martes, 23 de junio de 2020

PROTOCOLOS PARA SILENCIAR A MARÍA

“He aquí la esclava del Señor, hágase en mi según tu palabra”, (Luc 1, 3-4).

“Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira cómo tu padre y yo, angustiados, te buscábamos. Y él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que es necesario que yo esté en las cosas de mi Padre? Pero ellos no comprendieron lo que les dijo" (Luc 2, 41-52).

«No tienen vino.» (Juan 2, 3)  ….. "«Hagan lo que él les diga.»" (Juan 2, 5)

A lo largo de la historia la Virgen ha tenido varias apariciones. Todas han sido una advertencia de la Madre para que los hombres se porten bien. Ha pedido penitencia y ayuno, el rezo del Santo Rosario, la devoción eucarística, la comunión, rezar por el Papa y los sacerdotes, cuidar y querer a la familia, el amor a los sacramentos. En los santuarios marianos ha habido conversiones, milagros, frecuencia a los sacramentos especialmente confesiones y adoración Eucarística.

Al acabar la Primera Guerra Mundial y crearse Checoslovaquia, en 1918, durante 3 años fueron destruidos bastantes monumentos católicos… En ese contexto, anarquistas, socialistas y nacionalistas checos derribaron la Columna de la Virgen María de la Ciudad Vieja de Praga, que se había levantado en 1650 por devoción del pueblo de Praga. Esta columna fue una de las columnas marianas más antiguas de Europa, junto con las de Roma, Múnich y Viena. Ha pasado más de un siglo desde la destrucción del monumento, y ahora la Virgen y su columna han vuelto a la plaza, como fruto de más de 20 años de esfuerzos e ilusión del escultor checo Peter Váña y una asociación que ha insistido en levantar un nuevo monumento” (Fundación Cari Filii).


COMENTARIO

En muchos lugares del mundo suele ocurrir que las personas que hablan demasiado inventan cosas para tapar otras, quieren convencer aunque no digan la verdad, para tener a la gente a su favor, ganar puntos de simpatía, o tal vez poder utilizar a las personas para los fines que ellos se proponen.
En cambio las personas que dicen la verdad suelen ser escuetas a la hora de hablar, son además ejemplo y testimonio de una vida coherente y recta. Así fue la Virgen María, decía lo que tenía que decir, sin palabreos ni florituras, tanto para preguntar, indicar o responder a las preguntas que le hacían.

Por la fe sabemos que la Virgen fue concebida sin pecado original y que vino al mundo para ser la Madre de Dios y corredentora para la salvación de los hombres. Quien se acerca a María encuentra fácilmente el camino de la salvación que lo lleva al Cielo.

Al diablo no le gusta la Virgen. En el Génesis, después de la caída de nuestros primeros padres Adán y Eva, el Señor le dice a la serpiente (que era el diablo): “una mujer te aplastará la cabeza” y en el Apocalipsis, el último libro del Nuevo testamento, vemos que María le aplasta la cabeza al dragón, (al diablo). La Virgen gana la batalla.


La lucha entre el bien y el mal
En el mundo hay una lucha entre el bien y el mal y ambos tienen sus seguidores. Al diablo no le gusta nada el papel de la Virgen y busca corromper al hombre para que éste rechace la virginidad y así se apartará de la Virgen y del camino que lo lleva al Cielo. Es por eso que Jacinta, una niña vidente de Fátima, antes de morir dijo que la mayoría de personas condenadas en el infierno están por los pecados de la carne.




El diablo le quiere tapar la boca a la Virgen y busca seguidores que le ayuden a eliminar la religión del mundo. Estos seguidores del poder del mal son ambiciosos que se unen en grandes negociados usando los poderes del mundo para quitar a Dios y la moral cristiana con dos ideologías que parecen opuestas, pero que se juntan en el mismo objetivo: el comunismo y el liberalismo absoluto.

Ya se pueden ver, con más claridad, los destrozos que están ocasionando estas ideologías en muchos países. Atacan sin escrúpulos las costumbres cristianas y buscan que desaparezca la familia tradicional.


Manifestaciones extraordinarias de la Virgen a favor de los hombres
La Virgen, con sus manifestaciones extraordinarias, en las apariciones, para salvar al hombre, se ve dejada de lado por los poderes del mundo y por mucha gente que piensa que la ortodoxia de la vida cristiana no va con lo que ella anuncia.

Las autoridades eclesiásticas reconocen, en muchas apariciones, que nada se opone a la doctrina de la Iglesia pero son extremadamente prudentes para darle más realce a esos acontecimientos sobrenaturales.

