LA DÉCADA DEL GRAN ESTIRÓN
El
Opus Dei en el Perú: crecimiento en los años 80
Si
cuando vino San Josemaría al Perú, el Opus Dei en esta región cumplía la
mayoría de edad, los años 80 fueron para nosotros, los de la madurez y
expansión.
El
82 el Papa Juan Pablo II había erigido el Opus De en prelatura personal. Don
Álvaro del Portillo nos decía que el camino se había convertido en una
autopista y ahora podíamos correr más rápido.
Crecimiento
y expansión
Las
expansiones y el crecimiento los vimos a lo largo de esos años en todo el
mundo.
Las
vocaciones en el Opus Dei se multiplicaron en todas partes. Fueron muchos
chicos los que pidieron la admisión en “Olivares” y en otros centros.
La
labor con sacerdotes, de la sociedad sacerdotal de la Santa Cruz, iba en
aumento, con la ordenación de sacerdotes peruanos, en los seminarios donde
había obispos del Opus Dei.
La Virgen del
Campus en la UDEP
En Piura la tarde del
miércoles 17 de noviembre de 1982 fue inaugurada y bendecida la ermita de la Sagrada
Familia que preside el campus de la Universidad de Piura.
Se trataba de un acontecimiento
especial; su santidad Juan Pablo II envió su bendición. Lo hizo a través
de una misiva dirigida a don Álvaro del Portillo, a la sazón, gran canciller de
la Universidad de Piura.
La noche anterior había
‘llovido a cántaros’, era el preámbulo del fenómeno El Niño de 1983. Sin
embargo, nada impidió la inauguración de la Ermita, engalanada con las
imágenes, a tamaño natural, de la Virgen Madre del Amor Hermoso, San José y el
Niño.
Las imágenes fueron donadas en
1981 por monseñor Álvaro del Portillo, fiel sucesor de San Josemaría quien
había expresado:
“He querido hacer yo lo mismo
que nuestro Fundador hizo con la Universidad de Navarra. ¡Yo no tengo nada!,
pero hago un regalo. Son figuras que enamoran —escribía — y que hacen
prorrumpir en piropos a los Tres: ¡Que Ellos nos protejan y nos bendigan
siempre!”
Desde 1982, numerosas
delegaciones de escolares, docentes, universitarios, familias, personas
particulares y hasta novios se acercan a los pies de la Virgen del Amor Hermoso
a dejar flores y oraciones, especialmente en el mes de mayo. También ahí,
cientos de estudiantes de la Universidad recibieron el sacramento de la
Confirmación, en esos años; y decenas de misas han sido celebradas bajo este
mismo marco.
Se multiplicaron
eventos y publicaciones
En
Lima, aparecieron varias publicaciones: folletos de Nuestro Tiempo con homilías
de San Josemaría y diversos escritos ascéticos y doctrinales.
Utilizábamos
en catecismo de San Pio X, que era recomendado por San Josemaría, y para el que
quería profundizar usaba el de San Pio V, que era el catecismo para párrocos.
En otros ambientes se utilizaba el catecismo de Mons. Pélach, que era el
nacional.
Enrique
Lulli (Supernumerario ya fallecido) tenía una imprenta en el centro de
Lima en la misma empresa donde vendía máquinas de escribir Olimpia, eran las
que estaban de moda. Allí se publicaban los folletos de Nuestro Tiempo y de SIR
de la diócesis de Abancay, también las hojas informativas y las estampas de la
devoción del Fundador del Opus Dei.
Otras
iniciativas de difusión
Se
fundó el Ateneo Latinoamericano para sacerdotes y se publicaron varios
artículos, una revista, y al final, un catecismo de la doctrina social de la Iglesia,
con la participación de varios especialistas.
Con
unos amigos fundamos una asociación que se llamaba PROMAR, producciones
Marketig, para difundir la doctrina de la Iglesia frente a los errores que
aparecían en la época por la teología de la liberación y la mala aplicación del
concilio Vaticano II en lo referente a la familia, y a favor del aborto y el
control de la natalidad, con métodos anticonceptivos artificiales.
Con
PROMAR sacamos unos folletitos de bolsillo con preguntas y respuestas: “Paternidad
responsable” “el amor limpio” “cómo leer la biblia”.
Hicimos
varios eventos y participamos en debates televisivos, enfrentándonos a las
ideologías liberales que eran respaldadas por IMPARES y el movimiento “Manuela
Ramos”
En
PROMAR estaban: el Dr. Luis Giusti La Rosa, que fue senador y luego fundador de
CEPRAFORENA, un centro de orientación familiar que enseñaba a las parejas a
usar, cuando era necesario, los métodos naturales de control de
natalidad.
PROMAR trajo a John y Evelyn
Billings, fundadores del método Billings, a un evento que realizamos con bastante
éxito, en el auditorio del Colegio Santa Úrsula de Miraflores.
También participaron en los eventos de PROMAR los doctores: Edgard
Tejada y Raúl Cantella y otros expertos en temas de familia como Alan Patroni y
el P. Antonio Ducay.
Se
formó un equipo de gente para los trabajos administrativos y de organización
con las señoras: Teresa Figuerola (mi hermana), Mari Cármen Cárdenas,
Darinka Trivelli, Carmen Venegas, Marcela Aza, Loren Calle, entre otras; y personas de otras instituciones que
defendían la familia y la vida.
La
situación del país
En
el Perú las cosas no caminaban bien, el terrorismo iba en aumento, sobre todo
en provincias y con incursiones en Lima a través de Sendero Luminoso y el MRTA.
Empezaron asesinando a policías.
Por
otro lado el fenómeno del niño del 82 tuvo su peor momento en el 83, sobre todo
en los departamentos del norte. En Lima, en los meses de verano, hacía un calor
infernal.
También
nos afectó bastante la guerra de las Malvinas. El gobierno de Belaunde envió
soldados a combatir para solidarizarnos con Argentina.
Una
buena noticia que nos asustó un poco
En
julio de 1983 estábamos de convivencia en Larboleda (Chosica) y el P. Pazós, después
de la Misa y antes del desayuno nos dio una noticia, que luego salió en los
periódicos, el Papa había nombrado obispo auxiliar de Ayacucho a un sacerdote
numerario, el P. Juan Antonio Ugarte, que estaba en Piura.
No
estábamos acostumbrados a que se nombrara un obispo del Opus Dei, habían pasado
dos décadas de los nombramientos anteriores y pensábamos que todo quedaría
allí; tampoco nos gustaba mucho perder un sacerdote para las labores de la Obra
y lo que supondría la atención del obispo elegido.
A
pesar de todo era un motivo de acción de gracias y el P. Pazos bromeaba con los
sacerdotes jóvenes que estábamos allí: “pongan sus barbas a remojar…” nos
decía, con una sonrisa irónica. La verdad que en aquellos años poco nos
preocupaba esa posibilidad, pero cuando recordábamos que San Josemaría había
dicho hace muchos años: “Perú será un obispero” nos entraba un poco de tembleque.
Este mismo año en Roma el Papa ordenó sacerdote a Ricardo García. Otra
noticia grata que fue motivo de acción de gracias, (P. Manuel Tamayo).
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