martes, 8 de octubre de 2019


LOBOS VESTIDOS DE OVEJA

“La hipocresía puede venir del deseo de esconder de los demás motivos reales o sentimientos. En muchos idiomas, incluido el francés, un hipócrita es alguien que esconde sus intenciones y verdadera personalidad” (Wikipedia).

“La hipocresía consta de dos operaciones, a través de las cuales se manifiesta en los modos simple y combinado: la simulación y el disimulo. La simulación consiste en mostrar algo distinto de lo que se es, en tanto que el disimulo oculta lo que no se quiere mostrar” (Wikipedia).

“El hipócrita muestra lo que desea que se vea, y al mismo tiempo oculta aquello que no quiere que sea conocido por el entorno” (Diccionario).

“Demagogia (del griego δμος -dēmos-, pueblo y γω -ago-, dirigir) es una estrategia utilizada para conseguir el poder político que consiste en apelar a prejuiciosemocionesmiedos y esperanzas del público para ganar apoyo popular, frecuentemente mediante el uso de la retórica, la desinformación, la agnotología y la propaganda política(Wikipedia).

“Quienes cometen actos de demagogia son denominados demagogos. Para ello suelen contar con equipos de profesionales que aprovechan particulares situaciones histórico-políticas excepcionales, dirigiéndolas para fines propios, para ganar el apoyo de la población, mediante mecanismos publicitarios, dramáticos y psicológicos (Wikipedia).

La demagogia puede ser utilizada también para enfrentar poderes legítimamente constituidos, haciendo valer sus propias demandas inmediatas e incontroladas. En este caso el historiador griego Polibio hablaba más propiamente de oclocracia (gobierno de la muchedumbre) como desvirtuación de la democracia (gobierno del pueblo). En este sentido, pensadores como Michael Hardt o Antonio Negri consideran que el gobierno del pueblo es el único sistema democrático real, y cuestionan como demagógicas a las Repúblicas occidentales modernas basadas en la utilización intensiva de los medios de comunicación de masas y la realización de elecciones fuertemente influidas por la demagogia, la falta de educación y la mercadotecnia. (Wikipedia).

El demagogo no necesariamente conduce a las masas a la revolución sino que las instrumentaliza para sus propios fines personales, para proceder, una vez obtenida una amplia aprobación, no ya a un proceso de democratización o de trasformación del sistema sociopolítico, sino a la instauración de un régimen autoritario, del que el demagogo sea el indiscutido y despótico jefe, o al acuerdo con las autoridades y las instituciones existentes con tal que éstas le reconozcan una función indiscutible. De esta manera los mecanismos represivos acentúan, en lugar de disminuir, las características autoritarias del gobierno y de la sociedad, e impiden la toma de conciencia por parte de las masas (Wikipedia).

“La agnotología (del griego γνωσιςagnōsis, "desconocer") (griego γνωτος "desconocido"), y -λογία-logía.es el estudio de la ignorancia o duda culturalmente inducida, especialmente a la publicación de datos científicos erróneos o tendenciosos (Wikipedia).


COMENTARIO

El lobo puede ser cualquier caudillo tirano que estudia la ignorancia del pueblo (agnotología), para poder manipularlo de acuerdo a sus intereses personales o partidarios. Construye todo un andamiaje estructural en un pantano, un monumento efímero, que le puede dar beneficios durante un tiempo engañando a una gran mayoría indulgente e ingenua.

La foto sale bien como si estuviera todo ordenado y bien intencionado. Poco a poco irán apareciendo las grietas y quedará al descubierto el cuentazo que utilizó con los aliados que buscaban prebendas y con los ingenuos que fueron engañados.

Algunos de estos caudillos logran escapar con su botín porque dejaron cómplices que fueron favorecidos por sus malévolas artimañas. Otros son arrinconados por alguna circunstancia que no le fue favorable o por las peleas y odios que surgen de los contubernios donde todo es hipocresía y mentira. Da asco.


Los maquillajes del poder mediático
Vivimos en medio de lobos disfrazados de ovejas y lo peor de todo es que seguimos viendo ovejas y escuchando los discursos de los demagogos de turno. A ellos se suma todo un poder mediático que avanza tejiendo un harapo de inmundicia con la complicidad de las empresas que buscan el dinero por encima de la honradez y de la moral de lo que debe ser correcto y responde a la verdad.

Hay una conspiración mundial para informar de acuerdo a la conveniencia de unas directrices, que imponen unos criterios de opinión que no admiten discrepancias. Ellos son los que tienen la razón y todos deben opinar como ellos. Defienden a los que quieren imponer un estilo de vida a la fuerza y de una manera torpe y grosera. No hay más que ver el tipo de manifestaciones que organizan. Todo lo hacen por “amor a la plata”, al poder y para encubrir entuertos de lo que hicieron mal. Las personas metidas en estos negociados suelen tener rabo de paja.

Los caudillos de la mentira son lobos disfrazados de oveja y las grandes mayorías son como la Caperucita roja.  Cuando este cuento es escenificado, los niños más pequeños intervienen advirtiéndole a la caperucita que no es su abuelita sino el lobo feroz.

Hoy es urgente advertir que el lobo se está disfrazando de abuelita. Las cosas hay que llamarlas por su nombre y no sucumbir nunca a los tramposos que quieren salirse con la suya de un modo ilegal y mentiroso, hundiendo todo lo bueno y noble.

Siempre es necesario luchar para defender la verdad y no sucumbir a la tentación de dejar pasar, como si lo que se quiere construir, sin una sólida base, pueda ser una alternativa. Cuando el mal no se detiene a tiempo el derrumbe es espectacular y con el paso de los años es muy difícil revertirlo.(P. Manuel Tamayo)



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