Es que la Iglesia es guardiana de las Sagradas Escrituras y de la Tradición, allí se encuentra todo lo que el fiel necesita para salvarse. Para los sucesos sobrenaturales extraordinarios, la Iglesia siempre ha sido muy prudente en pronunciarse.

Por ejemplo, para decidir sobre la santidad de vida de una persona hay todo un proceso que lleva años de estudio, con los datos de su vida, los testimonios y la petición de los fieles que piden el reconocimiento de la Iglesia; lo mismo ocurre con las apariciones.

De las 2,500 apariciones que han habido en el mundo, la Iglesia Universal aprobó 16 y la autoridad diocesana: 28, Hay varias apariciones que están en estudio como Garabandal y Medugorje, por ejemplo.


Las persecuciones contra el catolicismo continúan
Al margen de estas consideraciones, sí es importante advertir, que hay una persecución mundial contra la Iglesia y los valores de la moral cristiana.

Es una campaña movida por algunos empresarios de mucho dinero, políticos, algunas autoridades vigentes en sus cargos y coludidas con siniestros planes de algunos gobiernos, todos ayudados por un poder mediático alineado con esos objetivos, y con la bandera de la libertad.

Como paradoja habría que decir que esas ideologías juntas, hacen un pensamiento único que es exigido como norma de criterio mundial. El que no piense como ellos queda descalificado.


Mentalidad ecléctica
Además el modo de pensar de las grandes mayorías corresponde a una mentalidad ecléctica propia del relativismo que se presenta de un modo amable, para aceptar los cambios que se deben hacer en nombre de la libertad y de la ciencia.

No tienen en cuenta las exigencias de la verdad que están escritas en la antropología cristiana; es más, les molesta que un cristiano defienda lo que la Iglesia siempre ha enseñado para la conducta de las personas, y que está fundamentado en las Sagradas Escrituras y en la Tradición.

El relativismo contemporáneo, que oculta la verdad, encuentra razones para reinventar un modo de vivir que sea como un paraíso de igualdad. Ya Santo Tomás Moro había escrito hace siglos “La Utopía” demostrando que ese paraíso terrenal nunca llegaría a ser real.

Los comunistas piensan que un gran Estado que controle todo, es la solución para evitar las desigualdades entre los seres humanos; y los liberales, que se van al otro extremo, piensan que todo lo arregla la ley de la oferta y la demanda.

Los eclécticos relativistas de hoy creen que la solución está en una mezcla de las dos ideologías: luchar como comunistas con ideologías de izquierda, y vivir como liberales gozando del materialismo, con una economía capitalista. A estos se les suele llamar “caviares” y lamentablemente la mayoría se deja conducir por este modo de pensar y proceder.

Con estas estas ideologías en boga, la Virgen María del Evangelio y sus apariciones resultan peligrosas. A los relativistas les gustaría que el modelo de mujer sea liberal y permisivo, que ellas no se metan a corregir las conductas de las personas, o en todo caso que estén siempre dispuestas para ayudar con el desarrollo de sus facultades, y en las mismas condiciones que los hombres, a la sociedad contemporánea. Hoy se quiere que la mujer sea líder y que no se deje someter por nadie.

Los protocolos para silenciar a María son tácitos y responden a una mentalidad de consenso de una sociedad relativista que esconde constantemente la verdad y va arreglando situaciones de acuerdo a la conveniencia de los planes trazados en busca de ese “paraíso”

Las exigencias de la moral que recuerda la Virgen, y que son enseñadas por la Iglesia, resultan difíciles en una sociedad que quiere huir de la Cruz y del sacrificio que lleva consigo la vida cristiana.
Si Nuestra Madre del Cielo nos pide hacer lo que Jesucristo nos dice y Él nos invita a negarnos a nosotros mismos para llevar la Cruz y así poder seguirle, el mundo relativista no quiere oír eso y mucho menos cuando se anuncia un castigo por la mala conducta de los hombres. Se quiere llegar al Tabor sin pasar por la Cruz.

El rechazo de la Cruz trae serias complicaciones, porque es el rechazo de Dios. Si se expulsa a Cristo de la sociedad reina el pecado y con él las aberraciones humanas que causan el descalabro y la destrucción. El hombre con sus odios se va contra todo. Es lo que vemos ahora.

La Virgen nos advierte para que cambiemos de conducta abriéndole las puertas de nuestro corazón a Jesús, que viene a rescatarnos.

Los que rezamos, pidamos con fuerza, para que el mundo escuche las advertencias de nuestra Madre del Cielo, (P. Manuel Tamayo).



No hay comentarios:

Publicar un comentario