jueves, 4 de julio de 2019


SIMULACROS PARA VIVIR

“Simulacro es una acción que se realiza imitando un suceso real para tomar las medidas necesarias de seguridad en caso de que ocurra realmente” (Diccionario).

“Prevenir es tomar precauciones o medidas por adelantado para evitar un daño, un riesgo o un peligro” (Diccionario).

“Una persona temeraria es la que se expone a peligros o a situaciones complicadas de forma totalmente imprudente y que lo hace sin tener ningún fundamento o motivo” (Diccionario). 
“Negligencia es Falta de cuidado, aplicación y diligencia de una persona en lo que hace, en especial en el cumplimiento de una obligación” (Diccionario).

“La ignorancia proviene del latín ignorare, que significa «no saber». Es la ausencia de conocimiento o información sobre un asunto o materia, o como también, la falta de cultura o instrucción de la persona que no ha recibido formación o enseñanza” (Diccionario).


COMENTARIO

Las alertas y medidas de seguridad se han multiplicado para ayudar a la población a estar preparados. Cualquier edificio que se construya, donde circulará mucha gente, debe tener carteles que indiquen las salidas y las alarmas en caso de emergencia. Las autoridades, cada cierto tiempo, organizan simulacros para instruir a la gente en caso de sismos o tsunamis, igualmente en los aviones, antes de decolar, las azafatas instruyen a los viajeros en las medidas de seguridad que están previstas si sucede una emergencia.

Frente a estas medidas preventivas podemos observar la conducta de las grandes mayorías. Cuando la azafata instruye en el avión la mayoría está leyendo o conversando, no se suele prestar demasiada atención ni tampoco se lee las cartillas que trae el avión con las mismas instrucciones.

En los simulacros la gente está presente pero sin mayor atención. Lo mismo ocurre cuando las autoridades dan indicaciones por la radio sobre las medidas que se deben tomar para prever las catástrofes.

Si sacamos una foto a las conductas habituales de las grandes mayorías podemos afirmar que no tienen la debida preparación para estas eventualidades y que si ocurriera una catástrofe muchos morirían o lo perderían todo.

A quien no le preocupa ver a personas, e incluso a familias enteras, que han construido su casa en el cauce de un río o en el de un huayco y no quieren salir de allí. Muchas construcciones de nuestro país son endebles, cualquiera que pasa delante de ellas dirá, aunque no tenga estudios de ingeniería: “si hay un terremoto esta casa se viene abajo”.

A pesar de las advertencias la gente sigue igual, como si no pasara nada. Como hasta ahora no ha sucedido muchos piensan que nunca ocurrirá, que esas advertencias son exageraciones. En el mundo de la informalidad la ignorancia es atrevida. Luego vienen las consecuencias desastrosas y devastadoras. Existen muchas personas que lo han perdido todo por no haber sido precavidas.


Las advertencias de la religión
La Biblia es un libro moral que está lleno de advertencias para que el hombre pueda salvar su alma y llegar a la vida eterna de felicidad junto a Dios.

En los ámbitos espirituales nos encontramos con conductas negligentes y temerarias. A pesar de las continuas advertencias viven como si la Iglesia no habría dicho nada, o como si Dios no existiera Les trae sin cuidado la Revelación.

La Iglesia la fundó Cristo para recordar al mundo que hay Dios y que existe una vida eterna de felicidad después de esta vida y que para llegar a ella el ser humano debe hacer determinados méritos. La Iglesia ofrece todos los medios necesarios para ayudarlo a  salvar su alma y llegar a esa meta de felicidad eterna.

Duele cuando se ve que hay mucha ignorancia religiosa. El Santo Padre y la Iglesia hacen esfuerzos para despertar a los que están dormidos y conseguir que pongan los medios para poder llegar a la meta de la felicidad eterna en el Reino de los cielos. La Iglesia apostólica y misionera sale a las periferias para que el hombre se encuentre con Dios.

Los que se han convertido o los que han vuelto a la Iglesia manifiestan siempre su alegría. (P. Manuel Tamayo).

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