que tenía bastante peso para la toma de decisiones.  (P. Manuel Tamayo).

 

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