La píldora del día siguiente es abortiva
La píldora del día siguiente es un método de intercepción postcoital que
tiene por objetivo prevenir la implantación del embrión en el útero, en el caso
de que se haya producido la fecundación. De su definición se deduce,
claramente, que no es un método anticonceptivo, ya que su acción principal va
dirigida hacia el embrión. Por lo tanto, cuando se recurre a la píldora del día
siguiente se asume, voluntaria y deliberadamente, el riesgo de provocar un
aborto. No hay duda científica sobre el hecho de que el embrión es el estado
inicial de un ser humano y sobre la realidad de que éste surge con la fecundación
Imaginemos
una mujer que tiene una relación sexual una noche y horas antes había ovulado.
Al día siguiente va a la farmacia o al médico, para que le proporcionen las dos
tabletas de la píldora del día siguiente. ¿Cómo actuará la píldora?
En este
caso, está claro que no impide la ovulación, pues ya se ha producido.
Tampoco puede impedir que los espermatozoides asciendan rápidamente a la trompa, pues ya existe un moco fértil que lo facilita. Cuando al día siguiente se tome la píldora, los espermatozoides ya habrán pasado hace horas el cuello del útero donde se produce el moco. Sólo tras uno o dos días la píldora logrará que las glándulas del cuello uterino produzcan el moco grumoso e infértil, que dificulte el paso de los espermatozoides.
Tampoco puede impedir que los espermatozoides asciendan rápidamente a la trompa, pues ya existe un moco fértil que lo facilita. Cuando al día siguiente se tome la píldora, los espermatozoides ya habrán pasado hace horas el cuello del útero donde se produce el moco. Sólo tras uno o dos días la píldora logrará que las glándulas del cuello uterino produzcan el moco grumoso e infértil, que dificulte el paso de los espermatozoides.
Si los
espermatozoides tardan de 2-3 horas en ascender hasta la trompa y se encuentran
con el óvulo, tendrá lugar la fecundación y por consiguiente, un nuevo ser
humano habrá empezado a existir bastantes horas antes de que la mujer se tome
la píldora.
En este caso, está claro que la finalidad de tomar la píldora en las 24 ó 72 horas siguientes a la relación sexual es impedir la implantación de este nuevo ser humano ya concebido. ¿Cómo lo hace? Mediante los dos mecanismos que quedan.
1. Podría suceder por el mecanismo de disminuir las contracciones de la trompa, haciendo que el nuevo ser humano no llegue a tiempo al útero y muera por inanición. No obstante, no parece que sea el mecanismo principal, pues en este caso el riesgo de embarazo ectópico (cuando el embrión se implanta en la trompa) sería altísimo, con el consiguiente riesgo para la vida de la madre.
2. Tan sólo nos queda el último mecanismo, reconocido por la comunidad científica, y que explica la eficacia de la píldora (es efectiva en un 89 %, en 7 a 9 casos de cada 10 que la toman). Este último mecanismo consiste en impedir la implantación del embrión en la capa interna del útero, impidiendo que llegue a anidar en el útero y así muera. ¿Cómo lo hace? Administrando una carga masiva de levonorgestrel que trastorna los delicadísimos mecanismos que se requieren para una correcta implantación. Esta hormona sintética, con efectos muy parecidos a la progesterona se da a una dosis 50 veces mayor que la de una minipíldora anticonceptiva normal. Tal carga hormonal es una auténtica agresión contra el útero y sobre todo, contra la maduración de su capa interna, el endometrio. Pensemos que ocurriría si administrásemos a una persona una dosis 50 veces mayor de hormona tiroidea o de insulina que la que requiere, los efectos serían catastróficos.
Analicemos datos importantes
Señalan
que Levonorgestrel 0.75 mg tomado dentro de las 72 horas posteriores a una
relación sexual supuestamente fértil tiene una eficacia de 88%: “Previene 7 de
cada 8 embarazos. La posibilidad de un embarazo después de un coito sin
protección es 8% pero cuando se usa la AOE se reduce al 1%.
*Autor: El Dr. Erick Castillo es Egresado de la Facultad de Tecnología Médica
en la especialidad de Radiología. Universidad Federico Villarreal. Egresado de
la Facultad de Medicina de la Universidad Ricardo Palma. Es catedrático de la
facultad de Tecnología Médica en los cursos de Bioquímicq y de Resonancia
Magnética.
Laboratorios internacionales que producen la píldora del día
después como Bayer, Aristo Pharma, Apotex y Teva, reconocen en sus indicaciones que esta
sustancia, entre otros efectos, podría evitar la implantación
de un óvulo ya fecundado, causando un aborto.
La Agencia estadounidense para la Administración de Medicamentos y
Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés), indica que la píldora del día
siguiente “podría impedir que un óvulo fecundado se adhiera al útero
(implantación)”. A similares conclusiones han llegado importantes estudios
científicos.
Últimamente he visto publicaciones y declaraciones que enfatizan que la píldora del día siguiente no atenta contra la madre ni contra el óvulo fecundado, que en caso de haberse producido la fecundación, esta continuará su proceso normal.
ResponderEliminarEsto difiere con el concepto inicial que conocía, que decía que evitaba la implantación.
Parece que se va maquillando la situación, pero eso no cambia la figura de atentado contra el óvulo fecundado.