ANESTESIA Y DILATA (realismo y esperanza)
“Dilatación es la acción
y efecto de dilatar o dilatarse. El verbo dilatar, por su
parte, refiere a hacer mayor, extender o alargar algo; a propagar; o a diferir
la concreción de una acción” (Diccionario).
“La anestesia moral es: inyectar una
ideología en las masas para dormir su sentido moral. Es un paso necesario para
justificar cualquier medida” (Diccionario).
“La anestesia
moral, puede describirse como la neutralización, mediante justificaciones
ideológicas (es decir, ideas falsas
determinadas por la clase en el poder para conservar el poder), de la grave
repulsión moral frente a las atrocidades y brutalidades perpetradas por el líder.
Un aspecto marcado de este tipo de persuasión ideológica es el hecho de
que se usa para dirigir el odio y la execración de la masa contra cierta clase
de personas” (Leonard
Schapiro).
COMENTARIO
Todo ser
humano es vulnerable aunque pueda demostrar fuerza y valor en muchas etapas de
su vida. Puede suceder cuando tiene una grave enfermedad que lo desestabiliza y
lo saca fuera de combate. Cuando la permanencia del virus o la bacteria ha sido
prolongada le recuperación resulta difícil y complicada. Su trabajo y sus
proyectos quedan postergados por un tiempo impredecible. Tampoco se sabe cómo
va a reaccionar después.
Esta
incertidumbre causada por los males físicos que aquejan a las personas
individuales puede ocurrir en todo un país cuando el virus se extiende y
produce una pandemia. La paralización que se origina es una pérdida que puede
tener graves consecuencias. El restablecimiento resulta lento y crea una
situación de incertidumbre. No se sabe qué va a pasar.
Desestabilización social
Estas
falencias también pueden ocurrir por una desestabilización moral cuando se
produce una crisis a causa de una infección social producida por un virus que
daña la mente de las personas y las confunde. Se pierde la noción de bien y de
mal y el agotamiento generado a nivel social es una suerte de depresión que
paraliza la realización de los mejores proyectos dilatándolos a un futuro
incierto.
Miles de
personas se escapan para no sucumbir por el virus y las otras se rinden
tratando de paliar las tristes consecuencias de una situación tolerada por
agotamiento, con esperanzas sumamente débiles y casi nulas, ante la evidencia
de los hechos consumados de una manera impropia y claramente indecente.
Anestesia paralizante
La anestesia
social sustituyó al oxígeno desde hace años, y los que creían respirar aire
puro eran insensibilizados para no percibir las maniobras ocultas de los
estrategas de un plan invasivo de dominio total. El virus fue extendiéndose
poco a poco y provocó una pandemia que paralizó todo y así pudieron lograrlo
con las distintas cepas que fueron apareciendo un dominio para un exterminio.
Así procede el mal cuando no se combate a tiempo y se extiende por todas
partes.
Combatir el mal con el bien
La salida no
es continuar con el mal y acostumbrarse a él. Nada bueno puede salir de algo
malo. El mal hay que combatirlo siempre.
El
fortalecimiento social es necesario y urgente para combatir el mal, pero nunca
con la mentira y la violencia. Se requiere fe en el poder del bien, que siempre
es más fuerte que el mal y que es además tremendamente difusivo.
Las personas
son buenas, tienen en su interioridad muchas virtudes en potencia y sobre todo
lo que toda conciencia trae: aceptar y difundir en bien, rechazar y combatir el
mal. Esto funciona en los seres humanos, sim embargo nadie puede solo. Todos
necesitamos ayuda.
Hoy, más que
nunca, se requieren voluntarios para la difusión del bien que se ha dilatado
para un futuro que no debe ser muy lejano. Se empieza con la propia vida, “¿Queremos
ser más? ¡seamos mejores y lo lograremos!”
Este debe ser nuestro compromiso para salir adelante con todos. (P. Manuel Tamayo).
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