LA LÍNEA NEGRA DE UN PODER MANIPULADOR
“Los propietarios de los grandes medios
representan a la clase social, política, económica e ideológica dominante y
utilizan dichos medios para sus intereses políticos y económicos, dejando a los
receptores como meros consumidores sin capacidad de expresarse”. (Luis Nieto, la
marea.com).
“Uno de los elementos de mayor notoriedad es
que a día de hoy los medios de comunicación determinan la agenda del día. Lo
que no es actualidad en los medios no existe. Determinan lo que es noticia y lo
que no. Imponen un determinado tipo de lenguaje, usan medias verdades, se hacen
acompañar de “expertos” que ellos mismos crean o se hacen eco de “Observatorios
de conflictos” que sólo ellos conocen por no hablar de la grosería de situar imágenes
en lugares y períodos diferentes a donde sucedieron”. (Luis Nieto, la marea.com).
“El objetivo para muchos medios no es informar,
sino manipular, tal como ocurre con otros objetos que se mueven en el mercado.” (Luis Nieto, la
marea.com).
COMENTARIO
No todo lo que está
escrito es verdad, no todo lo que se transmite es cierto. En el mundo unos
mienten y otros siguen las mentiras pensando que están en la verdad. Los
propagadores de la mentira suelen encender la ira mientras que los difusores de
la verdad difunden la paz. Antes de seguir hay que cerciorarse de quién está en
la mentira y quién en la verdad. No es cuestión de sentimientos, posturas
políticas o apariencias.
La gran tragedia de
la mentira en el mundo fue el juicio y la sentencia que le dieron a Jesucristo,
unas autoridades mentirosas y manipuladoras y un pueblo engañado. El sentir
popular de los que gritaban ¡Crucifícale!
fue manipulado por el poder mediático de la época, por la calle se extendió la
opinión contra Jesús que ni Barrabás, el
peor criminal que había, pudo cambiarla.
Al referirnos a la
mentira, en este artículo, no vamos a
poner el acento en los errores o
equivocaciones normales de los seres humanos, sino en la manipulación y malicia
de los que, siguiendo una línea, acomodan
los hechos a intenciones partidarias para que las grandes mayorías (hacia ellos apuntan) crean que las
cosas fueron como ellos las describen.
Para lograr estos
objetivos “políticos” extraen verdades de un contexto original, para darles
otra interpretación distinta y favorable a lo que persiguen. Los más listos
fabrican una “verdad”, y a muchos, que
no conocen los temas de fondo, ni los tejes y manejes de los manipuladores, les puede parecer viable y aceptable el
criterio y la dirección de lo que se dice y se propone.
El consenso de los
que están en la línea negra utiliza
unos paradigmas convencionales como si fueran dogmas. Es la actitud habitual
del liberalismo democrático que se convierte en la dictadura del criterio
personal. Son artífices de un menjunje, intelectual, donde ni ellos
mismos se aclaran, porque antes de
dogmatizar sus propias opiniones, (algo
propio de la soberbia) tuvieron que relativizar los dogmas de la revelación
cristiana.
Así pudieron motivar
y fabricar una indignación malévola contra
las conductas de quienes defienden los valores tradicionales de la ética
cristiana, como si éstos fueran los causantes de los males de la época.
Hoy es importante
descubrir y desacreditar a quienes se encuentran escondidos en la línea negra
del poder manipulador lanzando tierra y piedra contra todo lo que es bueno,
limpio y noble. Menos mal que un gran sector de la sociedad ya se está dado
cuenta de esta “enfermedad” mediática que contagia fácilmente a los que tienen
menos formación cristiana.
Solo queda decir
que para vivir y ser libres, la verdad
debe ir por delante en los criterios y en las vidas de las personas. (P. Manuel Tamayo)
No hay comentarios:
Publicar un comentario