LOBOS VESTIDOS DE OVEJA
“La hipocresía puede venir del
deseo de esconder de los demás motivos reales o sentimientos. En muchos
idiomas, incluido el francés, un hipócrita es alguien que esconde sus
intenciones y verdadera personalidad” (Wikipedia).
“La hipocresía consta de dos operaciones, a
través de las cuales se manifiesta en los modos simple y combinado: la
simulación y el disimulo. La simulación consiste en mostrar algo distinto de lo
que se es, en tanto que el disimulo oculta lo que no se quiere mostrar” (Wikipedia).
“El hipócrita muestra lo que desea que se vea, y
al mismo tiempo oculta aquello que no quiere que sea conocido por el entorno” (Diccionario).
“Demagogia (del griego δῆμος -dēmos-, pueblo y ἄγω -ago-, dirigir) es una estrategia utilizada para
conseguir el poder político que consiste en apelar a prejuicios, emociones, miedos y esperanzas del público
para ganar apoyo popular, frecuentemente mediante el uso de la retórica, la desinformación, la agnotología y la propaganda política” (Wikipedia).
“Quienes cometen actos de demagogia
son denominados demagogos. Para ello suelen contar con equipos de profesionales
que aprovechan particulares situaciones histórico-políticas excepcionales,
dirigiéndolas para fines propios, para ganar el apoyo de la población, mediante
mecanismos publicitarios, dramáticos y psicológicos (Wikipedia).
La demagogia puede ser utilizada
también para enfrentar poderes legítimamente constituidos, haciendo valer sus
propias demandas inmediatas e incontroladas. En este caso el historiador
griego Polibio hablaba más propiamente
de oclocracia (gobierno de la muchedumbre) como desvirtuación de la democracia
(gobierno del pueblo). En este sentido, pensadores como Michael Hardt o Antonio Negri consideran que el gobierno del pueblo es el único sistema
democrático real, y cuestionan como demagógicas a las Repúblicas occidentales modernas basadas en la utilización
intensiva de los medios de comunicación de masas y la realización de
elecciones fuertemente influidas por la demagogia, la falta de educación y la mercadotecnia. (Wikipedia).
El demagogo no necesariamente conduce
a las masas a la revolución sino que las instrumentaliza para sus propios fines
personales, para proceder, una vez obtenida una amplia aprobación, no ya a un
proceso de democratización o de trasformación del sistema sociopolítico, sino a
la instauración de un régimen autoritario, del que el demagogo sea el indiscutido
y despótico jefe, o al acuerdo con las autoridades y las instituciones
existentes con tal que éstas le reconozcan una función indiscutible. De esta
manera los mecanismos represivos acentúan, en lugar de disminuir, las
características autoritarias del gobierno y de la sociedad, e impiden la toma
de conciencia por parte de las masas (Wikipedia).
“La agnotología (del griego ἄγνωσις, agnōsis, "desconocer") (griego ἄγνωτος
"desconocido"), y -λογία, -logía. es
el estudio de la ignorancia o duda culturalmente
inducida, especialmente a la publicación de datos científicos erróneos o
tendenciosos (Wikipedia).
COMENTARIO
El lobo puede ser cualquier caudillo tirano que
estudia la ignorancia del pueblo (agnotología), para poder manipularlo de acuerdo a sus intereses personales o
partidarios. Construye todo un andamiaje estructural en un pantano, un monumento efímero, que le puede dar
beneficios durante un tiempo engañando a una gran mayoría indulgente e ingenua.
La foto sale bien como si estuviera todo ordenado y bien intencionado.
Poco a poco irán apareciendo las grietas y quedará al descubierto el cuentazo que utilizó con los aliados que
buscaban prebendas y con los ingenuos que fueron engañados.
Algunos de estos caudillos logran escapar con su botín porque
dejaron cómplices que fueron favorecidos por sus malévolas artimañas. Otros son
arrinconados por alguna circunstancia que no le fue favorable o por las peleas
y odios que surgen de los contubernios donde todo es hipocresía y mentira. Da
asco.
Los maquillajes del poder mediático
Vivimos en medio de lobos disfrazados de ovejas y lo peor de
todo es que seguimos viendo ovejas y escuchando los discursos de los demagogos
de turno. A ellos se suma todo un poder mediático que avanza tejiendo un harapo
de inmundicia con la complicidad de las empresas que buscan el dinero por
encima de la honradez y de la moral de lo que debe ser correcto y responde a la
verdad.
Hay una conspiración mundial para informar de acuerdo a la conveniencia
de unas directrices, que imponen unos criterios de opinión que no admiten
discrepancias. Ellos son los que tienen la razón y todos deben opinar como
ellos. Defienden a los que quieren imponer un estilo de vida a la fuerza y de
una manera torpe y grosera. No hay más que ver el tipo de manifestaciones que
organizan. Todo lo hacen por “amor a la plata”, al poder y para encubrir entuertos de lo que hicieron mal. Las
personas metidas en estos negociados suelen tener rabo de paja.
Los caudillos de la mentira son lobos disfrazados de oveja y las
grandes mayorías son como la Caperucita roja.
Cuando este cuento es escenificado, los niños más pequeños intervienen
advirtiéndole a la caperucita que no es su abuelita sino el lobo feroz.
Hoy es urgente advertir que el lobo se está disfrazando de
abuelita. Las cosas hay que llamarlas por su nombre y no sucumbir nunca a los
tramposos que quieren salirse con la suya de un modo ilegal y mentiroso,
hundiendo todo lo bueno y noble.
Siempre es necesario luchar para defender la verdad y no sucumbir
a la tentación de dejar pasar, como si lo que se quiere construir, sin una sólida base, pueda ser una
alternativa. Cuando el mal no se detiene a tiempo el derrumbe es espectacular y
con el paso de los años es muy difícil revertirlo.(P. Manuel Tamayo)
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