LA
ARROGANCIA SAFIA DEL MACHISMO
“Las imágenes que los
medios de comunicación occidentales ofrecen de la mujer son, con demasiada
frecuencia, degradantes y humillantes. El cuerpo de la mujer se trata como una
mercancía que satisface el placer depravado de algunos hombres. La prostitución
organizada hace de la mujer un objeto comercial”…. Hay placeres que desunen,
dividen, separan y dispersan el centro de nuestro ser”
(Cardenal Robert Sarah, “Dios o nada” pp. 241 -256).
COMENTARIO
Aunque la prostitución y el abuso contra las mujeres aparece en
todas las épocas de la historia, nada puede justificar que se siga haciendo o
que se considere como una actividad normal de la vida humana. Hay males que hay
que erradicarlos por completo porque degradan al hombre corrompiéndolo
totalmente y solo producen tristeza y situaciones terribles de violencia entre
unos y otros.
A los padres de familia les corresponde luchar para que la
pandemia machista no corrompa la pureza y decencia de sus hijos jóvenes. Sería
un penoso y grave error que un padre “empujara” a sus hijos adolescentes a
tener salidas impropias pensando que así serán más hombres. El fomento del
“machismo” ha traído como consecuencia la degradación de la sociedad en lugares
donde se ejerce la prostitución como si fuera una actividad normal por la que
todos deberían pasar para desfogar sus pasiones. Permitir que los jóvenes abusen
de las mujeres para un placer corporal sería como tolerar la delincuencia.
Las relaciones sexuales impropias entre chicos y chicas los
denigra como personas y los llena de motivaciones egoístas. Hoy es muy penoso
ver una mujer tentadora y quiere hacer caer al hombre para tenerlo dominado por
el sexo. Estas situaciones de bajeza humana que ocurren en todos los sectores
de la sociedad hay que erradicarlas de un modo definitivo. Mienten quienes
dicen que es imposible lograr una sociedad de personas que vivan la castidad y
que se cuiden de no tener relaciones sexuales hasta el matrimonio.
Cuando machismo imperante trastoca las conciencias contribuye
también al aumento de la violencia doméstica, (el hombre que le pega a su mujer), y está llegando extremos nunca vistos, con el aumento del
feminicidio en todo el mundo.
Las autoridades deberían ser más drásticos para dar medidas
contra la prostitución, con el fin de evitar la corrupción de los menores, paralelamente los padres de familia con
la ayuda de los colegios tendrían que ponerse de acuerdo para orientar y formar
bien a los chicos y conseguir que no caigan en ambientes permisivos de
inmoralidad, que son abundantes en la sociedad contemporánea.
No se debe olvidar que el modelo perfecto de mujer es la Virgen
María. Ella tiene la pureza del amor limpio de una madre que merece respeto y
admiración. Al hombre le corresponde cuidar a la mujer con verdadera delicadeza
para que su amor no se manche y sea siempre limpio como el del la Virgen y el
de las santas mujeres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario