EL RESPETO A LOS UNIFORMES Y A LOS SÍMBOLOS
“El Uniforme es un vestido peculiar y
distintivo que usan los individuos pertenecientes a un mismo cuerpo, empresa o
institución. Todo uniforme tiene su razón de ser y transmite un significado. En
todos los países del mundo se valoran y respetan los uniformes, algunos tienen
un valor sagrado”. (Diccionario).
“La indumentaria
militar es también el reflejo de una tradición y un pasado histórico que es
necesario respetar y mantener y, como testimonio material del hombre, ofrece
una exacta referencia de las costumbres sociales de cada período histórico, al
constituir claros indicativos de los diferentes estatus sociales y de las
capacidades tecnológicas de la nación” (Carlos J. Medina Ávila).
“Las divisas son
las insignias que corresponden y definen a cada uno de los empleos en las
Fuerzas Armadas, desde soldado o marinero hasta el Almirante o General. Los
emblemas constituyen las insignias que distinguen a los distintos ejércitos
–emblemas generales– y, dentro de ellos –emblemas particulares– a las Armas,
Cuerpos, Servicios, especialidades fundamentales y a algunas unidades de
carácter especial. Los distintivos son aquellas insignias que señalan
determinadas circunstancias, vicisitudes o méritos que concurren en la persona
que las ostenta”(Carlos J. Medina Ávila).
“Un Boy Scout
siempre debe andar completamente limpio, la ropa ordenada, bien peinado y los
zapatos lustrados. Cada Scout debe esmerarse por tener el uniforme y el equipo
mejor tenido. Una persona bien presentada ya tiene recorrida la mitad del
camino para ganarse la confianza de los demás”. (Robert Baden Powell).
“La
camiseta de la selección peruana con franja roja se convirtió, con el paso del
tiempo, en un símbolo de la patria más, tan valioso como la bandera, el escudo,
el himno o la escarapela” (historia de la camiseta nacional).
“El canon 284 del Derecho Canónico católico
indica que los clérigos han de vestir un traje eclesiástico digno,
según las normas dadas por la Conferencia Episcopal y las costumbres legítimas
del lugar. A esas vestiduras peculiares, que identifican a los sacerdotes
como una especie de uniforme permanente, se denomina traje eclesiástico. Para las
utilizadas en el culto se reserva el término vestiduras sagradas”.
COMENTARIO
No hace falta dar mayores explicaciones para
saber que el respeto por las personas, las instituciones, los uniformes y los
símbolos ha caído considerablemente en los últimos años.
Los atropellos y maltratos han aumentado
causando enfrentamientos y divisiones entre los seres humanos. Nos estamos
acostumbrando a ver las peleas y rupturas como algo normal. Las personas
respetuosas y fieles a sus compromisos parece que fueran de otro planeta.
La ignorancia es el
peor de los males
A todo esto se junta la ignorancia que
lamentablemente está extendida en todos los ámbitos de nuestro país. Preocupa
más que el fenómeno del niño, el friaje, y las enfermedades infecciosas. Es
más, los problemas climáticos (lluvias,
terremotos), son mucho más graves por la ignorancia. Y es muy penoso cuando
se ve que muchas autoridades son ignorantes; y es lo que lamentablemente está
pasando ahora.
La falta de respeto y la apreciación de los
valores se caen al suelo debido a la ignorancia. No está muy lejos el refrán
que dice: “del pecado de ignorancia el
demonio saca ganancia”
El engaño de la
ideología de género
Sin ir muy lejos; hay que tener un desconocimiento muy grande de
la realidad para no darse cuenta que existe en el mundo una ideología de género con propósitos
perniciosos para la estabilidad de la familia y la moral de las personas. Es
una ideología de ruptura y de enfrentamiento con fines políticos y económicos.
Los propulsores de esta ideología mienten
desconsideradamente y buscan por todos los medios contarnos el cuento de que
están luchando por la igualdad entre el hombre y la mujer y contra el
“machismo” que ocasiona los feminicidios. ¿quién
no está a favor de la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer y en
contra del machismo y los feminicidios? Los defensores de la ideología del
género presentan esos criterios como si fueran los únicos objetivos y no dicen
nada de lo que realmente pretende esa ideología en el país.
Alergias contra la
tradición, las virtudes y los valores
Existe hoy una sensibilidad enfermiza contra la
tradición, las virtudes y los valores; como si hubiera que erradicarlos porque
son un estorbo para el progreso de la humanidad. Lo estamos notando en los manoseos que se hace de lo que es
sagrado, con una falta de respeto que causa verdadera indignación a las
personas que aman sus compromisos que están tejidos con valores objetivos, que
son los que deben ser perennes en el ser humano, para que no pierda su dignidad
como persona.
Los compromisos
sagrados
En la Iglesia un obispo o un sacerdote
corresponden al compromiso que han adquirido siendo fieles y piadosos a los
requerimientos de su investidura. Amarán en traje talar y los ornamentos que
utilizan para la Santa Misa por lo que significan y tendrán cuidado y esmero en
tenerlo todo muy limpio y bien puesto.
Si un sacerdote pierde el sentido de su
sacerdocio empezará a maltratarlo todo y podría terminar rompiendo su
compromiso. La casuística es elocuente.
A los fieles les encanta ver que un sacerdote
sea fiel en el cumplimiento de sus compromisos y por lo tanto en el cuidado que
pone al vestirse correctamente y en todo lo que se refiere a la liturgia y al
cuidado de la atención a las almas.
Los compromisos
juveniles
A los niños y a los adolescentes hay que
enseñarles el sentido de los compromisos que deben adquirir. Que ellos se
sientan libres comprometiéndose a vivir y respetar los valores que deben querer
con toda el alma y que los hace libres por estar de acuerdo con la verdad.
Los Boy Scouts se sienten “orgullosos” de llevar su uniforme impecable para estar al servicio
de los demás y sus jefes se preocupan de que vayan correctamente vestidos: zapatos limpios, camisa planchada, medias
altas, pañoleta bien doblada. En sus orígenes esta institución nace para
que los chicos sean ordenados y serviciales. El buen Scout ama su uniforme con
sus insignias y tiene un gran respeto por las personas.
Los futbolistas profesionales que pertenecen a
una selección aman su camiseta, los hinchas también. Para ellos la camiseta es
un símbolo sagrado que besan cuando han logrado una conquista. La camiseta de
un color determinado les da un sentido. No puede ser distinta, tampoco cambiar
de color, no les da lo mismo, porque la camiseta de ese color significa para
ellos algo que los identifica y los une.
Quien respeta los valores respeta a las
personas en su modo de vestir adecuado y coherente de acuerdo a las
circunstancias y a lo que cada persona representa.
La informalidad y el desorden son irrespetuosos
y crean una mentalidad caótica de enfrentamiento y ruptura que nada tiene que
ver con la libertad (P. Manuel Tamayo).
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