miércoles, 8 de febrero de 2017

SESGO MORAL POR INTERESES POLÍTICOS

Algunos sesgos históricos que esconden la verdad por intereses políticos y económicos, (el poder, el oportunismo y el placer como motivaciones de fondo).

A Pinochet se le acusa de asesino y a Morales Bermúdez se le quiere dar cadena perpetua por el plan cóndor, en cambio Fidel Castro muere tranquilo en su país y su hermano sigue siendo el presidente; al mismo tiempo existe en el mundo un silencio mediático con respecto a las atrocidades que cometieron con el alicaído pueblo de Cuba; por ejemplo Fidel mandó al pelotón de fusilamiento a más de 5, 700 cubanos.

En el Perú se ha defendido, a capa y espada, los derechos de los terroristas en la guerra de sendero luminoso y no se defendió, con la misma fuerza, los derechos de los soldados y policías caídos en las contiendas.

En la historia universal encontramos que los historiadores y el poder mediático no dicen mucho de Stalin, y fue peor que Hittler. Con Stalin las muertes totales desde 1930 a 1956 ascienden a 1.606.748, incluyendo prisioneros comunes y políticos. Hay que tener en cuenta que este dato no incluye más de 800.000 ejecuciones de “contrarrevolucionarios” durante el período del Gran Terror, ya que fueron llevados fuera del sistema de campos y ajusticiados por separado.

Últimamente a las manifestaciones multitudinarias pro vida que hubieron en New York, París y Lima, el poder mediático las silenció para minimizarlas, en cambio las de la defensa de la mujer, o las que estuvieron a favor de la ideología de género,  las agrandó como si fueran multitudinarias, siendo realmente grupos muy reducidos.

COMENTARIO

Es evidente la existencia del sesgo ideológico contemporáneo de grupos de poder que quieren conducir el mundo de acuerdo a sus intereses particulares, sin tener en cuenta los criterios morales que deben regir como derecho de las personas para que todo se oriente de acuerdo a la verdad.
Estos grupos, apoyados por el poder mediático, mienten descaradamente para conquistar el apoyo de la opinión pública a sus insanos proyectos.

La verdad es una y debe ser igual para todas las personas, en todas las épocas y lugares del mundo. Se educa para que la conozcan y todos tienen el deber de buscarla para realizarse como personas, y así conseguir ser libres y felices. Los que no conocen la verdad son prisioneros de la ignorancia, que es el peor de los males.

La mentira, que es una deformación de la verdad, afecta negativamente: al mentiroso y al que cree al mentiroso. Hay mentiras que están arraigadas en los contextos sociales y que se presentan como si fueran verdad, simplemente porque unos hombres se han puesto de acuerdo, por intereses políticos o económicos, de hacer creer que las cosas tienen que ser como ellos las están pintando.

Felizmente que con el tiempo las cosas se aclaran, entonces nos encontramos con enfoques, calificaciones y aseveraciones de situaciones pasadas, que no responden a la realidad de los hechos y otras donde se acusa y censura a unas personas y se guarda silencio y no se dice nada de otras, que al menos merecían la misma calificación de censura.

Cada día es más evidente, para las grandes mayorías, la existencia de un consenso generalizado de la población con posturas que indican unas tendencias de fondo motivadas por esos grupos de poder.
Las persecuciones contra los valores fundamentales de las personas tienen su origen en el pecado, que el hombre no ha combatido a su debido tiempo, es entonces cuando crecen las aspiraciones de poder y de placer, se hacen más fuertes y tienden a extenderse, hasta que llega el momento en el que el hombre pierde la cabeza y no tiene escrúpulos para dar combazos a las estructuras fundamentales del ser humano, porque encuentra en ellas un obstáculo para sus intereses insanos de poder y placer.

No todo lo que se escribe en la historia responde a la verdad. Querer aprobar la verdad política, (engendro del relativismo), es una majadería que no puede justificar las apreciaciones que se tejen con mentiras, por “motivos políticos”, que aparecen en innumerables artículos periodísticos, en una variedad de revistas de opinión y en ediciones de programas de televisión parametrados con una línea de consenso (extremadamente liberal) hacia los antivalores, como un modo moderno de vivir.  

Estos grupos de poder afirman categóricamente que son libres para dar a conocer la verdad y que respetan todas las tendencias. Muy orondos y con gran desparpajo dan espacios a los opositores en sus publicaciones, para que publiquen lo que quieran y así nadie les dice que no están abiertos a todas las posturas y tendencias. Lo que realmente buscan es tratar de machacar y a fusilar despiadadamente a los que no piensan como ellos.

Han llegado al extremo de negar las verdades más elementales que el ser humano necesita para vivir feliz y libre, dando cabida a un liberalismo atroz y grosero donde todo vale y no importa nada.


Las consecuencias las estamos viendo en la degradación social que está destrozando a las personas en un mundo repleto de antivalores, (P. Manuel Tamayo)

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