ASPIRACIONES ESTÓICAS
“El estoicismo es la capacidad o la fuerza de voluntad de un individuo
para controlar sus sentimientos o emociones. Alguien estoico, por lo tanto, se mantiene firme ante la adversidad”.
COMENTARIO
Vivimos en una época
donde las sensibilidades se han disparado por todas partes. Un pequeño error
que se cometa pude hacerse enorme y difundirse por todas partes. Las personas
hoy, se tienen que cuidar mucho, especialmente las autoridades, para no soltar
un comentario que pueda herir a alguien y se origine un escándalo mayúsculo.
En algunos países
manifestar en público una creencia religiosa puede considerarse como un
atropello a la libertad. Algunos han sido sancionados drásticamente y otros han
perdido sus puestos cuando han querido enseñar algún punto doctrinal que se
considere lesivo para un grupo de personas que estarían en falta.
Guardarse por cobardía
Es lamentable encontrar
personas que renuncian a querer enterarse de las cosas que suceden en su país y
en el mundo y optan por no leer los diarios, no acudir a los medios y cerrar
los ojos frente a la realidad. Para no sentir indignación o pena prefieren no
estar enterados y vivir al margen.
Las grandes mayorías
aspiran a tener una piel gruesa o una caparazón que los proteja frente a los
embates de la inmoralidad y corrupción reinante. Son aspiraciones estoicas,
para perder la sensibilidad y poder seguir adelante como si nada pasara.
Cuando
los jefes desaparecen
La falta de justicia y
la actitud permisiva de unas autoridades que dilatan los juicios y dejan que la
corrupción continúe genera a la larga, en las grandes mayorías, una huida de la
realidad para no pasarla mal y buscarse distracciones que ejercen el efecto de
una anestesia. Muchos han perdido la energía y viven “sin pilas”
Se está formando, a la larga, una sociedad estoica, que
todo lo soporta y no reacciona, una sociedad de perdedores resignados y flojos,
que no hacen nada, ni tampoco les importa demasiado. Una sociedad de personas
que se cierran en grupitos donde solo
ven sus intereses personales y familiares y les importa poco la surte de todo
un país. Una sociedad atomizada con individualidades estoicas, que pueden
criticar, pero que no resuelven, porque tienen miedo y hasta pánico.
Reacción urgente
Para mejorar no basta
con saber que se está mal, es preciso luchar con denuedo y unirse renunciando a
beneficios personales, para la conquista de una situación viable con personas
idóneas y probas.
Hay que seguir rezando
para que vengan tiempos mejores con mejores personas, que son las que están
haciendo falta para que la sociedad camine. (P.
Manuel Tamayo).
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