¿CURRICULUM O PRONTUARIADO?
“El curriculum
vitae es una relación de los datos personales y de la historia académica y
profesional que presenta el aspirante a un cargo, a un puesto de trabajo o a
una plaza académica”, (Diccionario).
“El prontuario tiene por objeto el registro de los
datos filiatorios y la recopilación de los antecedentes penales y
contravencionales de las personas domiciliadas en la provincia o en tránsito en
ella, para determinar sus actividades a los fines de la Policía de Seguridad” (Diccionario).
“El término "prontuariado" lo usamos en Perú,
mayormente, para referirnos a aquella persona que tiene antecedentes policiales. Esto es por el hecho
de que esta persona
cuenta con un "prontuario policial" (un registro de sus actos delictivos) en
las dependencias policiales” (Diccionario).
COMENTARIO
Para que una persona pueda ingresar a un trabajo, a un concurso de
becas, a un equipo deportivo, a una buena orquesta, e incluso a una buena
universidad, debe presentar unos papeles que acrediten su talento y
eventualmente la experiencia que haya tenido en los campos donde solicita su
ingreso.
Las personas que buscan solicitar un ingreso a un trabajo determinado
suelen dejar su cv para que los examinadores de esas entidades evalúen su
solicitud y vean si reúnen las condiciones de idoneidad para el puesto que
desean ocupar. Se agrega además una entrevista para conocer mejor al candidato.
Si todo procede con regularidad se produce el ingreso correspondiente
habiendo escogido a los mejores.
Pero como en todas partes se “cuecen
habas” también suelen entrar otros elementos distorsionadores que impiden
que la elección sea justa y meritoria de acuerdo a las capacidades del
candidato. Ocurre cuando se permite la “vara” y los “tarjetazos” de los amigos,
por nepotismo, o por filiación política.
Incluso dándose esas preferencias los puestos requieren de la idoneidad
del que va a trabajar. A nadie se le ocurre, en su sano juicio, poner una
persona que va a fracasar de inmediato por su ignorancia o por tener un
prontuariado que lo descalificaría de inmediato.
La insana elección de los incapaces con antecedentes
de una conducta delictiva
Cuando unos delincuentes quieren hacer un asalto para robar o asesinar,
no le piden a los cómplices un cv con una trayectoria virtuosa de honradez e
idoneidad. Les interesa más un prontuario de hazañas delictivas: robos, asaltos, muertes.
Les interesa gente que no tenga escrúpulos y sean capaces de todo, gente
que mienta y que deseen por encima de todo el poder, gente resentida que desea
vengarse, gente con odio.
Cuando llegan delincuentes a los mejores puestos, se apoyarán en otros
delincuentes. Nadie más los puede apoyar, y por lo tanto les interesa abrir las
cárceles para dejar libres a los que les puedan ayudar.
Como estos facinerosos suelen tener “rabo
de paja” la disyuntiva para cada uno es la cárcel o el poder. Es un poder
donde todos están “amarrados” por los delitos que han cometido, es entonces
cuando se comprometen a no traicionarse. El traidor es castigado por los
delitos que cometió. Se van contra él sin ninguna misericordia, para
destruirlo.
Los “prontuariados” son salvajes que han perdido la moral, su conciencia
es totalmente laxa y son fanáticos de unos ideales que han conseguido de una
manera brutal e ilícita, sin méritos propios. Solo interesa una ley, la de la
selva, donde el más fuerte (el más
sanguinario) es el más poderoso. Lo vemos en la historia de civilizaciones
donde predomina el terror. Ahora lo estamos observando en los Talibanes.
¿Quién puede defender algo así? No hay más que echar un vistazo a la
historia y a muchas situaciones del mundo actual. A todos nos toca decir la
verdad y defenderla. (P. Manuel Tamayo)
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