PODERES PODRIDOS
“Como mafia nos referimos a
las organizaciones criminales que se dedican al crimen organizado o aquellos grupos que defienden intereses económicos sobrepasando lo establecido por
la ley” (Diccionario).
“La noción de contubernio, que tiene su
fuente etimológica en el latín (contubernĭum), se utiliza para nombrar a un acuerdo o una asociación que resulta
censurable o indigna. El término puede aplicarse sobre pactos ilícitos,
conspiraciones u otros entendimientos que merecen repudio” (Diccionario).
La delincuencia es la acción de delinquir de quien comete delito
(quebrantamiento de la ley). La delincuencia está vinculada a personas que
violan las leyes y al conjunto de los delitos, (Diccionario).
“Corrupción
es la acción y el efecto de corromper, el proceso de quebrar deliberadamente el
orden, tanto ética como funcionalmente, para beneficio personal. Además de que
el corrupto comete una acción ilegal, también presiona u obliga a otros a
cometer tales actos, (Diccionario).
COMENTARIO
Cada persona es responsable de su propia vida y de las decisiones que tome, sin embargo, es necesario advertir que muchos se encuentran hoy bastante desorientados, con el riesgo de perderse en un futuro sin rumbo que los lleve al descalabro.
La tierra no es ni será nunca un paraíso a pesar de los bellísimos
paisajes que tiene. Son los seres humanos los que la manchan con las malas
conductas que ocasionan terribles conflictos.
Contemplamos hoy un carrusel
de pretensiones egocéntricas adornadas con promesas y juramentos que engañan a
imberbes, a ingenuos y la población de una sociedad relativista donde se llama
bien a la oportunidad y mal a no tenerla. Hay una preocupación excesiva en
tener resultados y un olvido a la atención y a la formación de las personas.
Los afanes y apetencias de la individualidad originan conflictos en los
hogares que luego se extienden a la sociedad con peleas callejeras, delincuencia,
corrupción de las instituciones y hasta guerras mundiales.
Los egoísmos individuales, que no
se lograron combatir con la educación, crean mentalidades ambiciosas de
poder, que piensan que están es su derecho y defienden con “las uñas” unos
planes de control para amarrar sus pretendidas ganancias y no soltarlas.
Surgen mafias bien estructuradas con una organización corrupta que
compra conciencias con ofertas sustanciosas para lograr grandes espacios de
poder con una complicidad que pueda durar el mayor tiempo posible.
Muchos, que no pueden conseguir salir adelante con la valía de las
propias virtudes y méritos personales encuentran modos de “destacar” entrando a una mafia donde se puede “triunfar” con el engaño y la complicidad. Los hay de todas las
clases sociales, ricos y pobres, de derechas o de izquierdas.
El modus operandi para avanzar
es sembrar la rivalidad y el odio: “divide
y triunfarás” “miente que algo queda”. Después de conseguir el botín, con
una escenografía de “legalidad” viene la repartija.
Los que se unen y se cubren para salir airosos suelen tener trayectorias
discutibles y dudosas. No son amistades del amor humano sino de la complicidad,
“amistades políticas” para defender lo que es “políticamente correcto y no la
verdad. Esas falsas amistades se fundamentan en los negociados que surgen del
dinero mal habido.
En estas mafias donde hay elementos de todos los pelajes hay también
discusiones y traiciones porque la ambición del poder dispara las iras y las
venganzas.
Esta podredumbre humana cae como un aluvión de piedras y lodo encima de
los pueblos y las ciudades destruyéndolo todo. Ya no cuentan los títulos académicos,
las leyes establecidas, los logros de una sociedad organizada para lograr el
bien común de todos.
Cuando los seres humanos se corrompen, todo está corrompido. Las leyes y
los reglamentos son un “saludo a la bandera”,
algo para tener en cuenta en los discursos, algo que se suele decir dentro del
palabreo, puro floro y nada más. Las
grandes mentiras son sustentadas como verdad por los “grandes especialistas”
corruptos, que elaboran una teoría creíble con retazos de “verdades” fuera de contexto.
Si las autoridades y funcionarios crean una mafia, donde se apoyan unos
a otros, estamos hablando entonces de poderes podridos, que dan asco.
La conciencia siempre nos enseña y nos reclama para hacer el bien y
evitar el mal; para hablar claramente cuando tenemos que advertir algo y no
callar. Decía San Josemaría Escrivá: “el
infierno está lleno de bocas cerradas”. Nunca
se debe tener miedo de decir la verdad, porque ese es el camino para la
libertad.
La libertad es un derecho fundamental para el desarrollo y el progreso
del ser humano. Es además la condición indispensable para que los seres humanos
se unan para conseguir la ansiada paz. (P. Manuel Tamayo).
No hay comentarios:
Publicar un comentario