jueves, 30 de noviembre de 2023

 PERSONAJES ILUSTRES

En los Centros del Opus Dei en Lima: década de los años 60

Cuando uno es chico está lleno de ilusiones; en mi caso, y en el de mis amigos, estuvieron motivadas por nuestros papás y maestros. Gracias a Dios las personas mayores que nos tocaron fuero de primera, como profesionales y como personas.

En el colegio admiraba a los padres de los Sagrados Corazones, habían 17, todos con sus hábitos blancos; estaban cerca de nosotros y se esmeraban para que fuésemos buenos cristianos.

A los 15 años de edad

Cuando empecé a ir por un Centro del Opus Dei, en tercero de media. Los directores nos hablaban siempre de personas notables, por su prestigio profesional, por su honradez y que fueran además buenos cristianos, para que nos fijásemos en ellos, como un ejemplo a tener en cuenta.

Pudimos conocer bastante bien a Víctor Andrés Belaunde, tuve la oportunidad de leer: “la Realidad Nacional” y Peruanidad”, ambos libros me impactaron y los tenía muy a mano para repasarlos.

A José Luis Bustamante y Rivero, y a otros intelectuales de renombre como Guillermo Lohmann Villena, José Antonio del Busto, y José Agustín De la Puente y Candamo, los tuvimos en charlas de orientación profesional que nos daban para prepararnos a la universidad.

Mi papá era amigo de Domingo García Rada, con quien trabajé al salir del colegio en el poder judicial y de Aurelio Miro Quesada, que me daba buenos consejos sobre los artículos que empezaba a escribir para el periódico. Eran unos prestigiosos profesionales de primera línea y muy buenas personas.

 

Personas del Opus Dei que vinieron de visita a Lima

Quisiera referirme ahora a algunos personajes ilustres del Opus Dei, que conocí en esos años de adolescencia porque vinieron de visita Lima, y dejaron en todos nosotros un gratísimo recuerdo.

El año 1966 pasó por Tradiciones el P. Alfredo García, un sacerdote español que venía enviado por Mons. Escrivá para vernos a todos. Era una visita familiar y muy grata.

El anuncio de su llegada nos llenó de entusiasmo y junto a los otros chicos que habían pedido la admisión a la Obra en esos años, nos pusimos a trabajar en la casa para dejarla super elegante y que el P. Alfredo García se pueda llevar una buena impresión. Pero como Tradiciones era una casa vieja no nos dimos cuenta que algunas vigas del techo estaban apolilladas.

El P. Alfredo, que disfrutó con nosotros los días que estuvo en Lima, y nos contó muchas anécdotas de la vida santa del Fundador del Opus Dei, un día antes de irse, me llamó a parte y me dijo que tenía que resolver el problema de la carcoma. Yo lo miré sorprendido, porque no sabía lo que era la carcoma. Después me explicaron que se trataba de las polillas. No fue fácil hacer ese arreglo, pero al fin lo conseguimos y los techos quedaron muy bien. A mi me sirvió la lección: había que tenerlo todo bien, aunque no se note.

En otra ocasión nos visitó el prestigioso historiador español, Florentino Pérez Embid, también numerario del Opus Dei. Estuvo en Tradiciones con nosotros unos cuantos días. Como tenía mucho trabajo vimos conveniente organizar un paseo, más arriba de Chosica, donde se inicia la subida a la cordillera de Los Andes, para que pudiera descansar. Le preguntamos si quería acompañarnos hasta el “infiernillo” (donde cruza el tren por la montaña), él nos dijo: ¡No!, que prefería ir al “cielillo”; nos hizo reír a todos. Era un hombre alegre, muy simpático, gran conversador, un profesional de muchísimo prestigio en España. Murió en 1974 a los 56 años de edad.

Otra visita importante fue la que nos hizo el P. Antonio Rodríguez Pedrazuela, que a la sazón era el consiliario de Guatemala. Vino para contarnos las experiencias del club juvenil los Gurkhas, que fue el primero que se puso en toda América. Le escuchábamos con mucha atención porque aquí en Lima estábamos armando el club juvenil Saeta.

El P. Antonio nos contó algo que no sabíamos, que el primer numerario de Guatemala era un peruano, que no conocíamos, para nosotros fue un ¡notición!  Se trataba del ing. José Revilla Calvo, que nos visitó el año siguiente y se alojó en Tradiciones. Era un prestigioso ingeniero civil, de mucha fama en Guatemala y después, en los últimos años, se fue a vivir a El Salvador, donde falleció el 2013 a los 84 años.

También nos visitó el prestigioso jurista español Ismael Sánchez Bella, que en esos años era el rector de la Universidad de Navarra y hermano del consiliario del Opus Dei en España D. Florencio Sánchez Bella. Nos contó de los inicios de la Universidad de Navarra en la década anterior.

Recuerdo que se refirió al Dr. Eduardo Ortiz de Landazurí, supernumerario del Opus Dei, hermano de la beata Guadalupe Ortiz de Landazuri.  Tuve la dicha de conocer a D. Eduardo años más tarde en el campus de la Universidad de Navarra, era un hombre amable y cariñoso, que sabía transmitir el amor a Dios con una sencillez increíble. Está ahora en proceso de canonización.

D. Ismael Sánchez Bella nos contó que San Josemaría le pidió a D. Eduardo que se traslade a Pamplona para sacar adelante la Universidad de Navarra; y él se trasladó con toda su familia. A la vuelta de los años San Josemaría visita la Universidad y el D. Eduardo le dice: “Padre Usted me mandó para que pusiera una universidad”, y -señalando la universidad añadió: “mire, ¡aquí está!”. San Josemaría le contestó de inmediato: “yo no te mandé para que pusieras una universidad sino para que seas santo” Le hizo ver que si era santo podría sacar adelante, con otros, una Universidad. D. Ismael Sánchez Bella falleció el 2018 a los 96 años de edad.

En esa gloriosa década de los años 60 nos visitó el P. Vladimiro Vince, un sacerdote numerario, de los primeros del Opus Dei, era Croata y San Josemaría nos contaba mucho de él porque precisamente después de visitarnos el avión de regreso se estrelló en el Caribe. Llegaron noticias alarmantes sobre un atentado que se habría cometido y que esa habría sido la causa de la caída del avión. Rezamos mucho por él. Era una bellísima persona. D. Vladimiro falleció el año 1968 a los 44 años de edad.

Otro ilustre visitante fue el P. Tomás Gutiérrez, tuvimos con él una tertulia inolvidable; al final nos hizo escribir a todos los presentes, en una postal, unas palabras de saludo a San Josemaría. Años después D. Tomás fue consiliario del Opus Dei en España y falleció el año 2013 a los 84 años.

Personas ejemplares que motivaron nuestros deseos de ser mejores

Todas esas visitas ocurrieron cuando éramos menores de edad. En esos años se alcanzaba la mayoría de edad a los 21. La televisión era en blanco y negro. Al Estadio, al cine y a las fiestas se iba en terno. Los rostros emblemáticos de la televisión eran Pablo de Madalengoitia, Kiko Ledgard y Humberto Martínez Morosini, los tres con riguroso terno y corbata. Kiko Ledgard era el más excéntrico porque usaba corbata de pajarita (o michi), medias de distinto color y dos relojes, tenía además un carro Fiat con una hélice, como si fuera helicóptero. Era super simpático y sus programas los veía todo el mundo. También estaba en la tele Augusto Ferrando, que un día cambió el terno por una Guayabera.

Así vivimos esos años 60 que fueron inolvidables para todos nosotros. (P. Manuel Tamayo)

 

 

 

 

 

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